Jueves 08 de diciembre de 2016,
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“Cataluña no es un problema”

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La frase fue pronunciada por el Príncipe de Asturias en su discurso del 12 de octubre

Barcelona. “Cataluña no es un problema” publica el ABC en su portada con los festejos del día de la Hispanidad en Madrid. Y yo añado insistiendo: el problema es el paro y la creciente pobreza generada por la avaricia y corrupción de una casta de político-financieros, que simplificando en cuanto a Cataluña personaliza Artur Mas y el interesado catalanismo inventado por Jordi Pujol.

El problema es el paro y la creciente pobreza generada por la avaricia y corrupción de una casta de político-financieros

Pretender sustituir la causa principal por un sentimiento nacional catalán es otra de las muchas corrupciones. El sentimiento existe, existió y existirá, pero la perversión radica en manejarlo para ocultar que el general malestar proviene de la total crisis generada por la gran corrupción. El problema es que el catalanismo ha caído en manos de enriquecidos en y por la corrupción, de gente enchufada y subvencionada creando con su Generalitat el Estado dentro de otro Estado, o sea, el problema.

Dice hoy La Vanguardia, el paradigma de la prensa encubridora, que España perdería el 20% de su riqueza si se independiza Cataluña. También podría alterar la frase publicando que Cataluña representa el 20% de la quiebra española, de la corrupción, de la deuda pública y financiera sobrepasando en mucho un billón de euros. También podría publicar que si se independiza le caen encima más de 300.000 millones de deuda que ni recaudando todos los impuestos durante dos o tres generaciones podría pagar. Pero lo más importante a resaltar es que si se independiza ilegalmente nos sume a todos los catalanes y españoles en el desastre de la rotura del euro. Y La Vanguardia es prudente si la comparamos con TV3 y el resto de subvencionados.

Insisto, repito y repetiré por activa y pasiva, en blanco, gris o negro, con peligro o insultos… el problema nace hace más de 30 años, iniciándose con la gran corrupción de no procesar y encarcelar a Jordi Pujol cuando la estafa de Banca Catalana. Que se permitiera que parte de esa quiebra la pagara la Generalitat. Que al mismo tiempo con oposiciones amañadas se llenara el naciente ente con gente de Banca Catalana, más familiares e íntimos. Que para más podredumbre aparecieran individuos en el entorno e intimidad de Pujol como Maciá Alavedra y Luis Prenafeta (enriqueciéndose hasta límites inimaginables) o tan amorales como Juan Piqué Vidal, Luis Pascual Estevill o Javier De la Rosa, emporcando más si cabía Generalitat y Justicia. Que a la par y en paralelo se perdonaran Filesa’ y demás corrupciones socialistas… todo ello sentando las bases y alimentando el cáncer hasta el gran disparate y corrupción final, la burbuja inmobiliaria.

El sentimiento existe, existió y existirá, pero la perversión radica en manejarlo para ocultar que el general malestar proviene de la total crisis generada por la gran corrupción

Publica El Mundo: “Mas anuncia en la Fiesta Nacional que intentará destruir España ‘sí o sí’“. Aparte de que no creo que dijera tal cual esa sandez, ya hace muchos años que lo intentan, y ahora han pasado de la depredación y robo a la dinamita. Si el muerto no da de sí… se le hace desaparecer. Pero lo grave es que nos destruirá a todos los catalanes menos a la minoría que como él y Jordi Pujol tengan sus pequeñas o grandes fortunas colocadas por el ancho mundo.

Y para más escarnio, ayer y hoy, continúan en la prensa las luchas internas en el PSC y los Maragall, la otra pata de la gran corrupción catalana, con únicamente una premisa: el catalanismo, o si federalismo y soberanismo. Ya les importa poco la lucha social, los miserables que han dejado por el camino de sus dobles y triples sueldos y dietas, o la fraudulenta quiebra de CatalunyaCaixa con infinidad de desgraciados desahuciados y ‘preferentes’ estafados.


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