Martes 22 de mayo de 2018,
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Caso Bretón en Córdoba,España

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Opinión/Dos supuestas victimas inocentes de una venganza personal…(?)

Dos niños abrazados mirando hacia el cielo, quizá desparecidos o muertos… Son Ruth y José -de seis y dos años de edad respectivamente-, son ahora, meras ilusiones perdidas, perdidas en el alma de su progenitora Ruth Ortiz, que no en el alma de su padre José Bretón, quien está acusado por el supuesto doble asesinato de los menores de edad (pidiendo el fiscal 40 años de cárcel), quienes desparecieron el 8 de octubre de 2011 en Córdoba, a la altura del parque Cruz Conde. El padre manifestó más tarde: “Los he perdido de vista…“.

Quizá en el ambiente del parque Cruz Conde de Córdoba se respiran y se escuchan lamentos que proceden de las almas de Ruth y José, y que dicen:

Silencios de mi niñez
dormidos en el olvido,
donde hubo pastores y ovejas,
donde hubo amanecer.
Sueños sin sufrimientos y llenos de esperanza, fe, caridad…
Sentimientos hechos besos:
éste fue mi amanecer.
Mi vida transcurre hoy
en un aldea abandonada.
Hay hogueras apagadas
en el tiempo, que gimen
el silencio de aquellos
que se fueron y no son ahora.
Aún se respira a Dios
–flotando en el ambiente–,
pues hubo vida humana… vegetal.
Pero aquellos suicidas y salvajes
–destructores de la vida prometida–,
llenaron de lágrimas los campos
como perlas caídas del cielo.
Escucho mi memoria y habla:
“…del niño de los ojos grandes,
del niño de los ojos pequeños,
del niño de las sonrisas,
del niño de los lápices mil colores,
del niño lleno de… felicidad”.

Es difícil hacer poesía que llegue al alma: Al oído es fácil llegar.

Y a continuación, copio textualmente:

Europapress:
“La fiscal del caso Bretón, María Ángeles Rojas, ha asegurado que no tiene “la más mínima duda”, en base a todas las pruebas recogidas, que el acusado mató “de la forma más cruel posible” a sus hijos, Ruth y José, a quienes tenía bajo su custodia y los llevó a la finca familiar de Córdoba para “cometer el crimen” alejado de las miradas y “quemándolos” en dicha parcela”.

Nuestro encausado padre, José Bretón, aparece como una persona fría y calculadora, y sorprende, principalmente, esa frialdad de la que hace gala con la dolorosa desaparición de sus hijos, Ruth y José. Y es que incurrió en distintas contradicciones cuando declara ante los integrantes del Cuerpo Nacional de Policía. El 21 de octubre de 2012, el juez José Luis Rodríguez Lainz ordena hacer una reconstrucción de la versión de Bretón en el parque Cruz Conde, con la participación del propio José Bretón, quien a la vista de la anterior fue detenido e ingresado en prisión, a instancias de su señoría José Luis Rodríguez Lainz, bajo la acusación de detención ilegal cualificada por la desaparición de los dos menores (secuestro) y simulación de delito.

Nuestro hombre en cuestión, que no está enfermo y es responsable de sus actos según estudios de varios psiquiatras al respecto y que ha sido calificado como poseedor de un alto coeficiente intelectual, se enfrentará -con ojos desafiantes y helados como la propia nieve- a un jurado popular que dictará veredicto de culpable o inocente sobre su persona.

La finca de Las Quemadillas en Córdoba, propiedad de la familia Bretón, es el lugar en el que los investigadores afirman haber encontrado restos humanos. Efectivamente, los perros policiales descubren restos orgánicos ya calcinados, quizá de animales, quizá de humanos. Por averiguaciones policiales posteriores se viene en conocimiento de que, días antes de la desaparición de los pequeños, el ya acusado, José Bretón, había adquirido 140 litros de gasoil. ¿No son muchos litros de gasoil? Entiende uno que sí. Hay que reseñar que también tuvo en su poder dos cajas de ansiolíticos: Orfidal y Motivan. Nunca quedó esclarecido de forma fehaciente el uso de estos fármacos, aunque se llegó a creer que pudieran haberse usado en las personas de sus dos hijos. ¡Pobres Ruth y José!, ya estarán en la Gloria Bendita, en la Gloria Bendita del Dios de todas las religiones.

Del primer informe de la Policía Científica, que se determinó el 11 de noviembre de 2012, se vino en conocimiento de que los restos encontrados en la fogata de Las Quemadillas eran huesos de pequeños animales, no existiendo huesos de procedencia humana”. Este fue un error cometido por la técnica de Antropología de dicha Policía científica, quien fue relevada posteriormente. Poco tiempo después, dos dictámenes antropológicos, uno a instancias de la policía y otro a instancias de de la familia materna, concluyeron manifestando que los huesos aparecidos eran de restos humanos. Desgraciadamente, y así lo hacen constar los antropólogos que intervienen en el descubriendo de los restos humanos, cuando los huesos humanos son calentados a altas temperaturas jamás se puede establecer el ADN (Acido desoxirribonucleico) al que pertenecían.

Ante estas conclusiones el magistrado ha imputado a José Bretón dos delitos de asesinato con alevosía y el agravante de parentesco, decidiendo levantar el secreto parcial del sumario.

El motivo del supuesto asesinato cometido por José Bretón fue la venganza, y cuando se separa de Ruth, sin duda, pierde su egocentrismo, su narcisismo, el amor a su propia vida olvidándose de los demás. Entonces, Bretón hace desparecer a sus propios hijos, convirtiéndose él en el centro de atención de este horrible drama.

El verdadero drama comienza ahora para el jurado popular. Bien es cierto que, debemos saber, el jurado popular “es una institución que viene regulada por el artículo 125 de la Constitución Española de 1978”. Por tanto, todos hemos de cumplir con lo que marca la Ley, nos guste más o nos guste menos.

Este jurado está formado por gente de a pie: amas de casa, fontaneros, un estudiante, pocos arquitectos y pocos médicos… Uno puede manifestar: “yo de leyes no sé nada”. Otro responde: “¿Cómo voy a decir si una persona es culpable o inocente?”. Y continúa manifestando: “Desconozco las leyes penales y procesales al respecto, y se cuál va a ser mi veredicto: inocente, puesto que no puedo abstenerme, entiendo que así dormiré mejor”. Y concluye el último, argumentando: “La gente normal, el pueblo, no estamos preparados -ni por activa, ni por pasiva- para juzgar: son los jueces los que están preparados, y bien preparados para hacerlo, hacerlo bien. Y de hecho así lo vienen haciendo”.

Estamos leyendo el caso Bretón (Córdoba) sobre la supuesta muerte o desaparición de dos niños inocentes. Dos víctimas inocentes de una supuesta venganza personal.

La Coruña (España), 1 de julio de 2013
Mariano Cabrero Bárcnea

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Editado por la Redacción: subtítulo, destacados e imagen

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Sobre el autor

(...)He nacido en Madrid, 8 de Noviembre de 1938. Estoy casado y con dos hijos. Soy esscritor, poeta y ensayista. Funcionario de La Administración del Estado(escala Ejecutiva), jubilado, pero con unas ansias enormes de seguir escribiendo para aprender de los demás. Informar, tratar de ilustrar y entretener forman parte de mi bagaje cultural, que renuevo a diario. Y en todo momento trato de transmitir tranquilidad y esperanza a la sociedad actual: todo dentro de una ética periodística adecuada a cada momento. Busco como articulista el informar cuanto antes lo que acontece a mi alrededor. Lo demuestro con mis humildes obras( hijos propios salidos de mis sueños): "Periodismo: ¡Difícil profesión!" (1995) y "Mi compromiso con el periodismo" (1998). Intento penetrar en el difícil mundo de la poesía, y lo lleva a cabo con silencios, diálogos con muertos y con la exaltación del amor a la mujer: el ser más maravilloso sobre la tierra. Trato de demostralo con mis libros de poemas : “Reminiscencias de mi juventud, Poemas" (1994), "Miscelánea de muertes, sueñosy recuerdos, poemas" (1995), "La realidad de mis silencios, poemas" (1997) y "La travesía de la vida, poemas" (2001).Siempre escribo para aprender de los demás, de sus críticas, de sus consejos...He tratado de no mentir, más uno lo haría en dos casos muy concretos: a) para salvar la vida de un ser humano, y b) para elogiar la belleza de una mujer –parto de la base de que para uno existen tan sólo mujeres menos guapas, pues toda mujer tiene su encanto...-.

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