Domingo 04 de diciembre de 2016,
Bottup.com

Bolivia: a las puertas del choque

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Manifestación a las puertas de la Prefectura de Sucre, Bolivia (P. Llop)

Analizamos profundamente la situación del país andino: entrevistas, precedentes, actores y fuerzas en conflicto

Incluye 2 vídeos

Lo advertía ya el diputado al Parlamento de Bolivia Alejandro Colanzi en una entrevista concedida a Bottup.com el pasado 11 de diciembre: “En Bolivia existen fuerzas que van a tratar de profundizar en un clima de terror”.

¿Quiénes detentan esas fuerzas? Algunos miran al sospechoso habitual en estos casos, EE UU, cuyo embajador, Philip Goldberg fue el pasado domingo el primer representante norteamericano en ser expulsado del país en más de 100 años de relaciones diplomáticas.

Otros acusan directamente de instigar la  inestabilidad a quienes tienen mando en plaza en las regiones rebeldes, cuando no de armar y financiar directamente a mercenarios para cometer crímenes como los que le han costado la vida a más de 30 campesinos partidarios de Evo en Cobija, capital del departamento de Pando. No en vano hoy mismo se ha conocido que el ejército ya ha detenido y trasladado a La Paz a Leopoldo Fernández, gobernador de este departamento, acusado por la Fiscalía de ‘Genocidio’ por dichos asesinatos.

La ‘Media Luna’ rebelde

Pando es uno de los departamentos -el más pobre junto a Beni- que conforman la ‘Media Luna’ oriental y rebelde respecto al Gobierno de La Paz, junto con la citada Beni y las más ricas y prósperas regiones de Tarija y Santa Cruz. Todas estas regiones demandan autonomía, y la excusa que hizo estallar el conflicto dos años atrás fue que Evo Morales lanzó un plan para dotar de una mínima pensión (20 euros al mes) a los ancianos a cargo del IDH, un impuesto sobre los hidrocarburos cuyo beneficio gestionan las prefecturas de los departamentos.

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Departamentos de Bolivia (Wikipedia y elab. propia)

Después, la polémica aprobación de la nueva Constitución de Bolivia y la batalla por la capitalidad plena librada en la histórica ciudad de Sucre siguieron alimentando la llama. No obstante, hay mucha más cera de la que arde a primera vista. En este artículo se resume la situación de Santa Cruz, y en este otro un simple taxista de esta ciudad nos ilustraba con gran acierto la situación.

Los actores

Es evidente que por un lado está el Gobierno de Evo Morales, quien fue ratificado en su cargo de presidente tras un referéndum revocatorio que él mismo convocó el pasado mes de agosto. La legitimidad que le otorga el apoyo expresado por el 67,41% de los bolivianos (votar fue obligatorio) está fuera de toda duda y tanto los países fronterizos como Brasil, Chile, Argentina y Paraguay como el conjunto de la Organización de Estados Americanos le respaldan.

La legitimidad que otorga a Evo Morales el apoyo expresado por el 67,41% de los bolivianos (votar fue obligatorio) está fuera de toda duda
La oposición la lidera una maraña de administraciones autonómicas de ‘facto’ apoyadas por poderosos ‘comités cívicos’ dominados por empresarios y latifundistas
La mano de obra en las regiones rebeldes depende económicamente de patrones que en su mayoría se
encuentran bien representados en la actual oposición a Evo

El ejército, con una larga historia de intervenciones en la siempre frágil democracia boliviana, es desde el principio aparentemente fiel a la institución gubernamental que lidera Morales. No obstante, algunas dudas acechan a esta pretendida fidelidad, como la que expuso recientemente el comandante en jefe de las Fuerzas
Armadas, general Luis Trigo, quien advirtió el pasado viernes al
presidente de Venezuela, Hugo Chávez, quien ya anunció que mandaría tropas a Bolivia si Evo era derrocado o asesinado,
que rechazan las “intromisiones externas de cualquier índole, vengan de
donde vengan”. Un alto mando militar en la reserva aseguraba que el ejército “debe fidelidad a la nación, pero no a su Gobierno”.

En el otro lado encontramos una maraña de para-administraciones regionales con aspiración de autonomía, que ya tienen de facto tras haberlas proclamado unilateralmente los pasados meses de mayo y junio. Hablamos de los responsables políticos de los departamentos orientales de Tarija, Santa Cruz, Beni y Pando, que en conjunto son conocidos como la citada ‘Media Luna’. Estas prefecturas se encuentran apoyadas por sus respectivos ‘Comités Cívicos’, siendo el de Santa Cruz, liderado por el oligarca de la soja Branko Marinkovic -gran perjudicado por el trato que la nueva constitución de Evo da a los latifundios como el suyo-, el más activo y poderoso de ellos.

Los Comités Cívicos y las fuerzas de choque

Estos comités cívicos, que pese a denominarse así son en realidad una representación social de los poderes fácticos de cada lugar, suelen representar los intereses de empresarios de cada zona, aunque también están presentes en ellos personajes públicos del mundo académico, por ejemplo. Es habitual que sirvan de apoyo a las tesis de la Prefectura -Gobierno del departamento- y en el caso de Santa Cruz, por ejemplo, el vínculo es tan evidente que el actual Prefecto, Rubén Costas, ocupó el cargo de Marinkovic antes de llegar al actual.

Los comités cívicos tienen en estos departamentos un enorme poder de convocatoria. Por un lado, la prensa, desde que Evo les obligó a pagar impuestos como al resto de empresas -antes no pagaban un céntimo para tranquilidad del gobierno de turno-, es en la inmensa mayoría del país proclive a apoyar las tesis de sus dirigentes. Y por otro lado, las decenas de miles de personas que conforman la mano de obra en estas regiones dependen económicamente de patrones que en su mayoría se encuentran bien representados en estos comités cívicos.

El siguiente vídeo, rodado durante una huelga de hambre en Santa Cruz de la Sierra el pasado mes de diciembre habla por sí solo:

La noticia que acompaña al vídeo nos trae a colación otra de las fuerzas que entran claramente en juego en la ola de violencia que se está viviendo en muchas calles de ciudad ‘rebelde’: las juventudes cruceñistas. Se trata de una auténtica fuerza de choque formada en su mayoría por jóvenes y cuyas acciones parecen responder a una estrategia más que planficada entre los dos anteriores actores. Son los responsables de diferentes ataques esporádicos sufridos por personas de apariencia ‘colla’ (de aspecto indígena, aymara o quechua) en Santa Cruz e instigadores de saqueos como el que muestra el siguiente vídeo, obtenido del periódico ciudadano AhoraBolivia.com, y que refleja al asalto a las oficinas de Entel (la telefónica boliviana) en Santa Cruz:


Asimismo, este periodista pudo comprobar in situ como durante la huelga de hambre anteriormente mencionada eran jóvenes con camisetas de esta organización los que repartían pasquines alertando de la presencia de “elementos extranjeros comunistas y terroristas” y pegando en las paredes listas negras de nombres a quienes se
acusaba de ser “traidores y enemigos sentenciados […] todos los macacos
venezolanos y cubanos” y en donde aparecía el nombre de nuestro entrevistado Alejandro Colanzi.

En resumen, por ahora

No hay prueba alguna de que EE UU ni la CIA estén apoyando económicamente a estos grupos que, por otro lado, es cierto que cuentan con gran apoyo popular, inducido o no, en estas regiones.

Lo único cierto y sabido es que ya hay más de 30 muertos y 100 desaparecidos sobre la mesa. También un embajador norteamericano que se marcha expulsado y lanzando enigmáticos avisos y un gobierno, el de Morales, compuesto por gente de escasa preparación que aparece ante la opinión pública como un títere del odiadísimo en Santa Cruz Hugo Chavez. A lo que se añade una oposición ‘autonomista’ que no duda en usar estrategias radicales para alimentar una tensión suficiente que les permita negociar al alza sus pretensiones de independencia económica en detrimento del históricamente apartado indígena que sigue viendo en Evo su líder indiscutible. El pez que se muerde la cola.

Pasar, puede pasar cualquier cosa. Seguiremos atentos.

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Sobre el autor

Periodista y emprendedor social. Co-fundador de Bottup.

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