Lunes 07 de abril de 2014,
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100 años de revolución, ¿qué ha cambiado?

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OPINIÓN / México festeja el centenario del inicio de la revolución con la misma o peor desigualdad social que hace 100 años

Cuentan las malas lenguas que un periodista es un investigador, que un escritor es un poeta y que un vagabundo es digno de la ignorancia. Lo que no cuentan esas malas lenguas es que su mala memoria hunde a quienes sirve.

México festeja su centenario del inicio de la revolución. ¿Cómo? Con la misma o peor desigualdad social que existía hace 100 años, veamos simplemente: en aquel tiempo los campesinos, los pobres, los pobres más pobres de las grandes urbes comían tortillas recién elaboradas a mano complementadas con salsa picante, vestían ropa de manta y los agraciados calzaban huaraches mientras que, los ‘ricos’, los hacendados disponían de grandes comelitones y vestían ropajes adornados en plata y oro.

Hoy día, sí, como dijera ripley, ”aunque usted no lo crea”, hoy día existen zonas en México en las que se vive de la misma o peor forma que la narrada.

Le menciono una elegida al azahar, se llama Cochoapa el grande, es municipio del Estado de Guerrero y su lengua madre es el náhuatl. Sus habitantes comen un plato de frijoles con tortilla al día y párele de contar, porque con lo que ganan no les alcanza para más.

Cochoapa el Grande es cosiderado por la ONU el municipio más pobre y marginado de México. Allí el gobierno ha construido un edificio que cuenta con todas las comodidades de las que carece la población

Cochoapa el grande, en el año 2008 es considerado por la Organización de Naciones Unidas como el municipio más pobre y marginado de la República mexicana, cosa que en este 2010 no ha cambiado en nada. ¡Ah!, pero para que no se dijera nada de que el gobierno se hace el ‘occiso’ y que vea el mundo que sí está con ellos, mandó hacer un edificio para sus oficinas que contrasta lo descrito dentro del artículo. Porque mientras que las pueblerinas calles son lodo y más lodo, las casas y los habitantes carecen de agua potable, de un piso firme o de una tubería de drenaje; el Gobierno instala todo esto para beneficio de los que en su edificio laboren, y no pensaron que esto se convierte en algo así como dijéramos, un elefante blanco, el cual sobresale a la mayoría que tuvo la desgracia de nacer color gris o plomo.

El edificio gubernamental está siendo pavimentado en su alrededor, porque es el poderoso quien lo utilizará, los demás… los demás que solos “se las averigüen”, como bien dijese Pancho Villa hace 100 años. Y entonces nos preguntamos, ¿en dónde queda lo que tanto nos proclamara el Gobierno de ”piso digno para todos”? Sí, queda mejor solo preguntárselo, porque eso es: “piso digno para todos”, pero para todos los que van a tener que pagarlo con sus impuestos, aunque sus calles y casas estén hechas y circundadas por lodo putrefacto.

¿Con qué cara se dice que vamos por buen camino en este centenario festejo? Si en esa región Guerrerense y Morelense de México hace 100 años con Emiliano Zapata al frente, se luchaba contra el mal gobierno porque se pedía un reparto justo de tierras y en el presente igual se lucha a ‘tiro limpio’, pero ahora con los narcotraficantes autonombrados ‘Cártel independiente’.

Lo mismo que ocurre en otras regiones como en el norte -en Chihuahua-, en donde el ilustre nombre de Francisco Villa solo cambia a ‘Cártel del Golfo’ y en el centro de la República el de Porfirio Díaz o Francisco I. Madero hoy es ‘La Familia Michoacana’.

En la actualidad se lucha, pero porque se tienen grupúsculos de narcotraficantes que están asesinando, extorsionando, secuestrando a personas indefensas.

Pero estos cárteles no luchan por la igualdad o la democracia, o para que los mexicanos tengan igualdad económica, o por lo menos que no se minimice y se le reconozcan los derechos a la mujer. No, ellos buscan adueñarse del insano tráfico de drogas que tanto embrutece a nuestros jóvenes.

Grupos que, protegidos por los corruptos que los deberían apresar, gritan a cielo abierto: “o estas conmigo, o te vas al panteón”.

¿Con qué cara se dice… cuando ciudades como Ciudad Mier Tamaulipas hoy son ciudades fantasmas de las que sus habitantes temerosos de caer abatidos por una ráfaga de balas disparada por un sicario o un elemento de las fuerzas armadas, tuvieron que irse a vivir a otro lugar? Sí, así como se llega a ver en el cine, en esas películas que muestran un pueblo sin gente y con las cantinas abarrotadas de maldosos que al aparecer el bueno los extermina.

Pero aquí, sin ser película pasa y… ¿quien será el bueno que le devuelva la vida a esa ciudad, la tranquilidad a esas más de trescientas familias que abandonaron todo, a las familias que también en las otras regiones han corrido con la misma suerte?

¿Festejamos el centenario de la revolución? Agradable sería festejarlo observando que esos diputados, legisladores y a cuanto hacedor de nuestras leyes existe, se presentan a trabajar con la firme idea de luchar por un mejor país, verlos logrando acuerdos convenientes para todos y no beneficos para unos cuantos, y si de esto pusiera un ejemplo bastaría decir que no es necesario se resuelvan aprobaciones de gastos federales haciéndolos al vapor y ya con el plazo a punto de expirar, como sucedió con la aprobación del presupuesto federal para el siguiente año, porque tiempo se tiene pero… ¡ah!, y no se diga si se trata de la aprobatoria de sus gastos, de sus sueldos, prestaciones y demás, porque ahí sí que están a la hora y puntualitos.

¿Acaso no creerán los americanos y nuestro presidente que solitos podemos lavar la ropa sucia en casa? ¡Ah!, pero como ellos son los mayores consumidores de drogas del mundo y son los que fabrican y venden las armas a México…

También sería agradable verlos investigar, porque un juez permite que un asesino, asaltante, un violador, no reciba el justo castigo a que es merecedor y en menos de una hora de encontrarse detenido es puesto en libertad. ¡Así nos gustaría festejar el centenario!

Hace 100 años, las fuerzas armadas estadounidenses invadían el territorio mexicano queriendo capturar a Francisco Villa, que por idealista, matón y revolucionario, al verlos, la gente mexicana salía a defender sus raíces, su nación, su soberanía y los hacia correr de regreso por donde entraron.

Hoy lo anterior es anécdota, porque ya cuentan con el permiso de nuestro señor presidente y se les da el carácter de diplomáticos a todos esos que se dicen espías, que según ellos es para terminar con el negro asunto del narcotráfico. ¿Acaso no creerán los americanos y nuestro presidente que solitos podemos lavar la ropa sucia en casa? ¡Ah!, pero como ellos -los americanos- son los mayores consumidores de drogas en el mundo y son los que fabrican y venden las armas que vienen a parar a México, de eso ellos no hacen leyes, no endurecen la vigilancia en sus fronteras porque dicen: ”lo que salga, salió, pero lo que entre, entra derechito”, y ahí está el detalle: espías y soldados estadounidenses patrullando en las mexicanas calles fronterizas, ¡ande pues!

Señores, señoras, la soberanía nacional se fue como el agua por un tubo de drenaje, aún a pesar de que es y se sufre con grupitos de mal vivientes, se desconfía de nuestra fuerza militar, policíaca e investigadora porque la corrupción, cual si de enfermedad se tratara, permeó lo más interno del hueso y se expandió a todos los niveles gubernamentales, porque hace 30, 35 años a unos cuantos se les hizo fácil vivir de los cohechos obtenidos, no solo del narcotráfico, sino también de los detenidos, vívales y todo cuanto se les puso enfrente, sin pensar en la magnitud del problema que causaban y ocasionarían en el futuro que es hoy.

Hace 100 años a los ‘campesinos revoltosos’ los ahorcaban colgándolos de los árboles y se les ponía un letrero en el que se decía el por qué fue colgado, hoy día, agarran a cualquier hijo de vecino que secuestran y primero los torturan, después los ahorcan y, de muestra, los dejan colgados en los puentes peatonales de las grandes avenidas estatales, a la vista de quien por ahí transita, ¡ah!, y también les ponen sendos letreros que nada tienen que ver con la democracia que se dice se logró hace 100 años y que es la que hoy se festeja.

Pero para que no se diga que todo lo vemos negro, como pudiera pensarse ante tan detallada actualidad nacional, les dejo una buena foto de rodeo que sirve para también mantener viva esa antigüedad de deporte que es parte de nuestra actualidad. ¡Dios Salve América!


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1 comentario

  1. Anónimo 01/09/2011 en 0:36

    Ingresa a googel con:
    Mafia,tribu,Poder jucicial, venezuela.

    Lees y despues vomitas.

    este es el comienzo de una gueerra civil.

    Ya la prensa habla de esto publicamente.

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