Lunes 26 de septiembre de 2016,
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Bonus y CatalunyaCaixa

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OPINIÓN / El mejor y más solvente sistema financiero del mundo

Barcelona. Cuando el estallido de Lheman Brothers, y otros ‘bonos basura’ en 2008, se publicó que el UBS, Unión de Bancos Suizos, perdería unos 6.000 millones de euros. Solución: sus directivos pagarían con sus ‘bonus’ o incentivos la pérdida. Ignoro si aplicaron la medida, me temo que sí. Pero España no es Suiza, y cuanto más pierden sus cajas de ahorros (en realidad nadie sabe cuánto pierden y qué valor real tienen sus activos) más aumentan sueldos y ‘bonus’ de sus directivos. Y CatalunyaCaixa beneficia a los suyos (800.000 euros el director general nombrado por Narcís Serra) convertidos en ‘dueños’ de la institución benéfico-social, al tiempo que se reducen un 5% los sueldos de sus empleados. Noticia de ayer en Expansión:

“CatalunyaCaixa decidirá mañana el pago de un bonus a sus directivos
La entidad pagará un bonus correspondiente al segundo semestre de 2010, con criterios encargados a la consultora Hay Group.
CatalunyaCaixa somete mañana al consejo de administración la aprobación del pago de un bonus semestral a sus directivos, después de que la entidad, que se encuentra inmersa en un plan de ajuste de plantilla, haya solicitado nuevas ayudas públicas al Frob, por importe de 1.024 millones de euros.
Se trata de un plan de retribución variable, que fue aprobado en el consejo de julio de 2010, pocos meses después de que Caixa Catalunya, Manresa y Tarragona, dieran luz verde a su fusión.
La entidad encargó a la consultora Hay Group el diseño del plan para sus directivos, que se aplica desde los niveles más altos hasta el de director de sucursal. La remuneración está ligada a criterios como la rentabilidad de la caja, los niveles de morosidad, la situación de liquidez de la entidad y la captación de pasivo, entre otros objetivos.
Junto al pago de esta retribución variable, está previsto que en el mismo consejo se dé el primer paso para crear un banco al que trasladar su actividad financiera. El director general de CatalunyaCaixa, Adolf Todó, será el encargado de liderar el proceso, y ya ha expuesto públicamente que el grupo seguirá los pasos de La Caixa y Unnim.
Recorte de plantilla
La decisión de CatalunyaCaixa de retribuir a sus directivos se produce apenas un mes después de que la dirección transmitiese su intención de reducir los salarios de la plantilla, como hizo el Gobierno con los funcionarios. En ese momento, los representantes de los empleados ya avisaron que, entonces, también deberían revisarse las retribuciones variables de la cúpula directiva. Los cálculos de la entidad apuntan al despido de unas 1.300 personas (tienen unos 8.000 profesionales en nómina) y el cierre de 395 oficinas (tienen 1.200).”

España no es Suiza, y cuanto más pierden sus cajas de ahorros más aumentan sueldos y ‘bonus’ de sus directivos. Y CatalunyaCaixa beneficia a los suyos al tiempo que se reducen un 5% los sueldos de sus empleados

Dice que la entidad encargó a la consultora Hay Group… es de suponer que esa consultora no sea de su propiedad, al igual que la tasadora de sus hipotecas.

El caos actual me recuerda mis treinta años, cuando en una reunión de cooperativas de crédito por los años 70 insistía en que las ganancias por cualquier concepto debían contabilizarse cuando el crédito que las generaba se hubiera cobrado. Es decir, si se descontaba una letra o concedía un crédito, los intereses y comisiones cobradas se contabilizarían en la cuenta de resultados o ‘pérdidas y ganancias’ cuando se hubiera cobrado el principal, y no cuando se abonaba la remesa al cliente o socio. Y si esa letra se redescontaba en otra institución, debía aparecer en las cuentas de orden de la entidad hasta el vencimiento por el riesgo de impago.

Como digo siempre, puro Perogrullo bancario que aprendí en el Instituto Bancario y en un banco alemán, Banco Comercial Transatlántico (actual Deutsche Bank), donde he de confesar que todas las buenas prácticas contables se llevaban a rajatabla. Por comparar, cuando el IVA se paga sin haber cobrado el crédito o factura que lo genera. Ya ni comentar el caos contable de las instituciones de crédito españolas descontando en otras instituciones los créditos o letras de sus activos y rebajándolas de sus balances, y encima créditos o letras de sus propias inmobiliarias, o garantizar con esos créditos a largo plazo operaciones a corto. Total, nadie sabe cuánto en conjunto deben al exterior, pues no comunicaban al Banco de España esas operaciones, y menos cuanto en puridad contable ganan o pierden. Y si añadimos operaciones de compraventa de acciones con créditos a inmobiliarias dependientes, el caos es de pura estafa.

Ni que decir tiene que las entidades de entonces tampoco optaron por la prudencia de las buenas prácticas contables, es más: en cuanto al ahora llamado ‘core capital’, porcentaje o ratio de capital propio respecto a los activos de riesgo, entonces se fijaba en un 8% del pasivo total de la entidad, y los bancos ampliaban el capital para mantener ese porcentaje, lo que devino en otro gran fraude a favor de los banqueros entre el nominal de las acciones y su cotización en bolsa.

Los males del sistema financiero español vienen de lejos, lo que ni quita ni pone para delimitar la avaricia de quienes impunes ante la quiebra propia y general continúan en unas prácticas de delictiva depredación a cargo, no ya de la institución, sino del país.


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