Sábado 10 de diciembre de 2016,
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¿Cuánto vale un tercer grado en la cárcel de Can Brians?

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… Mucho más caro que un aborto ilegal o sin rastro burocrático

Barcelona. El nombramiento de Nuria de Gispert para el cargo de presidenta del Parlament de Cataluña (con pública intervención en 2003 en los varios terceros grados a favor de Javier De la Rosa) coincidió con la revelación del sumario del juzgado N. 1 de Barcelona, Operación Macedonia, sobre la última gran corrupción policial en que, según unas conversaciones telefónicas intervenidas, un alto cargo de la cárcel habría cobrado 40.000 euros por la agilización de unos expedientes a narcotraficantes y mafiosos italianos. En sí mismos, temas diferentes y aislados (estafadores y narcos) pero que, unidos a otras noticias y casos, conforman un panorama de red habitual explotando el negocio de lo que se puede calificar de ‘venta de libertades’ a elevadísimos precios, a tenor del inmenso valor del más preciado de los bienes del hombre tras la salud, la libertad.

Temas diferentes y aislados pero que, unidos a otras noticias y casos, conforman un panorama de red habitual explotando el negocio de lo que se puede calificar de ‘venta de libertades’

Y añadiendo piezas a tan complejo puzle: mi escrito sobre el ex Juez de Vigilancia Penitenciaria de Barcelona, Josep Lluis Albiñana Olmos (que argumentara firmara o confirmara el ‘arrepentido’ de Javier De la Rosa), desde 2009 titular del Juzgado de Instrucción N. 1 de Valencia, y ahora instruyendo las presuntas corrupciones de urbanismo del Ayuntamiento de Valencia, donde sin duda el primer presidente socialista de la Generalitat Valenciana, tenga o no en la actualidad carnet o cargo en el PSOE, recordará sus viejas luchas políticas en la compleja Valencia.

Estas noticias han despertado comentarios ‘delicados’, como el de la viuda que acusa a Can Brians de la muerte de su marido, u otro que me obliga a recordar el año 2007 con la noticia de las clínicas abortivas del Doctor Morín, médico siquiatra, firmaba, o ginecólogo, según conviniera.

Escribía entonces:

“18 de marzo de 2008… y la señora Monserrat Tura usando las más depuradas técnicas del escaqueo político, salvando pellejos de mucho antes de que ella mandara, suelta lo de que el psiquiatra Pascual Javier R.M. solo hizo algunas suplencias en Brians y ya se le había rescindido el contrato. Además la Generalitat expedientó a las clínicas. Pero la mejor defensa, aplicando otra de las grandes tácticas, matar al mensajero. La ONG denunciante, que por cierto aportó pruebas de dos medios extranjeros con ilegales grabaciones, era investigada por irregularidades. Matar al mensajero. Quien se atreve en este país a denunciar cualquier corrupción se aviene desde siempre, igual que en el Franquismo, a sufrir el enorme y total peso del poder funcionarial y político. Cualquiera de sus pecadillos dejará sin luz el impacto de la corrupción denunciada, o acabará condenado por extorsión y chantaje como Piñol, secretario de Piqué Vidal. Ver www.lagrancorrupcion.com

Primera reacción oficial, quitarse las pulgas de encima arrasando contra quien sea, y la segunda es más sofisticada: vaciar de contenido la denuncia y los rumores de las peores de las barbaridades descubiertas, o sea, trituradoras de fetos, fetos de hasta siete meses, enfermeras sin titulación, menores de trece años, el SIDA de su titular Morín, el ingente dinero en negro, firmas en blanco, los expedientes puras falsificaciones, y algún etcétera de menor tamaño… que desde luego no descubrió la Inspección de la Generalitat ejercida durante años, y pasando a transformar la batalla mediática en la defensa progresista de la Ley del Aborto y del aborto en sí mismo. En esa línea de escaqueo y vaciado debo entender la propia libertad con fianza del Doctor, o lo que sea, Morín…

Monserrat Tura, en defensa del sistema, alegaba que el psiquiatra actuaba a tiempo parcial y esporádicamente. Eso es mentira. O verdad, según se mire, primero porque casi todos los ‘técnicos’ actúan a tiempo parcial, y después, porque la mayoría eran ‘contratados’, que si no firmaban lo políticamente correcto, no pasarían las oposiciones o se les renovaría el contrato. Operativa que transforma la Junta de Tratamiento en una suave balsa de aceite a favor del mando que contrata y descontrata ‘técnicos’.

¿Un médico psiquiatra con varias clínicas abortivas de alto standing siempre a tope, que por lo descubierto ganaba dinero a espuertas, hacía suplencias contratado en Can Brians?

“Algunas suplencias”, dice la Tura… con que interviniera o firmara en los más rentables casos había suficiente… Pero, en concreto, sobre el Doctor Morín es obligada la pregunta: ¿un médico psiquiatra con varias clínicas abortivas de alto standing siempre a tope, que por lo descubierto ganaba dinero a espuertas, hacía suplencias contratado en Can Brians? Utilizando la sintaxis legulega, ¿no sería más bien que el doctor intervenía en informes de ‘rehabilitados’ y ‘arrepentidos’ en que por una firma cobraba tanto como por un aborto?

Y si por un aborto cobraba 5.000 euros, hasta esos 40.000 del alto cargo caben algunos informes más. No es objeto de este escrito una discusión legal o moral sobre las prácticas de Morín, solo apuntar que ya había pasado por la cárcel por practicar abortos, que podría allí haber aprendido otras fórmulas para rentabilizar su firma y profesión, o la de alguno de sus ayudantes, y añadir que Fiscalía y juzgado archivaron el sumario…

Ver más en www.lagrancorrupcion.blogspot.com.

Continuará…


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