Lunes 05 de diciembre de 2016,
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Carta abierta al Conselleiro de Educación de la Xunta de Galicia

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A través de esta carta se solicia atención eduativa para una niña que debido al trauma causado por una agresión en su centro escolar lleva año y medio sin asistir a clase

Al Conselleiro de Educación de la Xunta de Galicia

C/ San Caetano s/n
C.P.15704 (Santiago de Compostela)
A Coruña (España)
Fax: 881999347
Tl:981544413

Sr. Vázquez Abad:

“Se necesita profesor para atender el derecho a la educación de una niña”.

Las consecuencias de ese brutal empujón fueron graves lesiones en rodilla, codo, nariz, boca, pérdida de piezas dentales, lesión en labio, etc., y lo que es aún más grave, el derrumbe psicológico de la niña

Esta frase que parece pudiese ser leída en la sección de ofertas de empleo de cualquier periódico, es la que desesperadamente solicita una madre de una niña que hoy tiene poco más de 14 años y medio. La petición no tendría más importancia a no ser que supiéramos algunos detalles del contexto en que se desarrolla tal solicitud, y que le recuerdo a continuación:

Ángela, niña de 14 años, no asiste a clase desde el pasado mes de marzo de 2009, obligada por unos lamentables, bárbaros y vergonzosos hechos acaecidos en el colegio donde estudiaba. El día en que cumplía 13 años fue empujada salvajemente por detrás por un ‘valiente’ quinceañero de su colegio, que ya había protagonizado otros altercados graves. Las consecuencias de ese brutal empujón dieron como resultado graves lesiones en rodilla, codo, nariz, boca, pérdida de piezas dentales, lesión en labio, etc., y lo que es aún más grave, el derrumbe psicológico de la niña, que supuso el caer en un profundo estado ansioso-depresivo y que dio lugar a un cuadro muy grave de stress postraumático, lo que ha dado lugar a que Ángela al día de hoy no pueda atreverse a acudir a colegio alguno. De hecho, las salidas de casa son infrecuentes y el temor y terror a salir son muy pronunciados, según cuenta su madre, Isabel Pérez, vecina de Fene.

Ángela ha pasado a ser estudiada por diversos especialistas, entre los que se encuentra la doctora Araceli Oñate, la persona que junto a Iñaki Pîñuel, seguramente mejor conocen a nivel nacional, esta lacra y terrorismo socio-educativo: el acoso escolar, reflejándose en los distintos estudios y pruebas realizadas el muy constatado acoso escolar padecido por la niña.

Fruto del ninguneo y del ‘Síndrome de negación’ de su colegio y, por ende, de todo un Sistema Educativo cómplice y complaciente. El responsable de no permitir tal atentado a la dignidad, libertad y derecho de cualquier persona, y más aún de una menor, se ha lavado las manos, escudándose en haber expulsado al hostigador de dicho centro durante unos días, pero intentando escurrir su obligación y responsabilidad, al no haber sabido ya no sólo velar por la integridad física y psicológica de la niña, a pesar de los antecedentes conocidos del cobarde ejecutor; sino que como vicio vil y generalizado de todo nuestro Sistema Educativo ha entendido que es mejor lavar la imagen del centro e intentar mostrar la supuesta inmaculada pureza de la ética, humanidad y decencia de dicho centro, aún a costa de despreciar el dolor de Ángela y su familia, negándole incluso un derecho tan fundamental como es el derecho a la educación, puesto que a día de hoy, Ángela lleva año y medio sin poder asistir a colegio alguno, dado su grave shock anímico-emocional, pero que el Sistema Educativo ni ha querido ni ha permitido que la pequeña reciba la adecuada formación educativa en su domicilio, con profesororado preparado y con las debidas horas lectivas que atienda diariamente la apoye y refuerce en ese derecho fundamental y por el que la pequeña Ángela se ha estancado y perdido por el momento curso y medio.

Actúe ya, Sr. Vázquez Abad, no sólo por dignidad y ética, sino por humanidad. Actúe e implíquese, por favor: Ángela y su madre, Isabel Pérez, entre otros, se lo agradecerán

A pesar de que existen fórmulas de apoyo y ayuda a alumnos que por diversos motivos están convalecientes en sus casas y que son apoyados y ayudados por profesores para lograr un nivel educativo apto, a Ángela, en este caso se le aísla aún más, al no atender necesidades tan elementales y fundamentales como crecer y desarrollarse con una adecuada educación académica, visto que el bloqueo ocasionado por ese terrible stress postraumático, sufrido por la joven tras una agresión brutal, la han relegado a estar enclaustrada entre las cuatro paredes de su hogar, dado el terror que siente.

La historia de nuestro generalizado Sistema Educativo y, por extensión, institucional, se repite una vez más: parece más adecuado negar derechos tan básicos como la educación de una niña, a pesar de ser la víctima de un terrorismo denominado bullying, que manchar la integridad e imagen de un colegio, cuando en realidad la mayor mácula que se puede tener y no borrar es la de ser un elemento más del acoso escolar; es decir, ser un cómplice activo y que como complaciente cobarde e incluso potenciador de tales actos depredadores, se ayude al brutal dominador a seguir en ese camino de desprecio, vejación y hostigamiento hacia indeterminadas víctimas, con actitudes tan soeces como ocultar hechos muy graves.

Luego vendrán las quejas de quienes no quisieron erradicar esa violencia, escondiendo realidades, tapando vergüenzas e incluso polucionando hechos. Quejas de los mismos profesores colegas que impasibles miraban para otro lado cuando las víctimas pertenecían al alumnado pero que muy probablemente, ‘pasado mañana’ serán víctimas de determinados brutales adolescentes, a los que siendo aún en su infancia manejables no quisieron o simplemente no se preocuparon de ello, pues el problema no iba con éstos.

Mientras tanto, una niña de 14 años lleva año y medio esperando que la cordura, lo lógica, la decencia, la ética y la dignidad de ciertos actores del entramado educativo dejen sus pasivas vergüenzas y atiendan derechos inherentes y tan fundamentales como el de una adecuada educación. Muy mala educación, por cierto, de esos gestores y responsables de la antípoda de lo que ellos creen representar.

¿A qué espera Sr. Vázquez Abad, Consejero de Educación de la Xunta de Galicia, para atender las necesidades de Ángela? ¿No le da vergüenza tener a una niña desde hace año y medio, por el momento, sin poder recibir una educación adecuada en el entorno de su lar por la negligencia de un colegio que no supo protegerla ni apoyarla convenientemente?

Ruego contestación, y sobre todo una solución humana, ética y deontológica para que la pequeña Ángela, por fin disfrute de una educación libre y adecuada a sus condiciuones actuales

Actúe ya, Sr. Vázquez Abad, no sólo por dignidad y ética, sino por humanidad. Implíquese de una vez, no vaya a ser que finalmente se haga popular por ser conocido en demasiados rincones de nuestra geografía nacional por ser uno de esos políticos de tres al cuarto que no entendió rentable dar un paso honesto y ayudar a una niña, Ángela, a la que la burocracia y el compadreo corporativista exacerbado la excluyeron para siempre, a pesar de ser, le recuerdo, una víctima.

Actúe e implíquese, por favor: Ángela y su madre, Isabel Pérez, entre otros, se lo agradecerán. Las muchas personas que nos vamos haciendo eco y extendiendo esta denuncia pública también, dado que entendemos que el silencio, ninguneo o mirar hacia otro lado nos hace cómplices; por lo que seríamos inconsecuentes con nuestra condición de defender los derechos inherentes del ser humano; más aún de víctimas menores.

Ruego contestación, y sobre todo una solución humana, ética y deontológica para que la pequeña Ángela, por fin disfrute de una educación libre y adecuada a sus condiciuones actuales.


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2 Comentarios

  1. Vagabundo 04/11/2010 en 17:32

    Gracias Mash 🙂
    Sueñan las pulgas con comprarse un perro
    y sueñan los nadies con salir de pobres,
    que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte,
    que llueva a cántaros la buena suerte;
    pero la buena suerte no llueve ayer,
    ni hoy, ni mañana, ni nunca,
    ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte,
    por mucho que los nadies la llamen
    y aunque les pique la mano izquierda,
    o se levanten con el pie derecho,
    o empiecen el año cambiando de escoba.
    Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.
    Los nadies: los ningunos, los ninguneados,
    corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos:
    Que no son, aunque sean.
    Que no hablan idiomas, sino dialectos.
    Que no profesan religiones, sino supersticiones.
    Que no hacen arte, sino artesanía.
    Que no practican cultura, sino folklore.
    Que no son seres humanos, sino recursos humanos.
    Que no tienen cara, sino brazos.
    Que no tienen nombre, sino número.
    Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local.
    Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.

    Eduardo Galeano

  2. Anónimo 04/11/2010 en 12:01

    No, parece ser que no les da ninguna vergüenza ni al Sr Abad en Galicia, ni a la Señora Pérez en Extremadura, ni al Sr o Señora consejero o consejera, donde en cualquier momento de nuevo sea, porque estos indivuduos se dejan la vergüenza en el perchero del partido político al que representan. En nombre de esa humanidad tan bién asomada y argumentada en este escrito que se nos presenta, entran y es por la que medran mientras nos engañan y la pisotean. (la humanidad)

    No, no tienen vergüenza y esa es su única bandera, la de la desvergüenza que acaba siendo el pasto, el caldo de cultivo y el refuerzo de barbaridades como las que Angela o Silvia sin ir más lejos, están sufriendo.

    Me pregunto donde está y que hace la maquinaria del control frente a estos bárbaros porque nunca llegan a tiempo.

    Defensores de la infancia, fiscalías de menores, defensores del pueblo, todos bajo un mismo argumento y no se que mosca les ha picado porque siguen profundamente durmiendo.

    Esto es como para mear y no echar ni gota.

    No obstante que por nuestras opiniones no quede: SEGUIREMOS.

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