Lunes 07 de abril de 2014,
Bottup.com

Buenas noticias, ¡que falta hacen!

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Juan José MIllás

Juan José MIllás publicaba el 9 de marzo en El País una durísima columna donde le daban ganas de “desapuntarse” del género humano

Stop Desahucios, mareas blanca, verde o naranja y redes de solidaridad se tejen mientras los noticiarios se convierten en crónicas de tribunales

Corrupción, prevaricación, tráfico de influencias, sobres con sobresueldos y cobro de dietas irregulares, inversiones en infraestructuras ruinosas, suicidios por hipotecas, Papas que dimiten sin motivos aparentes y responsables de administraciones locales que se agarran como lapas a sus ridículas cuotas de poder aunque para conservar su bastón de mando deban renunciar a sus teóricos principios ideológicos.

Realidades que, no sé si a Juan José Millás le pueden hacer cambiar de opinión, pero a mí me devuelven la confianza en el ser humano

En Italia triunfa un partido político sin programa electoral y acaudillado por un cómico profesional (con mis respetos para todos los profesionales del ramo), en nuestro país un presidente que dice que no puede cumplir su programa electoral, es decir, las promesas que llevaron a ocupar el cargo que ostenta, porque debe cumplir con su “deber” y, claro, la pregunta es obligada: ¿no es precisamente su deber cumplir dichos compromisos? Los partidos políticos dicen que es imprescindible alcanzar un “pacto ético” para tratar la corrupción, y yo me pregunto, ¿de qué serviría eso?, porque esa música me suena, me recuerda a los Pactos de la Moncloa o más recientemente, aunque menos conocido, al Pacto contra la Pobreza, ambos lamentablemente papel mojado junto a otros muchos compromisos incumplidos.

Los boletines de noticias se han convertido en crónicas de tribunales y a uno le gustaría poder disponer de una tecla en el mando a distancia para pulsar el avance rápido y llegar a los deportes o mejor a la información del tiempo. ¿Nos estamos acostumbrando a todo lo que sucede a nuestro alrededor? ¡Qué tiene que ocurrir para que se no revuelvan las tripas, para que saltemos del sillón! Juan José Millás afirmaba hace unos días, en un durísimo artículo, que le estaban entrado ganas de “desapuntarse” del género humano.

Pero en este clima de frustración, rabia contenida y desesperanzas, también se pueden encontrar buenas noticias. Grupos de padres y madres se organizan para montar guardería compartidas en sus propios hogares y cuidar a sus hijos e hijas ante la imposibilidad de poder pagar este servicio. Se ofrecen, a módicos precios menús del día en casas particulares. Unos ciudadanos prestan dinero a otros al margen del sistema bancario tradicional o intercambian tiempo. Los usuarios de las bancas éticas se incrementan. Se multiplican los movimientos ciudadanos organizados: Stop Desahucios, marea blanca, marea verde, asociaciones de padres y madres que buscan recursos económicos para mantener los contratos de investigadores que puedan lograr avances en el tratamiento de enfermedades raras, etc.; todo ello son muestras de que la sociedad es capaz de organizarse por si sola cuando sufre la desatención de aquellos que debieran velar por sus intereses.

Buenas noticias, fruto de los malos tiempos, que no son fáciles de encontrar, pero que son realidades. Realidades que, no sé si a Juan José Millás le pueden hacer cambiar de opinión, pero a mí me devuelven la confianza en el ser humano. ¡Búsquelas, son reales y  es una buena terapia!

Imagen: El Humilde Fotero del Pánico

Editado por la Redacción: subtítulo, destacado, enlaces e imagen

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