Sábado 01 de octubre de 2016,
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César exclamó: ¡tú también, hijo mío!

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Durante esta semana hasta el día 3 de octubre, presiento que vamos a tener que escuchar y leer muchas argumentaciones sobre las primarias del Partido Socialista de Madrid

De todo lo que se diga, lo más preocupante es lo que venga de sectores cercanos a la izquierda madrileña. Por tanto, es necesario mantener activa la movilización de la militancia, no debemos caer en el desánimo.

Hecho este es el primer efecto que produce la lectura del ‘Análisis’ de S.L. en el Plural.com.

La trágica muerte de Julio César dejó una frase para la historia. Según la tradición, ante la puñalada de Bruto, César exclamó: ¡tú también, hijo mío! Enric Sopena, ¡usted también!

Nunca se había visto tanta conspiración mediática contra un candidato que defiende el derecho reconocido en los estatutos de su organización (PSOE)

Así podemos sentirnos los sectores progresistas madrileños ante los argumentos, intrigas y traiciones que el autor describe en su reflexión. Nadie mejor que él, presentando este trabajo, citando fuentes de influencia dentro del PSM, hace el mejor trabajo sucio a la derecha.

Es posible que parte de lo argumentado exista, pero en este momento, cuando la militancia socialista madrileña estamos a la máxima velocidad, ¿a qué viene y a quién obedece poner obstáculos en el camino?. Nunca se había visto tanta conspiración mediática contra un candidato que defiende el derecho reconocido en los estatutos de su organización (PSOE).

Esta valoración es la que provoca que en cada acto que celebra Tomás Gómez nos quedemos gente sin poder entrar en el recinto a escucharle y expresar nuestro apoyo. Este mismo hecho es el que va a generar que, primero gane las primarias y luego la presidencia de la Comunidad de Madrid. Palabra de socialista convencido.

A estas alturas de la película ya conocemos el contenido de muchos fotogramas, por ello no voy a repetirlos, pero hay una reflexión que ayer le escuché en Parla que justifica mi apoyo decidido. Cuando defiende la calidad de la enseñanza pública, hace un llamamiento a la clase trabajadora para que nuestros hijos estudien con el objetivo de “erradicar que los hijos de los trabajadores sean los peones y los hijos de los otros los ingenieros”.

La igualdad de oportunidades es un derecho irrenunciable de justicia social.


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