Miércoles 07 de diciembre de 2016,
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Los aeropuertos o el desastre de las cuentas públicas

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El mejor y más solvente sistema financiero del mundo

Barcelona. Los aeropuertos están de moda, y no solo por AENA y sus controladores. El primer gran estallido de la Burbuja Inmobiliaria en 2009, la Caja Castilla-La Mancha, se centra en el aeropuerto de Ciudad Real; 1.600 millones de euros que si comparamos (ver proyectos y fotos en Internet) con los escasos 100 millones que la Generalitat de Montilla publica que le costó el de Lleida, son no solo llamativos, sino un descarado desfalco o robo. Al igual que el 5% de Félix Millet en obras públicas, o lo descrito en el Caso Pretoria en Cataluña.

Dicen las crónicas:

27/02/2009 – José Àngel Flores participa en la visita de obras del presidente Montilla al aeropuerto Lleida-Alguaire
José Ángel Flores, Subdelegado del Gobierno en Lleida, ha acompañado al presidente de la Generalitat, José Montilla, al conseller de Política Territorial y Obras Públicas, Joaquim Nadal y a otras autoridades y técnicos durante la visita de obras que han realizado a las instalaciones y pistas del futuro aeropuerto Lleida-Alguaire.

En 2009 eran conscientes que aquello era un inútil despilfarro, pero es una insignificante anécdota si consideramos el conjunto del sistema político-financiero, el régimen

… y la semana pasada se publica:

Pyrenair suspende la línea Lleida-Vigo
La falta de ocupación de los vuelos no ha alcanzado las cifras previstas.- La intención es mantener la línea con Madrid.

… en 2009 eran conscientes que aquello era un inútil despilfarro… pero es una insignificante anécdota si consideramos el conjunto del sistema político-financiero, el régimen.

Entrelazando estas pequeñas noticias entendemos mejor por qué ni Artur Mas ni nadie sabe lo que se debe. Ni el Banco de España ni ningún organismo público, en el país en teoría con más disposiciones legales y controles del mundo, saben cuanto debe su sistema financiero, o sea, en la práctica cuanto debe el propio país. Hecha la ley, hecha la trampa. Pero las trampas son antiguas, y todas son delitos. Simplificándolos se encuadran entre la falsedad y estafa.

Con razón al Banco de España no le cuadran las cifras del ‘ladrillo’. Sobre los créditos que mayormente las cajas benéfico-sociales han otorgado a las inmobiliarias propias y ajenas (de amigos o ‘asociados’, según la definición del propio Narcís Serra) por cifras tan enormes (de 200.000 a 400.000 millones de euros) que demostrarían sin subterfugios contables (algunos dictados por el propio Banco de España) que el sector está en profunda e irrecuperable quiebra, y en la mayoría ‘fraudulenta’, entre otras genialidades se apunta que las cajas endosaban y endosan los créditos por ellas otorgados a otras entidades (preferencia extranjeras) y los rebajaban de su activo. Desaparecían de sus balances.

Algún purista o master en ‘ingeniería financiera’ me soltará que soy un ignorante, que el tema es mucho más complejo, ‘titulaciones’, etc… Complejidades aparte, y resumiendo para que nos entendamos: en principio no solo está contemplado en el Plan General Contable que un riesgo posible (impago) debe quedar reflejado en ‘cuentas de orden’, sino que si el crédito es lo que llamábamos los antiguos una ‘pelota’, o sea, un giro o letra indebida o librada entre sociedades del mismo grupo y endosada a un tercero, cabe en el Código Penal si no se pacta o el tomador no es consciente por enmascararse con diferentes nombres y administradores. Es un engaño y consumado con el impago una estafa, y ‘renovándose’ la pelota engorda con los nuevos intereses. Y ya son varias las grandes entidades financieras internacionales tomadoras que han advertido el engaño… y han cobrado amenazando con recurrir a la Justicia nacional e internacional.

Ni el Banco de España ni ningún organismo público saben cuanto debe su sistema financiero, o sea, en la práctica, cuanto debe el propio país

El pinchazo de la ‘Burbuja Inmobiliaria’ se inició con las quiebras de las inmobiliarias con menores lazos de ‘amistad’ con las entidades de crédito. En 2009 se intervino la Caja Castilla-La Mancha CCM, ¡todo un muestrario!, a la que deberían haber seguido casi todas las demás cajas y caixas, pero el desastre tenía tal magnitud que se optó por la ‘intervención virtual’ (otro subterfugio digno de la genialidad española) y con las fusiones y el actual proceso de bancarización se pretende otro gran maquillaje de las cuentas públicas. Porque no nos engañemos, eso son cuentas ‘públicas’ y no ‘privadas’, y si gran parte de ese camuflaje del ‘ladrillo’ abarca obras públicas donde una infinidad de sociedades anónimas se giran más que más.

El Aeropuerto de Ciudad Real ya es público (o rescatado con dinero público), aunque esté aparcado en una sociedad anónima, y decía hace dos años: “En el Aeropuerto de Ciudad Real, donde si leemos las primeras noticias se invierten 400 millones de euros por el 25% del capital de la sociedad anónima creada para el proyecto, el resto, dicen, es financiado por la Caja en dos vertientes: las obras, certificaciones, y el porcentaje en acciones de los cuatro amiguetes. Resumiendo, si se gana, ¿¿??, las acciones suben o se hacen subir, en teoría se paga el crédito y el grupito ‘contento’, y si se pierde, paga la Caja. ¿Cómo se seleccionan los amigos para esos negocios donde nadie invierte un duro? Un interesante ‘concurso-oposición’.

Las pequeñas anécdotas conformando el gran desastre ya ni se comentan en los medios ‘públicos’, asimismo con créditos que jamás se pagarán… y con ellas se comprende por qué los 43 juzgados de lo mercantil están colapsados a los siete años de su existencia, siendo necesaria otra reforma de la nueva Ley llamada ‘Concurso de Acreedores’… sutileza de quiebra.


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