Sábado 24 de septiembre de 2016,
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2011: Internet y revolución

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El año 2011 pasará a los libros de Historia como un punto de inflexión en los procesos de revolución y de cambio social. Lo que hace especial a este año es la convergencia de las nuevas tecnologías y las aspiraciones de transformación

Las anhelos de cambio siempre han estado latentes en toda sociedad, pero los métodos para llevarlos a término han sido diferentes. En éste ya entrado siglo XXI, en el cual la socialdemocracia se asienta en los países occidentales, los métodos han evolucionado y ganan fuerza las protestas pacíficas sobre los disturbios urbanos. Eso sí, manteniendo las mismas pretensiones.

Ganan fuerza las protestas pacíficas sobre los disturbios urbanos

Como podemos observar en el mundo desarrollado, las nuevas tecnologías de la comunicación se generalizan y avanzan a pasos de gigante. Debido a esta facilidad de acceso a la tecnología por parte de la mayoría, la información fluye fácilmente de forma multidireccional rompiendo las barreras entre capas sociales.

Además, esta comunicación en toda dirección supera la unidireccionalidad de los medios clásicos como la prensa, la radio o la televisión. Estos canales habían sido hasta entonces el referente de todos – ricos y pobres – y hacían a la ‘masa revolucionaria’ más manipulable y menos objetiva. Y sobre todo, más reducida.

Nos encontramos con que este torrente de información que golpea al conjunto hace accesibles las ideas de cambio a todos, y ese es el gran logro de las tecnologías de la información. Esos planteamientos y esos proyectos de reforma se sienten cada vez más como algo de todos y para todos, y están más presentes que nunca en la vida real. Inundan los blogs, Facebook, Twitter, etc.

De esta forma podemos ver que protestar y exigir a quienes gobiernan no es ya cosa de ‘los cuatro de siempre’, y nos encontramos con que no es necesario pertenecer a un partido político, estar afiliado a un sindicato o simpatizar con alguna organización ecologista pro-derechos humanos para poder reivindicar derechos.

Antes eran ese tipo de plataformas las encargadas de desempeñar en solitario esa función social, porque tenían la capacidad de convocatoria y de organización necesarias. Ahora se suma la capacidad comunicativa de la Red, que facilita la interconexión y la puesta en común, y que simplifica mucho la logística organizativa.

Porque, en definitiva, el cambio social consiste en la organización de muchas personas con identidad de aspiraciones.

Imagen 1: The Humanitarian Social Network
Imagen 2: Portada de la Revista Time


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