Miércoles 28 de septiembre de 2016,
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Aunque algo tiene la historia

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OPINIÓN / Los libros de Historia algo dirán de Zapatero: que ordenó retirar las tropas españolas que operaban en la Guerra de Irak, para, posteriormente, trasladarlas a la Guerra de Afganistán

Nuestro actual presidente del Gobierno español, señor Rodríguez Zapatero, quien jamás pensó en llegar a dirigir la política española (desde el 17 de abril de 2004 en el cargo, y hasta nuestros días), será el culpable -y todos los que le siguieron con parabienes y dándole coba- del posible desastre electoral del PSOE. Durante su segunda legislatura no hizo más… que dar bandazos y palos de ciego a diestra y siniestra Todos sus adláteres jamás dijeron: “ésta boca es mía”.

Y es que esto lo hizo -el bueno de Zapatero- tanto en la política interior de nuestro país como en la política exterior -en esta última anduvo como un barco sin rumbo: Venezuela, Cuba, Bolivia… y pare usted de contar-. Cuando presidió la UE pasó como ‘una alma en pena’, y Ángela Merkel y Nicolás Sarkozy (el eje Alemania-Francia) tomaron las decisiones políticas y económicas que consideraron convenientes para sus respectivos países: España quedó al margen, y así nos ha crecido el poco ‘pelo económico’ que nos queda…

Existe una degradación de la vida política, lo cual lleva inherente en sí un profundo desapego y animadversión hacia todos los partidos políticos y sus líderes

Aunque algo tiene la historia y es que siempre se repite -para mal de muchos y bien de unos pocos-, y esperamos todos los españoles que el actual presidente del Gobierno español, señor Rodríguez Zapatero, se olvidará de volver a practicar el arte de la política que jamás supo desarrollar.

La campaña electoral del PSOE -el señor Rubalcaba- trata de prometer y promete que terminará con el paro obrero que actualmente está situado en más de cuatro millones de parados. Existe una degradación de la vida política, lo cual lleva inherente en sí un profundo desapego y animadversión hacia todos los partidos políticos y sus líderes. Si unos y otros han engaño al electorado -el pueblo libre y soberano-, indudablemente, sin ningún género de dudas, éste aplicará el correspondiente voto de castigo a los mismos.

Rubalcaba y Zapatero saben muy bien, y siempre ha sido así, que los partidos no ganan las elecciones, sino que son los gobiernos quienes las pierden: todo lo demás que queramos decir es ‘agua de borrajas’. El amigo Rubalcaba en su campaña electoral está prometiendo al electorado español justamente lo que no hizo cuando fue vicepresidente del Gobierno: posiblemente, y en un intento desesperado, pretende ganar tiempo para conquistar los votos de los indignados -aunque indignados estamos ya todos los españoles-, y algún que otro de cualquier despistado de IU. De los partidos nacionalistas españoles no sacará ninguno.

Posiblemente, y esto siempre ha sido así, los libros de Historia algo dirán de Zapatero. Dirán que ordenó retirar las tropas españolas que operaban en la Guerra de Irak, para, posteriormente, trasladarlas a la Guerra de Afganistán. Nuestro líder político, señor Rodríguez Zapatero, comenzó su mandato con un ideario político prometedor, pero lo cierto es que dejó a la nación española… ‘hecha unos zorros’. (Hemos de entender también que le cogió de lleno la crisis económica europea y mundial).

El amigo Rubalcaba en su campaña electoral está prometiendo al electorado español justamente lo que no hizo cuando fue vicepresidente del Gobierno

De él nos queda un estereotipo de un presidente del Ejecutivo español laico, que reabrió ‘la memoria histórica’ (nadie sabe el porqué), que autorizó el matrimonio entre homosexuales (entiendo que se debería de nombrar como ‘uniones de contratos sentimentales’: es más apropiado), que negó la crisis económica española cuando ya la estábamos sufriendo en nuestra propias carnes, que fracasó en las negociaciones con el terrorismo español y que se le recordará con el primer presidente del Gobierno español al que su propio partido -el PSOE- le permitió tomar toda clase de decisiones… por equivocadas que éstas fueran. Hoy, y los estamos viendo todos, el señor Rodríguez Zapatero no sonríe como antaño: sonría, por favor, señor Zapatero.

Los españoles sienten cierta desconfianza de los políticos, de sus palabras, promesas…: creen en los hechos, y éstos últimos nos demostraron que España ha estado ausente del contexto europeo, quizá con razón alberguen gran número de incertidumbres en sus corazones. No obstante, los individualismos que presiden muchas de las actuaciones de los españoles, concretamente en su propia tierra, carentes de espíritu colectivo que reivindique, se enfrente y empuje a los gobernantes para que se comprometan con sus tierras y lugareños, es un ‘hándicap’ para el lento desarrollo de las autonomías españoles: todas ellas endeudadas hasta los dientes. Ellos- los políticos de turno- sí saben cómo vivir ‘la vida’…, pero no se acuerdan de los parados, de los sin techo, de los desheredados de la fortuna, de los indignados, de los militares que fallecen en guerras que no tienen justificación: Irak, Afganistán… (quizá éstas le interesan a los EE.UU., por ser el primer productor de armas del mundo).

Mariano Rajoy, que será el próximo ganador de las elecciones del 20-N (el porcentaje de votos está por ver), está representando su papel: callar y más callar, y cuando pretende hablar… son sus silencios quienes lo hacen. Buena táctica política: “en boca cerrada no entran moscas” (dice que la discreción evita muchos inconvenientes).

Los políticos de turno sí saben cómo vivir ‘la vida, pero no se acuerdan de los parados, de los sin techo, de los desheredados de la fortuna, de los indignados

Debo recordar, pues así me lo dicta mi memoria que, siendo los hombres/mujeres políticos actuales poco preparados: algunos no alcanzan el nivel natural de bachillerato (no obstante, se puede ser persona sin tener muchas luces), todos nuestros gobernantes y los políticos en la oposición saben, cuando jóvenes, afiliarse al partido político de turno (PSOE, PP, CiU…), y dejar pasar los años… para jubilarse tranquilamente sin miedo a lo desconocido: ¡El terrible paro obrero!

Las tropas españolas están en guerra… aunque nuestro actual presidente del Ejecutivo español, señor Rodríguez Zapatero, haya dicho que no -por activa y pasiva- ante los medios de comunicación: la Guerra de Afganistán es una guerra encubierta -pura y dura-.

Estamos en guerra aunque alguien trate de decir lo contrario, y no precisamente en ‘guerra santa’ como la nombraban nuestros antepasados, y, otra vez, vuelven a hacerlo algunos que practican el Islamismo: la religión musulmana de Mahoma (una religión más, como lo son el budismo, el catolicismo, judaísmo…: todas ellas tienen el mismo Dios, el ‘Dios’ de todas las religiones).

Hacen falta, mientras subsistan las guerras encarnizadas en Irak y Afganistán, palomas, palomas de la Paz, muchas palomas de la Paz –llenas de sentimientos y de ramas de olivo en sus picos–, son necesarias para que con un suave aterrizaje, se depositen sobre los cerebros de los políticos que actualmente dirigen el mundo –los distintos países que lo componen–. Porque lo cierto es que se siguen vendiendo armas para matar –a diestro y siniestro–, que dejan huellas imborrables de sufrimiento sobre los supervivientes, y que facilitan la existencia de un dragón de la guerra: siempre subsistirá una guerra con su dragón.

La Coruña, 7 de octubre de 2011
Mariano Cabrero Barrena es escritor


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Sobre el autor

(...)He nacido en Madrid, 8 de Noviembre de 1938. Estoy casado y con dos hijos. Soy esscritor, poeta y ensayista. Funcionario de La Administración del Estado(escala Ejecutiva), jubilado, pero con unas ansias enormes de seguir escribiendo para aprender de los demás. Informar, tratar de ilustrar y entretener forman parte de mi bagaje cultural, que renuevo a diario. Y en todo momento trato de transmitir tranquilidad y esperanza a la sociedad actual: todo dentro de una ética periodística adecuada a cada momento. Busco como articulista el informar cuanto antes lo que acontece a mi alrededor. Lo demuestro con mis humildes obras( hijos propios salidos de mis sueños): "Periodismo: ¡Difícil profesión!" (1995) y "Mi compromiso con el periodismo" (1998). Intento penetrar en el difícil mundo de la poesía, y lo lleva a cabo con silencios, diálogos con muertos y con la exaltación del amor a la mujer: el ser más maravilloso sobre la tierra. Trato de demostralo con mis libros de poemas : “Reminiscencias de mi juventud, Poemas" (1994), "Miscelánea de muertes, sueñosy recuerdos, poemas" (1995), "La realidad de mis silencios, poemas" (1997) y "La travesía de la vida, poemas" (2001).Siempre escribo para aprender de los demás, de sus críticas, de sus consejos...He tratado de no mentir, más uno lo haría en dos casos muy concretos: a) para salvar la vida de un ser humano, y b) para elogiar la belleza de una mujer –parto de la base de que para uno existen tan sólo mujeres menos guapas, pues toda mujer tiene su encanto...-.

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