Miércoles 24 de mayo de 2017,
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Choquequirao, el otro Machu Pichu

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Choquequirao

 En Perú hay pocos hallazgos que hayan despertado tanto interés en los
últimos años como Choquequirao.

Sólo el 30 por ciento de las 1,810 hectáreas del complejo, han sido
“rescatadas” de las matas de vegetación durante años. 


En Perú, país de riqueza histórica Choquequirao es conocida como la “hermana sagrada” de Machu Picchu por su semejanza estructural y arquitectónica.
Recientemente, estando parcialmente excavada, ha despertado el interés del gobierno peruano por recuperar aún más el complejo y convertirlo en una alternativa más accesible para los turistas interesados en conocer más acerca de la cultura inca.

Choquequirao del quechua chuqui k´iraw, significa “Cuna de oro”
Choquequirao del quechua chuqui k´iraw, significa ‘Cuna de oro’ y se encuentra a 13° 32′ latitud sur y 72° 44′ longitud oeste a 3033 metros sobre el nivel del mar, en las estribaciones del nevado Salcantay, al norte del valle del río Apurímac, en la provincia de La Convención en el departamento del Cusco.

La particular historia de Choquequirao, último reducto inca, está marcada por “redescubrimientos” y posteriores olvidos. Fue construida presumiblemente durante el gobierno del inca Pachacútec en el siglo XV. El historiador Cosme Bueno, en 1768, fue el primero en anunciar su existencia. Los franceses Eugen de Santiges y Leónce Angrand, hicieron lo mismo en el siglo XIX. En 1911, Hiram Binghan quien descubrió Machu Picchu ese mismo año constató la importancia de las construcciones y de lo que podría ser la próxima joya incaica.

Choquequirao está dividida en nueve zonas y sus construcciones de piedra se agrupan en pequeños barrios
. Alrededor de su plaza principal se encuentra el mayor de sus templos y las viviendas de los gobernantes. Los investigadores sostienen que el complejo habría sido un importante centro religioso, político y económico, además de un nexo comercial y cultural entre la costa, la sierra y la selva.
Los impresionantes muros de piedra que la resguardan, los mantos de verdor desplegados en sus fabulosos andenes y ese ambiente cargado de energía, proveniente tal vez de lejanas ceremonias de invocación al Sol, son algunos de los peculiares matices de Choquequirao, el otro Machu Picchu.
Llegar a Choquequirao es una aventura exigente que se inicia con un viaje terrestre de cuatro días de interminable andar
El valor arqueológico e histórico de Choquequirao, la “Cuna de Oro” de los Incas, se complementa con la belleza de su entorno, que presenta características geográficas y de biodiversidad propias de la ceja de selva, lo que constituye un atractivo adicional para los visitantes, quienes pueden observar desde el majestuoso vuelo del cóndor hasta el pesado andar de un oso de anteojos.

Llegar a Choquequirao es una aventura exigente que se inicia con un viaje terrestre de cuatro días de interminable andar donde se descubren gigantescas montañas, precipicios aterradores, espléndidos nevados y la rugiente espectacularidad del cañón del río Apurímac, uno de los más profundos del mundo. Sin embargo ello no es suficiente, la vegetación y la riqueza ecológica del lugar terminan por seducir al viajero. Vale la pena el esfuerzo. El cansancio cede ante la magnificencia de Choquequirao.

Foto (cc): bryan nyc

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Texto y maquetación

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