Lunes 26 de septiembre de 2016,
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A los 30 años de la victoria socialista

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Caímos en manos de una avariciosa tropa que revestidos de ideales han expoliado Cataluña y España

Barcelona. Otro día nefasto de los muchos días terribles de los hasta entonces dos años y cuatro meses como preventivo en la prisión Modelo de Barcelona. Una infecta masificada y corrupta cárcel digna del peor de los países del tercer mundo.

Poseían por mayoría absoluta la máquina de imprimir billetes, y no me cabía duda de que España se convertiría en una ‘merienda de socialistas’

Imaginé a mi acusador Narcís Serra y su abogado Rafael Jiménez de Parga radiantes con el triunfo socialista. Yo ya me había convencido y comprobado que mi abogado Luis Pascual Estevill me mentía, y por lo tanto se había vendido, y lo sustituí por Gonzalo Quintero Olivares, otro gran error.

Con la prensa y su juicio paralelo condenatorio, los jueces prevaricando rechazando mis escritos pidiendo pruebas y la libertad con fianza, que ganaran los socialistas de Narcís Serra significaba otro mazazo. Aquel día me convencí, todavía más, que me condenarían a los 12 años que pedía la Fiscalía. Y aún ignoraba, pero por los resultados lo presentía, que a quien yo acusaba, Javier De la Rosa, desde su Banco Garriga Nogués, regalaba dinero y créditos a los socialistas, a la prensa, y a cualquiera que interviniera en el caso, para que su versión y fantasía se impusiera. El inicio de su gran fortuna, y la de otros.

El Consorcio de la Zona Franca de Barcelona, el primer caso de la gran corrupción barcelonesa y socialista. Que Narcís Serra se fuera a Madrid de Ministro de Defensa, y su íntimo Pascual Maragall ascendiera a la alcaldía, no cambiaría mi situación, si acaso la empeoraría. El ‘negocio’ les funcionaba a pleno rendimiento, con Javier concediéndoles créditos y avales, más dinero en efectivo, no me soltarían. Lo cuento con toda clase de detalles en el libro ‘Barcelona, 30 años de corrupción’ y desde ya hace cinco años en el blog la gran corrupción.

Cuando a los pocos meses leí la expropiación y expolio de Rumasa, tomé conciencia de que para los socialistas el caso Consorcio ya poco interesaba. Poseían por mayoría absoluta la máquina de imprimir billetes, y no me cabía duda de que España se convertiría en una ‘merienda de socialistas’. Pero ni en el peor de mis sueños imaginé que acabarían con el país.

Pasados siete meses más, tras un rápido juicio de tres días, un tribunal más que contaminado por haber fallado en contra en todas mis muchas peticiones, me condenó al tiempo pasado en prisión por encubrimiento y conocer la procedencia del dinero del huido Antonio De la Rosa.

La incipiente Generalitat en manos de Jordi Pujol tampoco auguraba un mejor futuro para Cataluña

Para aclarar: en todos, absolutamente todos los casos económicos, ¡y de mayores importes!, se decretaba libertad con fianza a autores, encubridores, y por cualquier otra implicación. Y máxime, si como en mi caso, hasta un informe de la policía judicial afirmaba que no había prueba alguna, ni siquiera indicio, sobre que yo conociera la procedencia del dinero de Antonio De la Rosa Vázquez.

La incipiente Generalitat en manos de Jordi Pujol tampoco auguraba un mejor futuro para Cataluña, desde hacía años sabía suficientes fábulas ciudadanas y reales temas financieros sobre Banca Catalana para convencerme que también quebrarían Cataluña.

Si en Madrid los socialistas se habían iniciado con Rumasa, que costaría al Estado casi dos billones de pesetas, que en Barcelona Jordi Pujol nombrara para su defensa a Juan Piqué Vidal, mi por desgracia primer abogado en el Caso Consorcio, me indicaba que en principio la Generalitat pagaría parte de la quiebra del Grupo Catalana. Al poco aparecerían el escándalo Casinos, el Institut Catalá de Crédit, y etc., y la Justicia siempre favoreciendo al poder y dinero.

Por desgracia mis peores augurios se han cumplido, caímos en manos de una tropa de avariciosos y corruptos, capaces de revestirse de los más excelsos ideales para expoliar las cajas de ahorros más Cataluña y España enteras.


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