Jueves 29 de septiembre de 2016,
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La falta de apoyos educativos alejan a una menor con problemas del sistema educativo presencial

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El siguiente escrito, registrado el 8 de julio de 2011, con copias al ex presidente extermeño y al presidente autonómico electo actual, José Antonio Monago, se encuentra dirigido al delegado provincial de educación en Badajoz, el señor Pérez Pérez

Sr. Pérez Pérez:

Como en otros cursos, recientemente se acaba de abrir el plazo para solicitar las becas para Alumnado con Necesidades Educativas Específicas, como respuesta hipotética al apoyo que determinado colectivo de alumnados desfavorecidos necesitan para recibir una educación en igualdad de condiciones y de oportunidades. Entre ellos está el referente a estudiantes con TDA/H.

Este año, dado que vengo recibiendo sistemáticamente la denegación por absurdos y falsos supuestos no cumplidos, finalmente no la solicitaré. Espero, pues, que ustedes se sientan ‘orgullosos y complacidos’ por esa victoria ganada a una familia (y sobre todo a una menor con muy serias dificultades, a la que ya le han quedado secuelas de por vida, gracias a actitudes y aptitudes generalizadas de este sistema educativo extremeño).

Resulta esperpéntico que en su día se me ofertase por distintos personajes de Educación dichas ayudas; algunos de los cuales lo entendieron como si fuese graciable y no originada de los impuestos que escrupulosamente pago. Entre ellos destaco a:

– Jefa de Servicio de Atención a la Diversidad, Rosario Palomo Arrojo, junto al Director General de Política Educativa, Felipe Gómez Valhondo, y la Consejera, Eva Mª Pérez, en mayo de 2007, tras una reunión mantenida gracias a una postura radical de dignidad personal, en forma de huelga de hambre.

– Asistenta del Equipo de Orientación Educativa y Psicopedagógica de Almendralejo.

– Ricardo Cabezas, asesor de la Consejera en funciones, que tuvo que dar la cara por su Jefa y determinados altos cargos, en distintas ocasiones, ya que éstos en modo alguno dieron la debida talla profesional, ética, ni humana.

– Las dos inspectoras que en su día estaban ligadas al C.P. Rodríguez Cruz de mi localidad, Villafranca de los Barros.

Las becas fueron denegadas en los tres cursos anteriores alegando que el colegio al que asistía ofertaba esas ayudas, que debían solicitarse a otra institución o la falta de documentación

Dado que este padre que le escribe, en modo alguno dejó de manifestar la falta total de apoyos y compromisos por el Sistema educativo hacia las necesidades educativas de mi hija, así como el cada vez más acentuado acoso, discriminación, exclusión y marginación hacia la niña, finalmente se optó por negar, reitero, sistemáticamente las ayudas que esta alumna necesitaba y que, en modo alguno, ha recibido desde el comienzo de su escolarización; lo que constituye además un escandaloso agravio comparativo con muchos otros estudiantes que sí que reciben este tipo de becas, aún incluso sin tener ningún grado de discapacidad, lo que, como usted debería saber, ya es de por sí mismo condición suficiente para recibir dichas subvenciones, junto a los muy limitados recursos económicos que se vieron diezmados además, por verme obligado a estar tres años en excedencia, dado el lamentable estado anímico-emocional de mi hija, tras sufrir sistemáticamente acoso escolar. Más grave aún, como digo, cuando observo que el dinero público se gestiona caprichosamente por muy dudosos administradores que subjetivamente vienen denegando o aprobando ayudas originadas por dineros públicos.

Los obstáculos que me han ido poniendo a lo largo de los cursos que solicité tales ayudas han sido variopintos y a cual más esperpéntico:

– En el curso 2008/2009, la denegación de tal beca se basaba en que el Colegio donde estaba matriculada mi hija, Rodríguez Cruz, contaba con Personal de Audición y Lenguaje, así como Psicoterapeuta, como me manifestó presencialmente el Jefe de S. de Becas, en su despacho, Cambero Martínez. Si bien este punto es cierto, también lo es que ninguna de esas personas interactuó en modo alguno con mi hija, ni con mi hijo pequeño, al que ya un informe realizado un año antes en la guardería pública Albanta, en mi localidad, realizada por el Equipo de Atención Temprana, indicaba entre otras cosas que necesitaba apoyo social e individualizado, cara a mejorar su retraso en el lenguaje y su inhibición social con respecto a sus compañeros. Nada se hizo tampoco y no se dio la ayuda solicitada para él, como tampoco para mi hija mayor, a la que el propio director del centro me aseguró que a ninguno de ellos le hacía falta. Incido una vez más en la gravedad de esa falta de ayudas porque son varios los especialistas médicos que aconsejan esa ayuda, pero que, en modo alguno se han dado. Ello constituye por sí solo una notoria discriminación; más grave aún si hablamos de una alumna valorada con una discapacidad del 33% (a la que no sería extraño se le intente denegar con el tiempo dicho grado).

– En el curso 2009/2010, el obstáculo elegido fue expresar que esas ayudas solicitadas al Ministerio de Educación estaban cubiertas por el Sistema Educativo Extremeño, cuando existe la opción de solicitarlas a nivel nacional y autonómico. En todo caso, una vez más, mi hija se quedaba sin esos apoyos educativos necesarios y por supuesto, en modo alguno, se había ayudado a la niña. Se despreciaban una vez más diagnósticos de especialistas médicos y valoración del CADEX, para apoyar un falseado e interesado informe psicopedagógico realizado por muy dudosos conocedores de esta patología.

– Este último curso finalizado, 2010/2011 fue especialmente llamativo, pues en primer lugar me llegó una carta donde me negaban la beca porque afirmaban que no les había enviado el informe psicopedagógico y el plazo que me habían comunicado había pasado, lo cual una vez más era falso ya que no me llegó notificación alguna y como queda claro en las instrucciones para rellenar tales solicitudes se dice fehacientemente que determinadas zonas serán rellenadas por el estamento educativo.

En todo caso reclamé y posteriormente envié el informe que me solicitaban en tiempo y forma.

Al final, la última carta tardía que me llegó de ustedes me comunicaba que se denegaba una vez más por no recibir ese informe, lo que una vez más es falso.

(Se anexa documento con fecha de recogida de carta certificada por ustedes y fecha de registro de salida del informe pedido, estando ese intervalo en los 10 días que me daban para ello).

Asimismo, tampoco le han concedido beca para libros a mi hijo menor, a pesar de haberles solicitado información al respecto. Queda bastante claro, Sr. Pérez, que la casuística no es el ‘modus operandi’ para la falta de apoyos a esta familia.

Como expresaba al inicio de esta carta, Sr. Pérez Pérez, no volveré a solicitar este tipo de beca. He optado, sin embargo, por denunciar este hecho, que haré público, como vengo haciéndolo con numerosos escritos para que se sepa la cruda realidad, represión y despotismo contra esta familia que viene soportando el acoso institucional de no pocas instituciones extremeñas, especialmente la de Educación.

No volveré a solicitar este tipo de beca. He optado, sin embargo, por denunciar este hecho, para que se sepa la cruda realidad, represión y despotismo contra esta familia

Como ya le recordaba en febrero pasado, tras solicitarles entre otras cosas, ayuda de profesorado en casa, y tampoco concedida, dado el sistemático silencio administrativo complaciente y ninguneante, mi hija no volverá a colegio tradicional alguno. Por el contrario, a título particular y sin ningún tipo de ayudas oficiales (y sí demasiados obstáculos institucionales), seguimos en casa avanzando en su accidentada educación, a costa de muchísimo esfuerzo y dedicación, tanto de tiempo como económicamente.

Mi hija no volverá a pisar un colegio tradicional porque compruebo que tras los dos colegios anteriores, Santa Mª de la Coronada y Rodríguez Cruz, de mi localidad, donde fue motivo de innumerosos episodios de discriminación, exclusión, marginación, burlas y desprecios, sin contar con ayuda alguna, incluso para sus necesidades educativas ni adaptaciones curriculares no significativas adecuadas, ustedes intentando que repitiese curso para ocultar ese acoso escolar sistemático consentido y banalizado no tuvieron la decencia profesional, deontológica y humana para que a pesar de que finalmente tras mi postura firme de no llevar a mis hijos este curso ya finalizado, a colegio alguno, tuvieran que aceptar que entrasen tarde al curso, una semana después de comenzado, y sin haber supervisado, adecuado, preparado y establecido un plan para erradicar la dinámica tan minante que mi hija venía soportando en los dos colegios anteriores, como indiqué en mi escrito presentado en agosto pasado al tercer colegio, Nuestra Sra. del Carmen, y enviado a ustedes por la dirección del susodicho centro.

Es indignante comprobar cómo la misma dinámica sucedida en los dos colegios anteriores nuevamente se verificó en este tercer colegio, comprobando una vez más la falta total de respuestas y soluciones eficaces hacia mi hija.

Vergonzoso y muy grave además que negasen la matriculación de mi hija en 1º de ESO en el curso 2009/2010, mientras paralelamente, cínicamente se le iban poniendo faltas de asistencia diarias a clase en su falseado curso de 6º en el Rodríguez Cruz de mi localidad, estando matriculada ya en un colegio californiano, para posteriormente como usted tiene la obligación de saber, dar la orden el año pasado, muy tardíamente, cuando tras varios días del comienzo del curso ya finalizado y en un horario especialmente sospechoso llamarme por la tarde para confirmarme finalmente que la niña podría ser matriculada en 2º de ESO, tras comprobar ustedes que mi hijo tampoco acudía al colegio, como ya avisé en escrito realizado el verano pasado si a mi hija no se le admitía en su curso correspondiente; en este caso 2º de ESO.

Ustedes en su conjunto nos han obligado a salir definitivamente del Sistema presencial Educativo

Por ello, dada la ineptitud, incapacidad, negligencia y ninguneo del Sistema Educativo (en este caso extremeño) por llevar a cabo lo que normas de obligado cumplimiento teóricamente establecen, les recuerdo una vez más que mi hija no volverá a colegio alguno, ya que son ustedes incapaces de verificar, hacer cumplir y respetar derechos inherentes a cualquier ser humano, especialmente a menores con muy serias problemáticas.

Con su rúbrica usted, Sr. Pérez Pérez, entre otras cosas, ha refrendado la discriminación hacia esa niña que desde el comienzo de su escolarización ha sufrido demasiadas marginaciones consentidas. Si usted tuviera la debida talla en todos los aspectos, debería haber realizado una exhaustiva comisión de investigación para depurar responsabilidades, como ya solicité por activa y por pasiva a quienes lo debieron haber realizado: Ex Consejeras varias e incluso Ex Presidentes Autonómicos, pero me temo que usted como muchos otros, se escudará en el simple silencio administrativo, complaciente, cómplice y cobarde de muchos de sus compañeros.

Lo dicho, Sr. Pérez Pérez y asociados, mi hija ya exiliada obligada, definitivamente, no volverá a colegio tradicional alguno. Ustedes son sencillamente unos incapacitantes minusválidos que gracias a sus vanas respuestas y nulos compromisos están dando lugar con sus muy deficitarias valías a la incapacitación de una niña, gracias a las aptitudes y actitudes negligentes y/o voluntarias ofrecidas.

Yo, como padre de la niña, tengo la obligación de remover todos y cada uno de los obstáculos y dificultades que voluntariamente o no se le han añadido por parte del entramado educativo, por lo que, finalizo, ustedes en su conjunto, nos han obligado a salir definitivamente del Sistema presencial Educativo; lo cual no significa que como padre y tutor siga proporcionando a mi hija su derecho a la Educación, que vengo realizando desde antes de su escolarización.


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