Viernes 28 de marzo de 2014,
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Ámsterdam, una ciudad repleta de encantos

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Un canal de Amsterdam

Un canal de Amsterdam

Conocida mundialmente como la ‘Venecia del norte’ por sus espectaculares canales, Ámsterdam es una de esas ciudades que desde un primer momento cautiva al viajero.

Si tienen ocasión de visitarla en verano se encontrarán con una ciudad alegre y extrovertida en donde la diversión y el entretenimiento están más que asegurados, pues si se sientan en una de la terrazas de las plazas Rembrandtplein o Leidseplein, sin levantarse de su silla pondrán sentir un sinfín de sensaciones. Músicos callejeros, viandantes ataviados con todo tipo de indumentarias y hasta espectáculos circenses, puesto que la vieja Ámsterdam rebosa vida, libertad y tolerancia por sus cuatro costados.

Si tienen ocasión de visitarla en verano se encontrarán con una ciudad alegre y extrovertida en donde la diversión y el entretenimiento están más que asegurados

Como anécdota a lo que les acabo de decir, recuerdo que me llamó sobremanera la atención un joven ataviado con una especie de mochila metálica en su espalda y de la que salía una especie de tubo de ducha que además sobresalía sobre su cabeza. Era una calurosa noche del mes de agosto, y al estirar de una pequeña anilla y provocar entonces que una fina lluvia cayera sobre su cabello, comprendí que, aunque rudimentario y estrafalario, aquel pequeño invento lo liberaba por unos instantes del sofocante calor nocturno.

Así pues, no descarten sorprenderse a cada momento cuando visiten Ámsterdam, ya que por sus calles no solo podrán ver tipos con artefactos estrafalarios, sino también monjes orientales, saltimbanquis vestidos de Tarzán y hasta muchachas con trajes de faralaes bailando sevillanas para intentar así sacarse unas monedas. Además, en esta ciudad descubrirán rincones incomparables, por lo que les recomiendo subirse a una barcaza para navegar por sus espectaculares canales y, por supuesto, no dejen de visitar lugares como el Barrio Rojo o el de Jordaan tanto de día como de noche.

Es una de las mejores ciudades europeas para los amantes de las bicicletas

Es una de las mejores ciudades europeas para los amantes de las bicicletas

En el Barrio Rojo, casi todo es posible, pues recuerdo que a las doce del mediodía pude observar cómo y de qué forma unos cuantos jóvenes habían sacado de sus casas unos sofás y se habían instalado junto al canal mientras preparaban una barbacoa, al tiempo que remojaban sus pies en una improvisada tinaja. Mientras que en el Barrio de Jordaan, más residencial, lo que encontrarán son unas singulares casas adornadas por un sinfín de flores y, también, enormes barcazas amarradas al canal que sirven de morada a muchos habitantes de esta cosmopolita urbe.

Igualmente les recomiendo que, sin prisas, se acerquen hasta la Plaza Dam, centro neurálgico de la ciudad, y que recorran las calles para descubrir el Mercado de las Flores, la Estación del Ferrocarril, el Nieuwmarkt, el Rijksmuseum, la Casa de Ana Frank, el Museo de Van Gogh e, incluso, les animo a que observen la diferente arquitectura que tiene una iglesia protestante de una católica. Por supuesto, también les animo a que paseen por Vondelpark y que se suban a uno de los innumerables tranvías que circundan la ciudad. Pero eso sí, cuando paseen tranquilamente por Ámsterdam, no se les ocurra invadir el carril-bici, ya que aquí los

Déjense seducir por el espíritu libre que inunda esta ciudad y, si les queda tiempo, visiten sus alrededores para descubrir la campiña holandesa con sus molinos de viento

ciclistas gozan de unos derechos que, lamentablemente, no tienen en la mayoría del resto de países. En este sentido, es espectacular observar la infinidad de bicicletas que circulan por las calles y lo sorprendente que resulta contemplar un aparcamiento con decenas, o incluso cientos, de bicicletas aparcadas unas junto a las otras.

Sí, si tienen ocasión, déjense seducir por el espíritu libre que inunda esta ciudad y, si les queda tiempo, visiten sus alrededores para descubrir la campiña holandesa con sus molinos de viento. E incluso, si tienen niños, llévenlos a Madurodam, una pequeña y espectacular ciudad en miniatura que les hará recordar sus dulces sueños de infancia.

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Víctor J. Maicas es escritor

Todas las fotografías son de Víctor J. Maicas

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Sobre el autor

Viajero incansable y escritor, mis novelas publicadas son “La playa de Rebeca”, “La República dependiente de Mavisaj”,“Año 2112. El mundo de Godal” y "Mario y el reflejo de la luz sobre la oscuridad". Son, principalmente, novelas comprometidas y de crítica social. Además, he escrito artículos para la prensa escrita así como también para diferentes publicaciones digitales. En la actualidad soy miembro del Consell de Cultura de la ugt-pv y socio o colaborador de diferentes ONG’s

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