Miércoles 18 de enero de 2017,
Bottup.com

ARCO, la feria del arte moderno abre la puerta a Asia

1 punto2 puntos3 puntos4 puntos5 puntos6 puntos7 puntos8 puntos9 puntos10 puntos (Valora el artículo)
Image
ARCO se celebra en Madrid desde 1982

Reportaje
Con más de 270 galerías participantes y una nueva directora, ARCO afronta su segundo
cuarto de siglo
como cita de cabecera del sector comercial del arte
contemporáneo.

Corea es el país invitado en esta edición que afronta el
reto de seguir creciendo en volumen comercial y público sin estancarse
en el siglo XX.



En 1982, su primera edición, estaban representados 16 países y la feria
tuvo casi 25.000 visitantes. En estos 25 años, el número de países se
ha visto doblado y el de visitantes multiplicado por ocho.

ARCO es una feria eminentemente comercial, que tiene por
objetivo poner en contacto a galeristas con clientes o a artistas con
galeristas. Pese a estar abierta al público general, no es un museo.

Pero miles de visitantes acuden a ver las obras de vanguardia o a
dejarse empapar por el arte del país invitado, este año Corea.

Image
Gabriel Rolto. Desiree Dolron. XteriorsXIII. 2006

Muchos se han quejado de que el precio por entrar a los dos pabellones
situados en el Campo de las Naciones sea de 30 euros. Lo consideran un
abuso, y más si tenemos en cuenta que con el catálogo el precio se
dobla.

Países invitados e interés comercial
Los países invitados en los años anteriores y posteriores tienen una
presencia especial. Así, el arte europeo se ve bien representado por
Alemania y sobre todo Austria (país invitado el año pasado), y las
galerías sudamericanas refuerzan la presencia latina apoyando a las
13 galerías procedentes de Brasil
, avanzadilla del ARCO 2008, con
éste país como estrella.

Con Corea, ARCO se abre por primera vez a Asia. El país cuenta con una
gran aceptación entre los galeristas españoles. Muchos comentan en los
pasillos que “este año, ARCO ha ganado en colorido y en diversión”, en
referencia a las vistosas y atractivas obras que el visitante puede ver
en las 14 galerías que vienen del país asiático.

Lo difícil que es estar en ARCO
Algunos artistas comentan que es difícil entrar en ARCO, pues la feria
tiene un comité seleccionador que ha de elegir cada año entre
centenares de propuestas.

 Este año se han seleccionado 206 galerías de entre 550 propuestas. Para
muchos de ellos, la presencia en la feria supone el salto
internacional
al arte contemporáneo, “un escaparate donde te miran
galeristas de todo el mundo”, como comenta Carlos Pérez Siquier,
fotógrafo veterano.

Pero pese a lo que se pueda pensar, ARCO no es una feria de jóvenes
promesas
, o arte emergente. O no fundamentalmente. Muchas de las
obras son de autores que llevan décadas trabajando.

Image
Con espacios como ‘Proyectos’, la organización trata de paliar esa
situación dando cabida al arte más emergente, que se caracteriza por
inclinaciones multimedia (utilizar vídeo, audio, imagen en movimiento
combinándola con opciones ‘tradicionales’).

El ambiente
La edad media es elevada. Adultos, de mediana edad, y con dinero. Ese
podría ser el perfil de los visitantes, aunque no falten jóvenes, que
acuden a la feria en grupos desde sus universidades, escuelas de arte o
por su cuenta.

En ARCO se puede encontrar a los magnates del arte paseando
entre bambalinas o ordenando que repongan con otro artista a un cuadro
vendido. Se puede ver a galeristas que exponen trabajos que en otros
foros se deshechan por alternativos, pero también quien compra algún
Botero, algún Kandinsky o algún Picasso.

El carácter de feria y exposición le quita el atractivo del museo,
más recogido e íntimo. En ARCO se pueden ver aglomeraciones de gente y
mucha impersonalidad. Todos los stands, pese a que intenten
marcar la diferencia, tienen una misma estructura, bastante tradicional
y ordenada (pese al nombre del evento), y a uno le puede entrar
sensación de agobio al recorrer sus pasillos de hipermercado.

Con todo, sigue siendo un buen punto para ver arte contemporáneo y
ensanchar los límites artísticos del intelecto
, “con la necesidad
que hay de dejar de hablar de enconamiento político y debatir sobre
plasticidad, de cambiar las miserias de la guerra o de nuestra clase
política por estética y arte”, en palabras de Fernando Barrionuevo, que
viene con una galería andaluza.

{mos_sb_discuss:3}

¿Te gustó este artículo? Compártelo

Sobre el autor

Participa con tu comentario