Miércoles 18 de octubre de 2017,
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Un acto institucional conmemorativo del 30 Aniversario de la
Constitución Española ha servido para que el Partido Popular lo haya
convertido en la mayor “horterada” de la historia de la Carta Magna

Opinión

Cada cosa tiene su momento y su lugar. Un acto institucional conmemorativo del 30 Aniversario de la Constitución Española ha servido para que el Partido Popular lo haya convertido en la mayor “horterada” de la historia de la Carta Magna.

La Puerta del Sol, sede de la Comunidad de Madrid, presidida por Esperanza Aguirre (PP),
ha sido el escenario escogido por los populares para exhibir pegatinas
en la indumentaria solicitando la dimisión de Pedro Castro. El PP tiene tendencia a los abalorios, pero lucirlos en un acto emblemático es una auténtica vulgaridad de mal gusto.

Esperanza
Aguirre le lanza una dentellada a Castro y no lo suelta. Incluso después de
haber pedido paciente e insistentemente disculpas a los votantes
populares
En clave interna para el PP, pretende
demostrar que ella tiene equipo y capacidad para erigirse como auténtica alternativa a José Luis Rodríguez
Zapatero

Además, la presencia de Castro, alcalde de Getafe y presidente de la FEMP, ha captado toda la atención de los medios allí presentes. Al final, la “lideresa”, no ha tenido su día de gloria.

La historia

Para cualquier alcalde o alcaldesa, presidir la Federación Española
de Municipios y Provincias es un honor. Y en los muchos actos que
interviene Pedro Castro, siempre es presentado como alcalde de Getafe y
presidente de la FEMP. Ahora, pienso que hasta en exceso se ha utilizado la presidencia de la FEMP, ya que, en muchas ocasiones, era un evento perteneciente a la institución municipal del Ayuntamiento de Getafe.

Y
en ese ambiente local (presentación del presupuesto 2009), es donde se
produce la desafortunada frase, consecuencia de la explicación
reivindicativa de que, si se prestan determinados servicios a los
ciudadanos/as, deben ir acompañados de la correspondiente partida
económica que la CAM no transfiere, provocando un considerable déficit económico en la economía local. Y a pesar de ello, el PP, tiene una base sólida de votos en Getafe.

Esperanza
Aguirre le lanza una dentellada y no lo suelta. Incluso después de
haber pedido paciente e insistentemente disculpas a los votantes
populares. Y es que Aguirre, después del incidente de los calcetines,
se rehace y Castro, le ha brindado una oportunidad de oro.

A la presidenta la figura del alcalde no le interesa, el jugo está en la presidencia de la FEMP. Tres son los objetivos marcados por ella y sus asesores:

-Abrir una sima profunda en la Federación Española de Municipios y Provincias.

-Difuminar con lo anterior las iniciativas económicas que el Gobierno
socialista que preside José Luis Rodríguez Zapatero ha dispuesto para
los municipios españoles (8.000 millones de Euros).

-En clave interna para el PP,
demostrar que ella tiene equipo y capacidad para altear la convivencia
progresista y erigirse como auténtica alternativa a José Luis Rodríguez
Zapatero.

¡Tremendo! Así de auténtica y real es esta mujer. La jugada es arriesgadísima, pero si el órdago le sale bien…

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Sobre el autor

1 comentario

  1. Anónimo 09/12/2008 en 9:13

    Este artículo me parece nefasto, más que informar, desinforma, es completamente sectario, y lo único que hace es atacar a los insultados y defender a un tipo que no merece ni que se le vuelva a nombrar, que exhibe un lenguaje a la vez que vulgar y soez, indigno por completo que cualquiera que se autodenomine demócrata, vergüenza me daría a mi vivir en Getafe y tener como máximo representante de mi localidad a un individuo tan lleno de odio a la vez de incultura, y que se cree que con pedir disculpas lo va a arreglar.

    Para terminar, me bajaré a su nivel cultural, recordando una famosa frase que viene muy bien para este caso: “El que la caga … ¡la paga!”. Así que ya sabe, a pagarla.

    Si al final van a tener razón los que han impuesto la EpC, casos como el de este “compañero” indican que efectivamente les hace falta bastantes dosis de educación para poder ejercer puestos públicos.

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