Jueves 08 de diciembre de 2016,
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Cataluña, dos Estados

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Los dos estados catalanes, no se refieren solo a lo caro y engorroso que esto resulta, sino a la duplicidad de los tópicos de los grandes problemas nacionales

Barcelona. Los catalanes que no somos ‘patrioteros’, o que hemos sufrido profundamente la ‘patria‘, el abuso de poder por dinero y corrupción de los dirigentes (refiriéndome desde al último despedido o quebrado hasta quien percibe que su lista de espera para operarse se convierte en eterna) aún sin sentirse anarquista, pero deseando en su fuero interno que ese super poder, el Estado, necesario ‘por desgracia‘, se controle o se muestre lo menos posible, sentimos el peso de dos Estados. Siempre digo que el mejor Presidente de una República o Primer Ministro es el suizo del que jamás he sabido su nombre, ni menos recordado su cara, creo que ahora es una mujer. Aquí no se puede comer un plato de sopa sin ‘ellos’ presentes, y en Cataluña ‘duplicados’.

Y los dos Estados con las mismas caras desde hace 32 años, o sus sucesores nombrados a dedo, y no sabemos si cuando ‘luchan’ por el poder es un guión pactado o va en serio

Si a menudo digo que los catalanes padecemos dos Estados, y no precisamente federados o confederados, sino superpuestos, me refiero no solo a lo caro y engorroso que eso resulta, sino a la duplicidad de los tópicos de los grandes problemas nacionales. Que en España es un agravio social la reforma de la Constitución, en Cataluña además se presenta como ‘casus belli‘: fuegos artificiales que al igual con el Estatut, pura demagogia. Si la enseñanza convoca huelgas en toda España por los recortes, en Cataluña además de los recortes se hunde el mundo por una hora más o menos de castellano. Si los ambulatorios se cierran unos días antes que en Castilla La Mancha las farmacias…; si…; si…; si en España hay lío de banderas… aquí las tenemos de tantos colores que el día de la Diada es un verdadero follón. Nunca sé cual de las banderas es más independentista.

Y los dos Estados con las mismas caras desde hace 32 años, o sus sucesores nombrados a dedo, y no sabemos si cuando ‘luchan’ a muerte por el poder, esa lucha es un guión casi pactado o de puchinelas, o va en serio… cuando los sumarios demuestran que la ‘sociovergencia’ (los negocios en negro) se reparten… no equitativamente… pero con cierto orden preestablecido por quien domine una y otra parcela de poder.

En tanta alharaca ninguna mención a que ni siquiera en Madrid se decide el futuro de tanto disparate y de ese amelé de vividores. Alemania, su real democracia muy dividida, puede dinamitar y cegar el pozo sin fondo español y catalán.

El tinglado de enchufados y subvencionados que llenan esas manifestaciones, donde este año el pueblo no ha acudido, puede caerse como un castillo de naipes si desde allí se decide que ni un euro más a tanto despilfarro. Pero aunque no decidan la intervención total en España, ni menos, porque a ellos les interesa, permitir la cadena de quiebras que supondría no abonar más bonos soberanos españoles, el futuro se presenta funesto. Y de ello ni una palabra. Son tan corruptos que prefieren el ‘teatro’ a la verdad. En lugar de tanta salva al sol, deberían rezar ‘cara a Berlín’.

Estos días repasando los 40 años y más del Bufete Piqué Vidal… la frase del “ubinam gentium sumus?…in qua urbe (o republica) vivimus”, “¿entre qué gente estamos… en qué ciudad (o república) vivimos?” de Cicerón, se muestra total, actual, eterna.


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