Martes 17 de enero de 2017,
Bottup.com

Los nuevos pardillos

1 punto2 puntos3 puntos4 puntos5 puntos6 puntos7 puntos8 puntos9 puntos10 puntos (Valora el artículo)

Image
Estudiantes zaragozanos se manifiestan en apoyo al pueblo palestino.

Antes los pardillos eran los que no estaban de acuerdo, los que se conformaban con todo lo que se les echaba encima. Ahora se han invertido los papeles, el pardillo es el que protesta

Opinión

“Muchas veces me gusta pensar que vivo en la época de
mis padres, cuando en las universidades se
protestaba por todo con lo que no se estaba de acuerdo”

Esta carta está dedicada a todos los pardillos como yo, los ‘nuevos pardillos’, como me gusta llamarnos. A todos aquellos que se sientan identificados con las próximas líneas y que, como yo, son unos incomprendidos por esta mediocre sociedad en la que vivimos. Con gente mediocre, administraciones mediocres, sistemas mediocres y televisión mediocre (rozando el límite del patetismo) que para lo único que sirve es para atocinar a la población, algo que no consigue conmigo ya que, afortunadamente y gracias a unos padres que no se han dejado llevar por la mediocridad, he vivido sin ella desde que nací.

Muchas veces me gusta pensar que vivo en la época en la que vivieron mis padres, cuando nadie quería esperar, cuando en las universidades se protestaba por todo con lo que no se estaba de acuerdo, y miles de estudiantes se manifestaban, gritaban, se sentaban… hasta que conseguían lo que según ellos era justo.

Puede que en realidad lo justo no fuese lo que ellos pedían, pero por lo menos tenían cierto espíritu crítico, unos ideales por los que luchaban, algo por lo que ilusionarse, por lo que no vivir pasando por esta vida ‘sin más’. En esa época, eran pardillos los que esperaban desesperándose en las colas, los que no protestaban por aquello con lo que no estaban de acuerdo, los que se conformaban con todo lo que se les echaba encima. Pero es que resulta que ahora se han invertido los papeles, el pardillo es el que protesta, el que no está de acuerdo con que lo manejen una panda de gente sin escrúpulos que solo busca enriquecerse hasta las cejas, comúnmente llamados políticos, que utilizan la televisión como arma para embobar a todos por igual.

Pardillo es aquél al que se le ocurre poner una reclamación o una queja, montar un ‘pollo’ porque alguien que está detrás de un mostrador no hace su trabajo, organizar una manifestación, vivir sin televisión para no sentirse manejado o precisamente escribir una carta en un periódico. Los pardillos son esa rara minoría que tiene tiempo para pensar en los demás y no solamente mirarse su ombligo, el que tiene tiempo para meditar, para ilusionarse por cosas, para tener ideales.

“Los pardillos son esa rara minoría que tiene tiempo para pensar en los
demás y no solamente mirarse su ombligo”

Pero como he dicho, este tipo de gente hoy en día es muy poca y cada vez hay más que se dejan llevar por la masa, que esperan en las colas con resignación mientras sólo funciona un mostrador de cuatro. Que se sientan delante de un sofá mirando una cajita que la mayor parte de las veces solo dice tonterías para que estemos preocupados por ellas sin tener tiempo para pensar en lo verdaderamente importante y que, sin desesperarse, desespera a estos nuevos pardillos de los que hablo.

Es por ello que se me ocurre cambiar el dicho conocido por todos “el que espera desespera” para crear otro con algo más de sentido para estos nuevos pardillos incomprendidos “el que espera desespera y el que no, también”. Pero esto, al que realmente es pardillo, seguro que le

da igual.

Ilustración (CC): Víctor Ferrer

Image
subtítulo, imagen

¿Te gustó este artículo? Compártelo

Sobre el autor

Participa con tu comentario