Sábado 10 de diciembre de 2016,
Bottup.com

Artur Mas, el enmerdador

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Pierden las cuentas en Suiza, la ambición, 32 años de tapujos y cuentos, el enchufe tribal, el pujolismo, la gran corrupción

Barcelona. Y con el pujolismo perdemos la gran mayoría de los catalanes, el pueblo. El panorama es tan infumable que Albert Ribera se estrena con que pedirá una moción de censura.

Lo ha dicho muy claro el Sindicato Unificado de Policía: denuncias contra personajes de todos los partidos políticos, todos, se pierden por los cajones policiales, judiciales o fiscales

Cataluña o Catalunnya, quebrada por expolio ilegal y legal, aunque amoral, en manos de un conjunto de desaprensivos e idealistas, metidos en una guerra de cargos y subvenciones, que como digo esperan que pague Madrid-Bruselas.

Si nos atenemos a la campaña necesitamos estructuras de Estado, cargos y empleos, más embajadas, más oficinas… demencial.

Y recordando el tripartito, el previsible nuevo socio de CIU, ERC, Esquerra Republicana de Catalunya, por más que su actual líder Oriol Junqueras haya mejorado en los medios el triste recuerdo de sus antecesores, nada indica que su aportación al caos se vislumbre como positiva. Su colección de esperpentos y mesianismos divertirá una legislatura a por el millón de parados.

Ante un futuro desolador no me consuela que también los socialistas de Narcís Serra, los de la ‘sociovergencia’ y ‘negocis’ o cargos, de CatalunyaCaixa, la otra pata de la gran corrupción catalana, pierdan paulatinamente peso y por tanto poder, ‘no hay mentira que cien años dure’.

Yo de Jordi Pujol, con el riñón cubierto hasta los biznietos y más allá, hubiera convocado unas primarias limpias, de listas abiertas, en ese corral propio llamado CDC, Convergencia Democrática de Catalunya, que de democrática no tiene nada, y me hubiera retirado a alguna de las mansiones que la familia posee por el mundo. Pero es que yo no estoy en sus circunstancias, no me persiguen procesos judiciales que pueden embargar no solo la sede social de su tinglado, sino a través de comisiones rogatorias internacionales los bienes de la familia o ‘famiglia’.

Alcanzada esa disparatada idea, me achaco locura, ingenuidad, demencia senil. Lo ha dicho muy claro el Sindicato Unificado de Policía: denuncias contra personajes de todos los partidos políticos, todos, se pierden por los cajones policiales, judiciales o fiscales. Jamás en Catalunya o España se ha acusado a nadie de semejante nivel por “enriquecimiento ilícito”, apropiación indebida, ni como a Al Capone por ‘delito fiscal’… y etc.

Dije que este triple salto mortal podía ser el final del pujolismo, deseo acertar por primera vez en mi vida

La pura lógica me pide que reflexione: entre la corrupción judicial que le libró de la denuncia y proceso por la gran estafa de Banca Catalana, y sus repletas carpetas de corrupciones, él, pasados los 80, nada puede temer, pero quizá se amargará a alguno de sus descendientes… por tanto, de retirarse, nada. Además la adicción al poder y dinero se acrecienta cuanto más se tiene y más edad se acumula.

Esta pasada semana el gran charlatán debía olerse la tostada y sus apariciones televisivas, su juguete más preciado, mermaron hasta casi desaparecer, y ayer noche apenas se le vio en el Hotel Majestic. Dije que este triple salto mortal podía ser el final del pujolismo, deseo acertar por primera vez en mi vida.


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