Sábado 24 de septiembre de 2016,
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Carta navideña a ‘Mamá E’

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Carta satírica de denuncia de un padre contra las instituciones educativas extremeñas por el caso de su hija

Este artículo ha sido clasificado en la categoría de Denuncia por su contenido, aunque varias partes literales del texto son claramente opinativas, lo cual la Redacción avisa explícitamente llamando al espíritu crítico del lector

Dicen que Papá Noel existe. Yo aseguro que Mamá E. también. Algunos afirman que es un personaje muy conocido de nuestra putrefacta clase político-administrativa extremeña; otros que es la propia administración educativa extremeña en sí. En todo caso, yo aseguro que como las meigas, “haberla, hayla”.

Emulando una famosa carta a Papá Noel, narrada por Gomaespuma, hoy escribo con amargura, pero decidido a calificar a cada cual por sus hechos. Amargura porque observo cómo mi tiempo y el de mis hijos se va diluyendo,  robado por lo que unos personajillos que no llegan ni a la consideración de Elfos han ido destruyendo.

A pesar de que cierta gentuza incluso espantó a las musas, voy a nombrar, para que cada lector evoque según su particular visión a la cabeza pensante, bien en forma de personaje, bien en forma de institución regional, y en nombre y representación de tantísimo impresentable, bufones múltiples, trágalas incontables, comparsas multitudinarios, palmeros varios, perritos falderos innumerables y un excesivo número de mierdas cautivos, innombrables y malnacidos, que por serlos se les nombra reiteradamente, sin pronunciarlo, a sus respectivas madres; hayan sido buenas o malas parturientas, pero en cualquier caso, algunos de sus descendientes malnacidos, más que pese a muchas de ellas.

[important color=grey title=La carta]
Querida Mamá E:

Durante muchos, muchos años he creído en una Educación eficaz, basada en esfuerzos, estimulante, emocionante, consecuente, motivadora, participativa, colaboradora, inclusiva, real y capaz de aportar a quienes, se supone, serán los valedores de nuestro futuro cercano, una base sólida y eficaz para retomar a quienes antes o después quedaremos atrás, para que quienes nos conduzcan y nos lideren hagan de esa Educación y de ciertos valores, una sociedad más justa, sensata, equilibrada y desarrollada en lo humano y en lo social, gracias a esos niños que se suponen crecerán en armonía, empatía y dignidad.

He podido observar como mi hija era relegada al rincón de la soledad por una asustadiza ignorancia general de quienes prometían enseñar

Desde la escolarización de mi hija, hace ya 10 años, he sembrado en ella la idea del respeto y colaboración hacia los conductores de quienes se suponen maestros en todos los sentidos.

Desde los primeros momentos me preocupé por el desarrollo educativo y personal de mi hija y la cooperación con los distintos maestros que tuvo, mostrándoles, cómo no, mi colaboración para que la alumna llegase académica y curricularmente a buen puerto.

Desde hace más de 10 cursos he intentado fraguar en mi hija la idea de que con esfuerzo, continuismo y dedicación se dan los pasos hacia una educación; y por ende la formación académica y humana serían eficaces y seguros.

Desde que comenzó a ir, con apenas 3 años, a clase la invité a que compartiese con compañeros sus momentos de recreo, sus útiles, su bondad e incluso su demasiada inocencia para dar y tomar parte del conocimiento propio y de los demás, interrelacionándose e intentando crear vínculos de amistad.

Sin embargo, desde bien pequeña, querida Mamá E, he podido observar como mi hija era relegada al rincón de la soledad por una asustadiza ignorancia general de quienes prometían enseñar y mostrar recursos y aprendizajes, ya que se proclamaban maestros de la docencia y la pedagogía, pero que lejos de implicarse se alejaban, escudándose en frases tan socorridas como: “ya madurará”.

Acaba siendo motivo no ya sólo de discriminación, marginación y exclusión, sino de ser el centro de atención de burlas, menosprecios, insultos, vejaciones y acoso y derribo dentro y fuera de colegios

Desde muy temprana edad, querida Mamá E, esa apatía e ignorancia cómodas han dado lugar al aislamiento general de esa niña en primer lugar; para seguidamente ser tildada de rara (en su versión más ‘light’) y por tanto excluída y etiquetada. Finalmente, acaba siendo motivo no ya sólo de discriminación, marginación y exclusión, sino de ser el centro de atención de burlas, menosprecios, insultos, vejaciones y acoso y derribo dentro y fuera de colegios.

Desde hace años, querida Mamá E, a pesar de haber demostrado a quienes se autodenominaban técnicos educativos e institucionales, las dificultades, inhabilidades e incluso el árduo trabajo diario que la familia tenía y tiene con la niña; han sido estos personajillos sin escrúpulos, los máximos negadores, instigadores y fatales ignorantes zafios de los problemas de mi hija, al ser complacientes y cómplices de la negación, ninguneo y falseamiento de la realidad de la niña; dado que un vulgar padre tuvo que mostrarles lo que ellos debieron ver pero que, como insisto, por sus cobardes actitudes ignorantes ni llegaron a plantearse, ni quisieron ver; aún a pesar de ser alertados en distintas ocasiones por el propio padre.

Lejos de colaborar hicieron piña para desprestigiar a padre e hija, pues ya era evidente y palpable las tesis del padre, avaladas por quienes realmente conocen determinadas patologías infantiles.

Ni siquiera esos incómodos indecentes activos y pasivos respetaron el esfuerzo continuo que todas las tardes aportaba a mi hija (dado que en horario lectivo la ayuda era nula) fiscalizando mi tiempo en aras a conseguir con el gran esfuerzo de la niña su caminar paralelo con los demás. Se me tildó incluso de mal padre y dudoso protector, mediante una falsa y cobarde denuncia por posible desprotección hacia mis vástagos, a quienes curiosamente tres meses antes había acudido en el auxilio de mi hija; otra pandilla de inútiles impresentables y comparsas cómplices, que decían ser protectores de los menores pero usando la política de “haz lo que yo diga pero no lo que yo haga”. Léanse algunos antecedentes y propaganda ‘goebbeliana de la Junta de Extremadura.

Querida Mamá E, buena parte del propio profesorado que tuvo mi hija, acomplejado, ignorante y cómodo, súbdito de E.O.E.P e Inspección, sacaba sus infectadas uñas de miedo inseguro cada vez que trataba de informarme de las acciones que debería tener con una alumna ya considerada técnicamente como con unas necesidades de apoyos determinados, pero jamás ofrecidos; menos aún otorgados, incluidos los ofrecidos mucho tiempo atrás mediante ayudas psicoterapéuticas, pero nunca dados a pesar de cumplir con todos y cada uno de los requisitos establecidos y dada ya la muy minada autoestima de mi hija y la gran exclusión del grupo de compañeros hacia ella.

A nadie alarmó el que la menor pudiese haberse tomado un curso sabático, tras la negativa sátrapa a ser matriculada en el curso que le correspondía e incluso se falseasen datos académicos

Acciones tan cínicas y rastreras, querida Mamá E, como hacer a la niña tests sin consentimiento paterno, para intentar construir con falsos informes y pruebas absurdas un montaje nada ético en contra del padre; ese que os dejó con el culo al aire a tanto impresentable administrativo y político.

Querida Mamá E, ni siquiera os alertó que se negase la matriculación el curso pasado a mi hija, a pesar de ser víctima de un sistemático acoso escolar. Matriculación que a nadie alarmó, ni siquiera molestó el que la menor pudiese haberse tomado un curso sabático, tras la negativa sátrapa a ser matriculada en el curso que le correspondía e incluso se falseasen datos académicos durante todo el curso 2009/2010 como repetidora, por el anterior colegio, cuando la realidad es que la niña estaba realizando el curso correspondiente y sin repetir en un colegio californiano, gracias a la actitud del padre, muy contraria a la de apatía que vosotros ofrecisteis (al negaros a ser matriculada en el curso que le correspondía) y que “curiosamente” va en contra de la actitud de esfuerzo y compromiso que tanto publicitáis.

Querida Mamá E, hoy podría recordarte muchas cosas más; por ejemplo, que llevo casi tres años sin poder trabajar gracias a esa postura soez, cínica e hipócrita de quienes manejáis la Educación Extremeña, pero hoy me voy a limitar a acordarme y nombrar a la madre que os parió, en día tan nefasto para la Educación de muchos de nuestros vástagos, especialmente de esa niña que de nuevo ha salido del Sistema Educativo Extremeño por la incapacidad del mismo, tanto público como privado, para atender sus necesidades educativas específicas; y cómo no, para ser respetada a todos los niveles.

Querida Mamá E nombro a tus antecesores y con ello a los de muchos otros que dependen jerárquicamente de ti en este podrido, vulgar, subdesarrollado y estéril sistema educativo extremeño que le están tocando sufrir a tantos y tantos niños; especialmente a una niña que una vez más se ha visto obligada a abandonarlo.

A ti y a todos tus subordinados os culpo de que a esa niña con un cuadro ansioso-depresivo y con un stress postraumático evidente se le hayan negado esas becas y esos apoyos escolares jamás dados

A tí, querida Mamá E, y a todos ellos os podría decir que os metáis por donde amargan los pepinos los apoyos y becas que tan estupendamente publicitáis, y que desgraciadamente usáis cual dádiva graciable, a pesar de que cumplo religiosamente con el fisco y con mis impuestos, aunque eso sí: no tengo carné ni familiar trágala cercano al partido que representas; tampoco sanguijuela cautiva y complaciente de sangre y prebendas institucionales; pero no os lo diré sino que os lo recordaré una y otra vez y os haré responsables de tanta injusticia soez.

A ti y a todos tus subordinados implicados os culpo de que a esa niña con un cuadro ansioso depresivo y con un stress postraumático evidente, motivado por el maltrato sistemático y complaciente del Sistema Educativo, se le haya negado por decreto testicular, esas becas y esos apoyos escolares jamás dados, lo que le ha sumergido cada vez más profundamente en un estado de aislamiento, soledad y exclusión total; dado el polucionado ambiente escolar.

A ti querida Mamá E y a todos esos cobardes que han falseado narraciones de hechos, informes, falsas ayudas y/o apoyos, que han ido pasando e interactuando en los distintos cursos con mi hija, yo os ‘felicito’, porque con tanta basura almacenada habéis suprimido buena parte del tiempo que debí pasar en armonía con mis hijos; en lugar de tener que pelearme con buena parte de los muchos mequetrefes político-administradores que nos ha tocado sufrir, sencillamente para que los derechos de mis hijos fueran respetados.

En cualquier caso si existen los Reyes Magos y Papá Noel, les pido que, dado que se dice que aman a los niños, sean justos, consecuentes y quiten de en medio a tanto mierda y esbirro impenitente. Seguramente sería el mejor regalo que muchos niños extremeños pudiesen tener.

Para tí, querida Mamá E, van estas palabras que siguen de un tal Nacho, narradas por Gomaespuma; tú que eres tan socialista, tan consecuente y tan ecuánime… no vaya a ser que te sientas ofendida por referirnos sólo a Papá Noel, no sea que me llames machista, querida Mamá E, pues te considero tan ‘miembra’ como otras de tu especie político-cultural.

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