Domingo 06 de abril de 2014,
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Benicàssim: ‘FIB’, playas y mucho más

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Antiguo monasterio con Benicàssim al fondo

Antiguo monasterio con Benicàssim al fondo

FOTORREPORTAJE / Ahora que está a punto de empezar una nueva edición del mundialmente conocido festival de música de Benicàssim (FIB), valdría la pena recordar que esta localidad costera ofrece mucho más al visitante

Acostumbrados a las grandes aglomeraciones que se producen en la costa del Mediterráneo durante los meses de julio y agosto, curiosamente esta famosa y conocida población castellonense nos ofrece una paz y una tranquilidad que quizá muchos desconozcan, por lo que si les parece, les daré algunos detalles de la misma.

Según se dice, el castillo de Montornés fue construido alrededor del siglo X por la familia árabe de los Beni-Qasim, que significa hijos de Qasim, y de ahí el nombre actual de la población que se levanta a sus pies, aunque sin lugar a dudas el nombre de Benicàssim se suele relacionar indiscutiblemente al de sus magníficas playas. Unas playas que, curiosamente, nunca suelen estar abarrotadas, pues su turismo es relajado, fruto sin duda del trasiego que se produce por parte de las familias de la ciudad de Castellón que, para pasar la época estival, han fijado su segunda residencia en esta tranquila parte de la costa. Sus ‘villas’ y casas unifamiliares rompen con la típica imagen de la costa mediterránea, que por desgracia suele estar abarrotada de moles de hormigón en forma de hoteles y apartamentos. En esta localidad, lógicamente, los hay también, pero al menos manteniendo un cierto equilibrio que hace que se pueda contemplar más arboleda que cemento en sí.

Sus ‘villas’ y casas unifamiliares rompen con la típica imagen de la costa mediterránea

Sí, Benicàssim tiene un turismo poco agobiante, sin excesos, con una calma digna de un rajá, y su tranquilidad se rompe, sin llegar en absoluto a molestar, durante esa semana en la que miles de jóvenes toman pacíficamente sus calles para vivir intensamente el festival de música independiente que allí se celebra anualmente desde hace ya varios años (el internacionalmente conocido como ‘FIB’).

Pero además de playas y festivales, esta población ofrece al viajero esa extraña mezcla de distracción y tranquilidad que, en pleno mes de agosto, y sobre todo en el Mediterráneo, raras veces se suele dar. Resulta todo un placer pasear tranquilamente por sus paseos marítimos, sobre todo por el del ‘Torreón’, en donde el turista puede apreciar las centenarias y magníficas ‘villas’ resguardadas del tumulto de los vehículos por medio de un magnífico paseo peatonal. Pero quizá, lo que más llama la atención es que, a pesar de la fama turística de esta población costera, el visitante jamás se verá agobiado a la hora de extender su toalla en sus amplias playas de fina arena, pues la extensión de las mismas y la no sobreexplotación turística hace que la saturación no tenga cabida en esta hermosa zona del Mediterráneo.

Por otro lado, y tal y como en cierto modo pretendía dejar intuir en el titular de este escrito, esta localidad intenta ofrecernos un turismo diferente, y muestra de ello es, por poner un simple ejemplo, el prestigioso y reconocido ‘Certamen de guitarra Francisco Tárrega’ que tiene lugar durante la época estival y que además de estar amparado por la UNESCO, está considerado como el más importante del mundo en ese sentido.

Además de mar, Benicàssim goza también de una de las zonas montañosas más emblemáticas y bellas de la provincia de Castellón

Y ya por último, y por no extenderme demasiado comentando las excelencias de esta entrañable población que llevo en el corazón desde que era un niño, he de indicar simplemente que, además de mar, Benicàssim goza también de una de las zonas montañosas más emblemáticas y bellas de la provincia de Castellón. Así es, su término municipal alberga una parte importante del enigmático y encantador ‘Desierto de las palmas’, un lugar en el que la naturaleza y el misticismo se funden y en donde el viajero puede contemplar ‘in situ’ la belleza que ofrece sus vistas, pues desde sus más de quinientos metros de altura se puede observar esa fina franja de terreno que constituye ‘La Plana’, nombre por cierto ligado íntimamente a la capital de la provincia y que dista tan sólo unos escasos kilómetros de esta población costera.

Víctor J. Maicas escritor

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Sobre el autor

Viajero incansable y escritor, mis novelas publicadas son “La playa de Rebeca”, “La República dependiente de Mavisaj”,“Año 2112. El mundo de Godal” y "Mario y el reflejo de la luz sobre la oscuridad". Son, principalmente, novelas comprometidas y de crítica social. Además, he escrito artículos para la prensa escrita así como también para diferentes publicaciones digitales. En la actualidad soy miembro del Consell de Cultura de la ugt-pv y socio o colaborador de diferentes ONG’s

1 comentario

  1. edanita 18/07/2011 en 13:55

    Me gusta mucho tu fotorreportaje. Nada como acompañar un buen artículo con buenas fotos :) . ¡Qué ganas de ir a ese festival!

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