Viernes 09 de diciembre de 2016,
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Rodiezmo… y los poderosos

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Y comparando a Jacques Chirac con Jordi Pujol, la diferencia entre Francia y Cataluña

Barcelona. Es reconfortante iniciar el día con entre otros ¡y muy favorables! un mail de mi amigo Antonio sobre mi escrito de ayer tarde:

• “De mi incansable amigo y compañero de lucha, D. Rafael Del Barco… un análisis sobre Rodiezmo o los 30 años de teatralera demagogia del PSOE, que por dignidad debería sumirmir la ‘s’ y la ‘o’‏

04/09/2011
Antonio Marín Segovia”

Francia es tan ‘decente’ que juzga y pide diez años de condena por exactamente lo mismo que hizo Jordi Pujol: demostrado en 2004

O encontrar el comentario del desconocido ‘Jaume’ sobre Antoni Brufau de Repsol y La Caixa… anillo al dedo con la referencia a Alfonso Guerra achacando a otros ‘poderosos’ los males del país… señalando con el índice a un lejano infinito de donde se excluía con toda la ‘cara dura’ habitual en él y los de su cuerda:

1 Comentarios:
Jaume dijo…
Deprimente ver quienes están al frente del entramado empresarial de nuestro país.
Qué importante es conocer de donde vienen para saber a dónde vamos. Brufau desde La Caixa aprobando un crédito por la cara de 300Mpt a De la Rosa cuando era notorio su calaña delictiva.
Creo que esa cualidad para meterse en charcos empantanados de dinero es lo que hace que esta gente ascienda en los escalafones empresariales.
No quiero ni pensar lo que se podrá encontrar uno si audita las cuentas de estas empresas, pero mientras todo vaya bien, la mierda nunca emerge. Muy instructivo leerle, D. Rafael, siga así.
2 de sempriembre de 2011 15:22

Y digo ‘favorables’ porque los insultos abundan, o abundaban, ya muy por debajo de los ‘favorables’. Cerdo o julandrón, los últimos. Por desgracia para mí y para todos, la crisis y la ‘Gran Corrupción’ evidencian tantas de mis afirmaciones de ya hace casi cinco años en Internet (de hecho me inicié sobre el tema en 1994 con terribles resultados para mí, y sin que nadie publicara ninguna de mis muchas cartas a toda la prensa) que la tendencia cede a mi favor.

Pero yo a lo mío: entre las fantasías televisivas de hoy, achacando como es habitual las culpas del latrocinio español a porcentajes y crisis internacionales, tropiezo con una noticia que si bien interpreto la resalta TV3 por aquello de que la corrupción también ‘reina’ en Francia, tiene otra versión:

Allí Fiscalía denuncia y monta un sumario que se materializará cuando cesa la inmunidad penal del Presidente de la República, y aquí, tras publicarse en algún periódico el evidente delito se diluye en el mar de la ‘Gran Corrupción’

Francia es tan ‘decente’ que juzga y pide diez años de condena por exactamente lo mismo que hizo Jordi Pujol: demostrado en 2004 que su Generalitat pagaba nóminas y contratos a gente como Antonio De la Rosa, hermano de Javier, sin que nunca ocupara lugar de trabajo ni nadie supiera que lo hubiera tenido. Con un agravante, si a Chirac se le acusa por utilizar para su Partido a pagados por el Ayuntamiento de París, a Pujol se le debería acusar por participar o fomentar y amparar, ¿a cambio de qué?, el mundo delictivo y de gansters de los De la Rosa o Juan Piqué Vidal.

Y si buscamos más diferencias entre la moralidad francesa y la inmensa inmoralidad española o catalana, allí Fiscalía denuncia y monta un sumario que se materializará cuando cesa la inmunidad penal del Presidente de la República, y aquí, tras publicarse en algún periódico, el evidente y flagrante delito se diluye en el mar de la ‘Gran Corrupción’. Fiscalía que debería actuar de oficio “no lee la prensa”, ni le alcanzan los comentarios ciudadanos. José María Mena, fiscal jefe de Cataluña, a las órdenes de la Superioridad o no, como en demasiados flagrantes delitos del “oasis catalán”, no actúa, ¿por qué?

Pedir diez años a Pujol significaría otra supermanifestación como cuando se le procesó por Banca Catalana… la demagogia, sea del signo que sea, cuando toma cuerpo en la mente de millones de buena gente, se convierte en la ‘inmunidad e impunidad’ del charlatán, escondido siempre entre conceptos tan loables como el socialismo o el catalanismo y el catalán… y convierte en multimillonarios a los ‘poderosos’ que señala el impune y eterno Alfonso Guerra.


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