Sábado 01 de octubre de 2016,
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No se puede bailar la sardana en una jaula

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El Barça no tuvo pista de baile suficiente ante el cerrojazo interista. Los espacios inexistentes hicieron que, con una posesión del balón exagerada, el Barça sólo pudiera meter un gol casi de milagro

OPINIÓN

Quizá muchos catalanes no lo sepan, pero su danza nacional, la sardana, es originaria de Italia, concretamente de Cerdeña, donde se le llama “Su passu torrau”. O al menos esa es una de las versiones de su origen, que al menos etimológicamente tiene sentido (los habitantes de Cerdeña son “sardos”, y en la capital de la isla, l’Alghero, aún se habla catalán de cuando el Reino de Aragón dominó aquellas tierras entre los siglos XIII y XVIII).

Guardiola ya había avisado de que el Barça sería fiel a su juego. Así fue, y durante 90 minutos se empeñó en bailarle una sardana al Inter de Mourinho, sin duda un hombre poco dotado para la interacción social y la empatía comunitaria del que es máxima expresión este baile catalán. Los italianos, pese albergar la cuna de esta danza, son de jugar al ‘cerrojazo’. Más en un partido como el de anoche. Más que nadie el Inter.

Si el Barça lleva en sus venas la Sardana, el juego coral donde el balón se mueve trazando el pentagrama sobre el que el talento de jugadores como Messi o Xavi escriben sus delicadas notas de genialidad, el Inter lo que lleva en vena es el pragmatismo. No sirve para hacer arte, pero sí para obtener resultados. Y gracias a ello luchará por ser el mejor equipo de Europa en la cancha de otro equipo poco dado a las sardanas.

Obligando al Inter a subir se habrían creado espacios, Messi habría respirado y Xavi habría tenido metros y visión para construir jugadas más peligrosas. Quizá no tan sociales como el baile de la sardana. Pero más efectivas

El Barça apostó a ser el Barça. Todos sabíamos que el Inter iba a ser una fortaleza, y hasta Troya cayó, pero hizo falta algo más que una técnica militar para ello: perspicacia. Con Eto’o haciendo de lateral chusquero frente a Milito, se dice todo: muralla. La defensa del Inter no dejaba ni un palmo. No había espacios. El Barça jugó mejor que nunca en su estilo, pero su estilo ayer no era el que demandaba el partido. Quizá también sea de grandes equipos tener menos soberbia y aceptar que en ciertos momentos de la historia, pese a tu indudable grandeza y tus señas de identidad, lo inteligente es adaptarse al contexto. Y no hay por qué renunciar a jugar muy buen fútbol.

Personalmente, tras el descanso esperaba que Guardiola haría una reflexión similar y que el Barça comenzaría a cejar su presión en el mismo borde del área. Un 80% de posesión del balón sólo garantizaba ayer que mientras no lo tuviera el Inter no se perdería tiempo. Nada más (aunque no es poca cosa, viendo que para perder tiempo el Inter sí tuvo ‘arte’).

Ya en la segunda parte y teniendo en cuenta que había que marcar dos goles y que era evidente que el Inter renunciaba a crear peligro, hubiera sido inteligente romperles el juego obligándoles a subir en busca de Valdés. Aparte de Ibrahimovic, que estuvo lamentable y estático, Messi estaba más enjaulado que un conejo y Xavi necesitaba 20 veces más tiempo para pensar un pase al borde del área, ante tanto defensa presente.  La imagen que mejor pinta todo esto es la que ilustra este artículo, con Bojan ‘encerrado’ en esa jaula, representada por la red de la portería que batió en el último minuto, baldía esperanza al pitarse manos previas en el control de Yaya.

Obligando al Inter a subir se habrían creado espacios, Messi habría respirado y Xavi habría tenido metros y visión para construir jugadas más peligrosas. Quizá no tan sociales como el baile de la sardana. Pero más efectivas. El Inter de Morinho no quería bailar ayer. Tendríamos que haberlo obligado a levantarse del banco y sacarlo a la plaza. La sardana quizá hubiera servido contra el Bayern. Y hubiera resultado muy vistosa en el Bernábeu.

Eso sí, ningún baile como la Sardana. Ningún entrenador como Guardiola. Ningún equipo como el Barça.

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Sobre el autor

Periodista y emprendedor social. Co-fundador de Bottup.

3 Comentarios

  1. borikuaspain23 06/05/2010 en 21:14

    ¡EXCELENTE INTERPRETACION DE LA REALIDAD BARCA! PERO PIENSO QUE DE ESTE PASADO MOMENTO ITER/BARCA TODOS APRENDIMOS ALGO, Y ESTOY SEGURO QUE ELLOS TAMBIEN, LO MEJOR SEGUIMOS SIENDO CULES LOS QUE NO CALLAMOS NUESTRO RESPALDO GENUINO A PEP Y A TODO SU EQUIPO POR TODO EL EXCELENTE EQUIPAZO QUE SON!![quote name=”Pau”]Gracias! Es la primera vez en mi vida que escribo sobre fútbol que yo recuerde, más que nada porque aunque me gusta no soy ningún entendido, por eso he marcado el artículo como Opinión en lugar de Análisis o Crónica.
    Saludos[/quote]

  2. Pau 29/04/2010 en 14:57

    Gracias! Es la primera vez en mi vida que escribo sobre fútbol que yo recuerde, más que nada porque aunque me gusta no soy ningún entendido, por eso he marcado el artículo como Opinión en lugar de Análisis o Crónica.
    Saludos

  3. poyuelito 29/04/2010 en 14:06

    Bonita analogía!!
    Has conseguido una originalidad al tratar este tema,que ya echaba de menos en el sensacionalismo de los diarios de hoy.
    Me quedo con esto:
    Eso sí, ningún baile como la Sardana. Ningún entrenador como Guardiola. Ningún equipo como el Barça.

    =)!!

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