Lunes 05 de diciembre de 2016,
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Ciutat Vella, de los obligados sobornos a la política

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En dos meses, el ayuntamiento tramitó más de 500 licencias, a pesar de lo cual, el silencio se impuso

Barcelona. La imaginación de nuestro alcalde Jordi Hereu con su expresión “¡triste favor! al Ayuntamiento” por la insistencia de la oposición sobre la corrupción en Ciutat Vella, se mezcla con una historia de concejales y altas funcionarias heroínas a las que poco menos se debe el descubrimiento y enjuiciamiento de la mafia funcionarial. Publicado en El País y añadido en mi comentario del día 11 de octubre. Iguales ejercicios de camuflaje los del Ayuntamiento y la Generalitat centrando las irregularidades en las licencias a ‘pisos turísticos y hoteles’, cuando tras ellos se esconden locales nocturnos, prostitución y drogas. El verdadero problema de la nauseabunda degeneración que se refleja en los balcones con el “queremos un barrio digno”. Pero las heroínas municipales no descubrieron el caso, que enlaza con el de los macro prostíbulos Riviera y Saratoga de Castelldefels, ni menos el del hotel del Palau de la Música. Que dicho sea de paso, El Confidencial publica que el juez Luis Solaz (quien ni siquiera detuvo al confeso de robo y expolio Félix Millet) tiene la contabilidad B de Millet desde 2009, pero no la ha investigado. ¡Otro caso a diez años vista!

Pero las heroínas municipales no descubrieron el caso, que enlaza con el de los macro prostíbulos Riviera y Saratoga de Castelldefels, ni menos el del hotel del Palau de la Música

Al igual que en las películas de Chicago, los de la mafia político-funcionarial española la mayoría de las veces se autodestruyen o crean los casos a por más poder o reparto de ganancias y territorio.

Sobre una de las heroínas escribe El País: “Itziar González, Concejal del distrito de Ciutat Vella entre junio de 2007 y abril de 2010. Arquitecta de profesión, llegó al Ayuntamiento como independiente en las listas del PSC, partido al que se acabó afiliando y en el que no siempre encontró el apoyo que necesitó“.

Y me cuentan:

“Pues que la señora itzipopins no se ponga a llorar tanto, como acostumbra, porque ella misma entró en el juego porque quiso y porque le dio la gana. Se puso constantemente de colchón entre las entidades y el ayuntamiento, jugando exactamente a lo mismo. Si sirves de colchón instrumentalizas a los demás para darles la voz que tú quieras darles. Las reuniones en el café, para luego así poder decir lo que te dé la gana en el ayuntamiento. Quisiste ser califa en lugar del califa. Jugaste, pero eres una candidata de tan ínfima calidad que te borraron del mapa en seguida. Para jugar a embaucar a unos y otros tienes que tener algo más en la cabeza que speed barato, ansias de poder y un grupete de pseudoanarquistas de butaca que se reúnan contigo en el bar. Tienes lo que te mereces por jugar a engañar, no eres mejor que ellos, eres igual. El distrito de Ciutat Vella está podrido y Itzzipopins podría haber sido alguien que marcara la diferencia, pero se lo guardó para su carrera personal”.

Y en titulares de La Vanguardia:

La trama corrupta tramitó 500 licencias en Barcelona en sólo dos meses

El Ayuntamiento informó al juzgado de irregularidades en obras y licencias en 38 edificios del distrito de Ciutat Vella  |  Un acusado dijo que hablaría con una mujer sin identificar para amañar una prueba de incendios

Joaquín Quílez, el ingeniero acusado de pagar sobornos para llevar a cabo trámites en Ciutat Vella, confesó que presentó 500 expedientes de apartamentos turísticos en dos meses.

Qué lástima que La Vanguardia no se mostrara tan crítica con el Ayuntamiento en el Caso Consorcio de la Zona Franca y con sus ‘hombres buenos’

Y más en La Vanguardia:

El silencio se impuso durante lustros en Ciutat Vella pese a las irregularidades en la concesión de licencias

Los empresarios de la noche sostienen que el rasero no era igual para todos. “Lo de pagar propinas para ahorrarse problemas era vox populi”

Vox populi, el “lo sabía toda Barcelona”. Qué lástima que La Vanguardia no se mostrara tan crítica con el Ayuntamiento en el Caso Consorcio de la Zona Franca y con sus ‘hombres buenos’ Narcís Serra y Carlos Güell de Senmenat según la prensa, ¡una vida repleta de bondad y millones! Ni siquiera cuando hace unos tres años yo escribía en www.lagrancorrupcion.com a propósito del caso Coslada:

“Resumiendo, en todos los negocios, pequeños y ‘no tan pequeños’ donde he metido las narices durante mis cuarenta años de ‘profesión’, entre ‘contable’ y ‘pequeño financiero’, siempre, siempre, en todos los de cierta entidad, se ha pagado a una autoridad, o lo que es lo mismo ‘alguna mordida’. En la Caja de Crédito de mi Dirección entre los años 67 al 75, pagamos a un  General y a un Comisario. En el Hotel Ritz de 1978, continuación de lo normal en el franquismo, el comisario de enfrente cobraba, y además su mujer era la gobernanta. En el Charly Max, de Bori Fontestá, el comisario cobraba… En todas las promociones inmobiliarias, y son muchas, en varios municipios, en todos los casos, alguien paraba la mano… Y del Franquismo, a la Transición, y de la Transición a la Democracia… máximo ‘cambio’… se han sofisticado los sistemas de pago o inmersión del Funcionariado en los negocios legales o ilegales“.

Y el artículo en La Vanguardia del día 13, citando a los empresarios de hoteles, restaurantes, bares o locales nocturnos, Rosa Esteva, Tomás Tarruella, Dani Negro, Juan Mas, Ángel de la Villa… termina:

“Pero, tal como aclara un conocido empresario de la noche barcelonesa que prefiere conservar el anonimato, el asunto no era tan sencillo como dejar un sobre en la barra. “Yo sé de personas con nombre y apellidos que han pagado, pero estas cosas se buscan y al final se encuentran. Ningún funcionario es tan tonto como para ir año tras año por los bares pidiendo a la gente que le soborne. Los pagos se producían a través de personas que no pertenecían al Ayuntamiento. Además, se producían principalmente una vez que ya tuvieras lo que querías. Y luego te callabas porque, por muy injusto que sea, no vas a ir por ahí diciendo que has sobornado a un funcionario público para conseguir una licencia”.

Entonces me insultaron a placer, aún se leen en Internet los viejos comentarios, pero tras el estallido de tantos casos… los insultos ya casi han desaparecido, y abundan las adhesiones y colaboraciones, pues las víctimas nos cansamos de callar por miedo o ignorancia.

Continuará…

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Amenazas de muerte y extorsiones en Ciutat Vella


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