Martes 27 de septiembre de 2016,
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Elecciones catalanas: todos piden el cambio para que nada cambie

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OPINIÓN/ Si con la palabra “cambio” sus votantes les eligen una y otra vez, está claro que ese es su camino: prometer cambios, en genérico y abstracto, sin profundizar

Barcelona 8-09-10. A las cuatro de la tarde de ayer ‘clico’ en Google la fecha. Las primeras etiquetas anuncian el Madrid-Barça, ninguna referencia, noticia ni comentario, sobre el anuncio de Montilla en grave ceremonial de unas elecciones que según él marcaran a las futuras generaciones catalanas. Acudo a Tele 3/24, a la que últimamente le tengo mucho cariño (tiene la virtud de enervarme por su cretinismo) y ¡cómo no! veo en plena campaña el PSC pidiendo el voto “para el cambio” (sic). Acto seguido, Artur Más, con menos minutos pide otro “cambio”, y así los cuatro minoritarios que entre el Estatut, la Crisis, y más cambio, sueltan su archisabido discurso.

Nada va a cambiar, como no sea a peor para los pensionistas y ‘curritos’, incluidos empresarios reales no fabricados por la amigocracia y corrupción

Convencido por Google de que Barcelona no es el ombligo del Mundo, ni siquiera de España, y más convencido de la relatividad de los conceptos y prioridades, el partido de fútbol tendrá más audiencia que las elecciones, y no sólo en España, Europa y el mundo entero, sino en la propia Cataluña. Me propongo escribir por placer y vicio, y ¡qué más da! lo que salga de esas elecciones. Nada va a cambiar, como no sea a peor para los curritos, incluidos empresarios reales no fabricados por la amigocracia y corrupción, o pensionistas. Lo único que puede cambiar es el nombre de quien decide, por ejemplo, las recalificaciones u obras públicas (beneficios muy deteriorados por la crisis) e infinitas gabelas de menor importe.

Me pregunto cómo pueden vivir de la política con tan poco discurso y con tópicos tan manidos, y me contesto que si con esos discursos se subieron al machito que les supone un mínimo de altos sueldos, ¿para qué cambiar? Si con la palabra “cambio” sus votantes les eligen una y otra vez, está claro que ese es su camino… prometer cambios, en genérico y abstracto, sin profundizar.

Gane quien gane, Cataluña seguirá en crisis, los partidos: unas logias o mafias, y España continuará siendo el país con más dinero negro de Europa, con más paro y quiebras, con pensiones y subsidios sociales de miseria

A las cinco y media de ayer continuaba Google sin interesarse por las elecciones. Nadie cree en ese cambio. Nadie cree que los políticos pretendan más cambio que el poder en sí mismo. Gane quien gane, Cataluña seguirá en crisis, los partidos: unas logias o mafias, y España continuará siendo el país con más dinero negro de Europa, con más paro y quiebras, con pensiones y subsidios sociales de miseria, y además quien venga las deberá recortar, o la quiebra del Estado puede provocar la salida del euro o que nos echen. Y lo chistoso es que “el cambio”, eslogan eterno desde que Felipe González cogido de la mano de Alfonso Guerra lo jurara tras las ganadas elecciones de 1982, es quien ha conducido a este estado de ruina.

Yo también quisiera el cambio para ver si una Justicia limpia inculpa a todos los que han colaborado por activa y pasiva en la delictiva ‘pirámide’ o ‘burbuja’ inmobiliaria, que quiebre quien deba quebrar, se levanten todas las alfombras… y hasta la de los fusilados del franquismo.

Y aparecen los titulares y comentarios: Montilla anunciando las elecciones para el Parlament de Catalunya, que después elegirá al President de la Generalitat, que elegirá su gobierno… y éstos de nuevo a sus hermanos, cuñados y amigos… y los anteriores deberán contentarse con sus nóminas oficiales y paraoficiales, e intervenir como conseguidores… y así hasta el final de los siglos. Ya antes de terminar la legislatura se anuncian varias convocatorias de oposiciones a funcionarios fijos para contratados con anterioridad.


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