Escrito por Pau Llop Franch Martes, 11 de Diciembre de 2007 13:29


El diputado nacional Carlos Colanzi en su despacho en Santa Cruz de la Sierra
ENTREVISTA al diputado del Parlamento Boliviano Alejandro Colanzi.
"En los procesos polarizadores como el que vive el país se tiende a invisibilizar los matices"
"La nueva Constitución emana un liberalismo social. No es socialista ni comunista"
Alejandro Colanzi es diputado nacional en el parlamento de Bolivia por el partido político Unidad Nacional, que lidera Samuel Doria Medina. En función de su cargo, es también el presidente de la Liga Parlamentaria boliviano-italiana.
Regenta su propio Buffette de abogados en su ciudad, Santa Cruz de la Sierra, y lidera el movimiento 'Santa Cruz somos todos', que al igual que la Prefectura y el Comité Cívico de este departamento boliviano lucha por la autonomía de su región, aunque desde otras posturas. Quizá por ello encontramos la fachada de su oficina repleta de pintadas como 'traidor' o 'masista'. En tierra de nadie en el cada vez más agudizado conflicto boliviano, admite que la polarización "hace invisible los matices".
El pasado domingo se aprobó la nueva Constitución Política del Estado con la presencia de sólo 165 de los 255 asambleístas. ¿Es lícita esta Carta Magna?
En primer lugar hay que decir que es una propuesta de Constitución que aún debe ser refrendada por el pueblo soberano mediante referéndum. Cabe decir también que las esquiciteces en forma no hacen al fondo. Una parte de la oposición no afrontó su obligación. El pueblo delega en 255 asambleístas para que se pongan de acuerdo y algunos de ellos no cumplieron con ese mandato. Son fuerzas políticas, las que no han participado, que no quieren un cambio respecto al pasado en Bolivia.
El partido por el cual usted está en el Congreso, Unidad Nacional, sí participó.
Sí.
Parte de la oposición tacha el nuevo texto constitucional de racista y excluyente.
Creo que el tema indigenista tiene legitimidad. Han sufrido la invisibilidad ya no desde la conquista de los españoles, sino desde la propia creación de la República de Bolivia. Ahora han cobrado visibilidad.
Esa misma oposición acusa al Gobierno de autoritario y antidemocrático. ¿Han podido ustedes influir en el texto constitucional o es cierto que se impuso el llamado rodillo masista?
Desde una lectura superficial, pues el texto aún debe pasar por la comisión de estilo y concordancia, podemos decir que esta constitución emana un liberalismo social. No es socialista ni comunista. La participación de otras fuerzas aparte del MAS la han dotado de una parte más liberal. El MAS propugnaba una economía social de Estado. Unidad Nacional logra incorporar el reconocimiento de la iniciativa privada y de la propiedad privada con función social.
¿Entonces, al contrario de lo que dice la oposición que no ha participado en la Asamblea Constituyente, el partido oficialista sí escucha?
La oposición no sólo es PODEMOS [derecha] o los prefectos de la Media Luna o los líderes cívicos de los departamentos que la forman. Nosotros también somos oposición. El Gobierno del MAS incurre en un error al atribuirse para sí la nueva Constitución, porque hace el juego a esos grupos. Por desgracia, en los procesos polarizadores como el que vive Bolivia se tiende a invisibilizar los matices. Por ejemplo, el MAS presentó hace tiempo un decreto contra la corrupción. Unidad Nacional presentó entonces una propuesta al respecto que mejoraba con más artículos ese decreto. Eso es oposición.
Entonces, ¿esos grupos hacen oposición por oposición?
Si Evo se levanta con una cotona, le critican; si lo hace con una guayaba, le critican; si trabaja le critican; si hace esto o lo otro le critican. Nunca se van a satisfacer. Se podría resumir en no sé, pero me opongo.
Usted lidera el movimiento Santa Cruz somos todos, que al igual que el Comité Cívico pide autonomía para el Departamento. ¿En qué se diferencian?
Existen muchas formas de autonomía y muchas formas de reclamarla. El movimiento cívico tiene una virtud: haber creado un discurso aglutinador y hegemónico. Pero no tiene por qué ser el único. No tiene por qué haber normas y dogmas. Tenemos que conversar entre nosotros, no imponer dogmas. Con esto sí se fortalece Santa Cruz.
Uno de los puntos importantes de la nueva constitución, y que se llevará a referéndum para ser delimitado, es el de los latifundios.
No existe dirigente político o cívico que sostenga públicamente la opción de que existan terratenientes. Lo encubren.
Ahora mismo hay centeneras de personas establecidas en el centro de la ciudad haciendo huelga de hambre. ¿Cree que lo hacen por convicción propia?
Sí. En ningún caso creo que estén comprados. Ellos creen en lo que hacen. Sinceramente creen que la autonomía va a resolver sus problemas. Creen en los discursos positivos en este sentido que se proclaman desde el Comité Cívico o la Prefectura. Se ha construido la imagen del enemigo común que viene del altiplano. No voy a caer en el error del MAS de decir: esos son todos unos terratenientes. Pienso que no se puede decir que la población sea dirigida.
¡Debería estar en primer lugar! (risas). Los valores cruceños se han perdido por cierta radicalidad. Valores de honestidad y hospitalidad sobre todo. Esos valores fueron los que permitieron el despegue económico de Santa Cruz porque fueron fundamentales en la llegada y acogimiento de los trabajadores que llegaron de todo el país y que contribuyeron a dicho desarrollo.
¿Cómo observa el futuro más cercano?
Vivimos una agudización de la cultura del terror. Quienes lo propugnan se sienten capaces de canalizar ese terror. Desde Santa Cruz somos todos pensamos que a ese terror se le puede arrinconar, recuperando los valores cruceños de los que hablaba, dentro de un marco democrático. Podemos decir sí o no a la Constitución. De los 25 años de democracia, los cinco últimos han sido muy positivos en el aumento de la participación democrática de la población. El pueblo aprendió a participar y ahora está aprendiendo a cualificar esa participación. Primeramente se canalizaba esa participación en rudimentarios bloqueos. Luego llegaron los cabildos, que no son la mejor opción porque en ellos siempre hay una cúpula que dirige el discurso, pero ya son un avance y suponen un salto cualitativo. Esto se comenzó a lograr gracias a la Ley de participación popular. Ahora necesitamos otro salto cualitativo.
¿Cree que se dará ese salto?
El próximo año será de gran participación ciudadana. Tenemos por un lado el referéndum sobre el latifundio; el referéndum para aprobar la nueva Constitución y el proceso revocatorio presidencial, que si Evo Morales pierde, nos daría lugar a un cuarto proceso participativo: un proceso electoral.
Un año realmente intenso social y políticamente. ¿Cree que todo ello se vivirá en ausencia de violencia?
No creo que se vaya a vivir todo pacíficamente, por desgracia. Existen fuerzas que van a tratar de profundizar en ese clima de terror del que hablaba antes. Ahí reside el peligro.
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Regenta su propio Buffette de abogados en su ciudad, Santa Cruz de la Sierra, y lidera el movimiento 'Santa Cruz somos todos', que al igual que la Prefectura y el Comité Cívico de este departamento boliviano lucha por la autonomía de su región, aunque desde otras posturas. Quizá por ello encontramos la fachada de su oficina repleta de pintadas como 'traidor' o 'masista'. En tierra de nadie en el cada vez más agudizado conflicto boliviano, admite que la polarización "hace invisible los matices".

Carlos Colanzi es diputado por Unidad Nacional
En primer lugar hay que decir que es una propuesta de Constitución que aún debe ser refrendada por el pueblo soberano mediante referéndum. Cabe decir también que las esquiciteces en forma no hacen al fondo. Una parte de la oposición no afrontó su obligación. El pueblo delega en 255 asambleístas para que se pongan de acuerdo y algunos de ellos no cumplieron con ese mandato. Son fuerzas políticas, las que no han participado, que no quieren un cambio respecto al pasado en Bolivia.
El partido por el cual usted está en el Congreso, Unidad Nacional, sí participó.
Sí.
"Son fuerzas políticas, las que no han participado, que no quieren un cambio respecto al pasado en Bolivia"
"La participación de otras fuerzas aparte del MAS la han dotado [a la Constitución] de una parte más liberal"
"El movimiento cívico tiene una virtud: haber creado un discurso aglutinador y hegemónico. Pero no tiene por qué ser el único"
"Vivimos una agudización de la cultura del terror. (...) Desde Santa Cruz somos
todos pensamos que a ese terror se le puede arrinconar, recuperando
los valores cruceños de honestidad y hospitalidad"
Parte de la oposición tacha el nuevo texto constitucional de racista y excluyente.
Creo que el tema indigenista tiene legitimidad. Han sufrido la invisibilidad ya no desde la conquista de los españoles, sino desde la propia creación de la República de Bolivia. Ahora han cobrado visibilidad.
Esa misma oposición acusa al Gobierno de autoritario y antidemocrático. ¿Han podido ustedes influir en el texto constitucional o es cierto que se impuso el llamado rodillo masista?
Desde una lectura superficial, pues el texto aún debe pasar por la comisión de estilo y concordancia, podemos decir que esta constitución emana un liberalismo social. No es socialista ni comunista. La participación de otras fuerzas aparte del MAS la han dotado de una parte más liberal. El MAS propugnaba una economía social de Estado. Unidad Nacional logra incorporar el reconocimiento de la iniciativa privada y de la propiedad privada con función social.
¿Entonces, al contrario de lo que dice la oposición que no ha participado en la Asamblea Constituyente, el partido oficialista sí escucha?
La oposición no sólo es PODEMOS [derecha] o los prefectos de la Media Luna o los líderes cívicos de los departamentos que la forman. Nosotros también somos oposición. El Gobierno del MAS incurre en un error al atribuirse para sí la nueva Constitución, porque hace el juego a esos grupos. Por desgracia, en los procesos polarizadores como el que vive Bolivia se tiende a invisibilizar los matices. Por ejemplo, el MAS presentó hace tiempo un decreto contra la corrupción. Unidad Nacional presentó entonces una propuesta al respecto que mejoraba con más artículos ese decreto. Eso es oposición.
Entonces, ¿esos grupos hacen oposición por oposición?
Si Evo se levanta con una cotona, le critican; si lo hace con una guayaba, le critican; si trabaja le critican; si hace esto o lo otro le critican. Nunca se van a satisfacer. Se podría resumir en no sé, pero me opongo.
Usted lidera el movimiento Santa Cruz somos todos, que al igual que el Comité Cívico pide autonomía para el Departamento. ¿En qué se diferencian?
Existen muchas formas de autonomía y muchas formas de reclamarla. El movimiento cívico tiene una virtud: haber creado un discurso aglutinador y hegemónico. Pero no tiene por qué ser el único. No tiene por qué haber normas y dogmas. Tenemos que conversar entre nosotros, no imponer dogmas. Con esto sí se fortalece Santa Cruz.
Uno de los puntos importantes de la nueva constitución, y que se llevará a referéndum para ser delimitado, es el de los latifundios.
No existe dirigente político o cívico que sostenga públicamente la opción de que existan terratenientes. Lo encubren.
Ahora mismo hay centeneras de personas establecidas en el centro de la ciudad haciendo huelga de hambre. ¿Cree que lo hacen por convicción propia?
Sí. En ningún caso creo que estén comprados. Ellos creen en lo que hacen. Sinceramente creen que la autonomía va a resolver sus problemas. Creen en los discursos positivos en este sentido que se proclaman desde el Comité Cívico o la Prefectura. Se ha construido la imagen del enemigo común que viene del altiplano. No voy a caer en el error del MAS de decir: esos son todos unos terratenientes. Pienso que no se puede decir que la población sea dirigida.
"De los 25 años de democracia, los cinco últimos han sido muy positivos
en el aumento de la participación democrática de la población"
"Se ha construido la imagen del enemigo común que viene del altiplano"
"El Gobierno del MAS incurre en un error al atribuirse para sí la nueva Constitución"
Amenazas
Su nombre aparece en una lista de otros 51 a los que se acusa de basura masista y traidores sentenciados y que se distribuye por el centro de la ciudad.¡Debería estar en primer lugar! (risas). Los valores cruceños se han perdido por cierta radicalidad. Valores de honestidad y hospitalidad sobre todo. Esos valores fueron los que permitieron el despegue económico de Santa Cruz porque fueron fundamentales en la llegada y acogimiento de los trabajadores que llegaron de todo el país y que contribuyeron a dicho desarrollo.
¿Cómo observa el futuro más cercano?
Vivimos una agudización de la cultura del terror. Quienes lo propugnan se sienten capaces de canalizar ese terror. Desde Santa Cruz somos todos pensamos que a ese terror se le puede arrinconar, recuperando los valores cruceños de los que hablaba, dentro de un marco democrático. Podemos decir sí o no a la Constitución. De los 25 años de democracia, los cinco últimos han sido muy positivos en el aumento de la participación democrática de la población. El pueblo aprendió a participar y ahora está aprendiendo a cualificar esa participación. Primeramente se canalizaba esa participación en rudimentarios bloqueos. Luego llegaron los cabildos, que no son la mejor opción porque en ellos siempre hay una cúpula que dirige el discurso, pero ya son un avance y suponen un salto cualitativo. Esto se comenzó a lograr gracias a la Ley de participación popular. Ahora necesitamos otro salto cualitativo.
¿Cree que se dará ese salto?
El próximo año será de gran participación ciudadana. Tenemos por un lado el referéndum sobre el latifundio; el referéndum para aprobar la nueva Constitución y el proceso revocatorio presidencial, que si Evo Morales pierde, nos daría lugar a un cuarto proceso participativo: un proceso electoral.
Un año realmente intenso social y políticamente. ¿Cree que todo ello se vivirá en ausencia de violencia?
No creo que se vaya a vivir todo pacíficamente, por desgracia. Existen fuerzas que van a tratar de profundizar en ese clima de terror del que hablaba antes. Ahí reside el peligro.
"No confiamos en Evo, para dialogar con él exigimos un garante internacional"
¿Qué pasa con Evo? Bolivia aprueba su constitución con una gran oposición política y regional
¿Qué pasa con Evo? El caballo de batalla de la Constitución cabalga por la tierra
¿Qué pasa con Evo? Santa Cruz inicia su huelga de hambre en un ambiente cada vez más radicalizado
¿Qué pasa con Evo? Las siete medidas del Presidente para poner fin al neoliberalismo en 2008
¿Qué pasa con Evo? La guerra en el taxi
¿Qué pasa con Evo? Hambre por hambre
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