Viernes 20 de enero de 2017,
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Cómo ha cambiado el amor que hoy hasta funciona a pilas

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Sex Shop
Interior de un sex shop

Los sex shops se han vuelto comunes

El placer se vende la vuelta de la esquina

Un sex shop, es un sitio no apto para menores de edad, ya que se venden materiales de alto contenido sexual, así como vídeos. Es el lugar en el que podemos encontrar el
complemento ideal para una vida sexual más placentera, tanto individual como en pareja.

Muchas veces pasamos cada día delante de alguno, deseando saber qué hay en su interior, pero somos pocos los que consiguen despejar nuestra curiosidad
y conocer ese mundo donde los únicos límites son la imaginación y los gustos de cada uno.

Una estancia prolongada en un establecimiento de
este tipo permite comprobar que a un sex shop acude todo tipo de público, masculino y femenino

Se podría decir que una extraña fuerza que impide que la
gente descubra lo que hay dentro haciéndolo del modo más sencillo: entrando. Así fue como descubrí un lugar de estos, no precisamente porque me urgiera
adquirir un producto de los que aquí se ofrecen, pero sí por el hecho de curiosear de ver de cerca algo que sólo lo has visto por televisión o por
alguna revista y que por supuesto no tiene punto de comparación. En accesorios tienen el más completo surtido de juguetes sexuales como vibradores
penes sustitutos, vaginas, anales, condones, cremas, lubricantes, inflables, despedidas, bromas, películas para adultos en DVD y en VHS. Es una
sensación muy rara la que sientes ya que en mi caso era a mis 19 años a los que entré, es que te ves rodeada de tanto a la vez, que hasta sientes temor
de preguntar porque es como si la o las miradas que quien atiende te acusara y te dijeran ¿tú aquí?.

Una estancia prolongada en un establecimiento de
este tipo permite comprobar que a un sex shop acude todo tipo de público, masculino y femenino. El tipo de cliente es un individuo que no tiene tabúes
y que como cualquiera quiere salir de la rutina sexual practicando nuevos juegos con su pareja y lo más importante satisfacerla. Dejando a un lado la
vergüenza y la timidez, una vez que entras por primera vez, descubres un mundo totalmente distinto al que te podías imaginar. Un sex shop se compone
básicamente de una sección de películas para su venta o alquiler, otra de revistas, una tercera de artículos y juguetes eróticos vibradores y lo único
que pude comprobar es que estar aquí no debe ser juzgado por nadie y que si acudes aquí, lo haces con responsabilidad y que lo más importante es que
si lo haces por mutuo acuerdo con tu pareja ya que existen mujeres u hombres a los que aunque parezca raro no gustan de este tipo de de placer
plástico. A pesar de todo, en este misterioso mundo fantástico, acude una generación que está mucho más preparada en lo que al sexo se refiere. De este
modo, el contacto no es tan brusco, sin malicia, y la asimilación es total.

Foto (cc): Afghan Lord

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Titular, maquetación y fotos

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