Sábado 01 de octubre de 2016,
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Caso Pretoria: el Parlament de Catalunya y el Caso Millet

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En esa carrera, y su guión televisivo aplastando con su poder mediático otros secundarios medios, para mantenerse en el poder, los socialistas catalanes demuestran que esa frase de Montilla, “ni oasis, ni alcantarilla”, en cuanto a la política catalana, se debe superar: no es alcantarilla, es un estercolero, la charca de los purines

Utilizar el Parlament con “Millet, sí” y “Pretoria, no”, degrada la institución. Y además se equivocan, puesto que si saben que a través de Millet se financiaban los de CIU, tampoco ignoran que en el Palau de la Música rondaban los suyos, Narcís Serra, Anna Balletbó y otros, aunque al parecer menos. Quizá solo asistían a los comités para programar grandes conciertos pagados en negro, y sin entrar en firmas aprobando gestiones y ejercicios durante años. Lucirse en negro, y no cumplir las obligaciones estatutarias, es encubrir por acción u omisión, y, por tanto, corrupción. Además, también existen relaciones de Millet con la Caixa de Cataluña de Narcís Serra, a pesar de ser consejero de La Caixa, y banquero con Bankpime.

Lucirse en negro, y no cumplir las obligaciones estatutarias, es encubrir por acción u omisión, y, por tanto, corrupción

Pero es más peligroso el caso Pretoria. Los abarca a todos, Narcís Serra, incluido. Y más que a todos, la forma y manera de obtener dinero con las recalificaciones y obras públicas. Un caso minucioso en cuanto a ‘información privilegiada’, ‘tráfico de influencias’, los créditos en las caixas, y el reparto según la incidencia de cada quien en el ‘negocio’. Y encima instruido o ‘recompuesto’ por un sospechoso Baltasar Garzón. El guión televisivo, parecido en cuanto a medios al del festival democrático de la reforma de la Diagonal, se les puede agriar como al Alcalde Hereu, tan silencioso últimamente que se diría que no tenemos alcalde.

Pero, los otros, los de CIU, ya degradaron el Parlament mucho antes, en el caso Gran Tibidabo, donde dicho sea de paso, y al igual que en el caso Pretoria, andan revueltos CIU, PSC y PSOE. En ese caso, en lugar de comisiones de investigación, el Parlament reparte felicitaciones sin oposición. Traducido del catalán del libro de Roger Jiménez, 1995, ‘Las desventuras de Port Aventura’, El caso de la Rosa:

“El Parlamento de Cataluña acuerda felicitar al Gobierno de la Generalitat por las relaciones que ha mantenido en estos últimos años con el financiero Javier de la Rosa. En estas relaciones, sujetas al interés de Cataluña, han participado con especial relevancia representantes muy significativos de los diferentes gobiernos de la Generalitat y del partido que les da soporte… Es por tanto justo, que se expliciten los nombres (y pasa a comentar las diferentes posiciones que han ocupado la nómina áulica del financiero: Josep María Cullell, Miró y Ardevol-Prisma, Vicent Oller, Carles Vilarrubí, Inma Folchi, Elena Roca-Junyent, directa colaboradora de Narciso de Mir, cerebro de ‘Gran Tibidabo’ y primer socio de J.R. Carles Malfeito, etc…)” . Ver en imágenes del blog La gran corrupción.

Pero, los otros, los de CIU, ya degradaron el Parlament mucho antes, en el caso Gran Tibidabo, donde dicho sea de paso, y al igual que en el caso Pretoria, andan revueltos CIU, PSC y PSOE

Para quien sale de la sesión del juicio de fecha 3 de junio del caso Hacienda, y también asistiera hace poco al de ‘Gran Tibidabo’ (donde aparecen los mismos actores y autores, y desaparecen 30.000 millones de pesetas de 9.000 ahorradores, más los oscuros avales de la Generalitat y los créditos de La Caixa) conectar la tele oficial 3/24 y ver a unos y otros jugando con las instituciones, no solo le desvaloriza, ¡más si cabe!, la Política, sino que provoca arcadas tanto olor a mierda, a alcantarillas, a purines humanos.

Si Félix Millet aporta a la cultura de la ‘Gran Corrupción’ lo de “somos 400 y siempre estamos los mismos”, lo de los socialistas en su afán para que las cámaras capten ‘comisiones parlamentarias’ que presumiblemente perjudicaran a sus oponentes políticos, y socios cuando conviene, merece titularse de ‘Gran Fraude’. Repito, parte de ese fraude piramidal inmobiliario, que ha enriquecido en negro a esos 400 y a otros, arruinando al País.


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