Sábado 10 de diciembre de 2016,
Bottup.com

Internet da caza a los políticos holgazanes

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Fotografía: Parlamento Europeo / Wikipedia (CC)

Luis Herrero, Luis de Grandes y Willy Meyer, los tres eurodiputados españoles que menos pisan el hemiciclo

Varias iniciativas europeas contribuyen a la lucha de la ciudadanía por hacer la vida pública más transparente

Napoleón Bonaparte creía que “la libertad política es una
fábula” de los gobiernos “para adormecer a sus gobernados”. Pero esa
pesadilla ya terminó: ahora puedes controlar el trabajo de los
políticos. Internet ha hecho que suene el despertador. Despierta, es hora de vigilar si tus representantes en el Parlamento Europeo cumplen lo prometido.

La London School of Economics y la Universidad Libre de Bruselas han lanzado la página web Votewatch.eu, que
recoge estadísticas de la última legislatura para señalar a los
eurodiputados más haraganes. La propia Cámara también se ha dado cuenta
de que éste es el camino y publica los datos de participación y de asistencia de sus aforados.
De
hecho, y a diferencia de lo que sucede en las Cortes españolas, puedes
comprobar la labor de cada uno de los europarlamentarios en www.europarl.europa.eu.

Estas iniciativas pretenden que el ciudadano conozca el trabajo de
los políticos, si son holgazanes o activos, además de las preocupaciones que orientan su acción. En definitiva: hacen más transparente a este órgano con sede en Estrasburgo, una cualidad necesaria para combatir el desapego que en algunos países -como España (con una tasa de abstención del 54% en los comicios del 7-J )- se siente por Bruselas.

Cigarras y hormigas

Krzysztof Holowczyc,
del Partido Popular Europeo, es el europarlamentario que menos pisa el
hemiciclo, ya que sólo asistió a un 34,38% de los plenos. A mucha
distancia de su colega polaco, el también conservador Luis Herrero (72,48%) es el eurodiputado español que menos acudió a la Cámara presidida por Hans-Gert Pöttering. Herrero, que no optó a la reelección en la última cita con las urnas, puntualizaba en El País los datos de VoteWatch.eu: “Si quieres salir bien en la foto, yo te doy dos trucos fáciles para
conseguirlo. Poner tu firma a preguntas que te presentan los lobbies es muy fácil. Hablar un minuto en el pleno, también. No exigen más de 10 minutos de trabajo”.
Si se midieran el resto de factores clave, como la participación en comisiones o el trabajo en la sombra, “yo saldría en la parte activa”, argumenta.

PROFESIÓN BIEN PAGADA

El sueldo de los europarlamentarios se ha homogeneizado tras los comicios del 7-J. El Parlamento Europeo va a aplicar un nuevo Estatuto del Diputado, una medida que en el caso español supondrá doblar las ganancias de estos políticos comunitarios.

En el caso de los españoles, su nómina superaba los 3.100 euros brutos, igual que en el supuesto de los miembros del Congreso de los Diputados. De este modo, estos 50 políticos verán como se eleva la cantidad de dinero que perciben, en comparación con sus antecesores (de los 54 parlamentarios salientes, 36 se presentaron a la reelección).

Desde las elecciones, los eurodiputados cobran 7.665 euros brutos, lo que elimina las diferencias de los sistemas nacionales. Hace sólo unas semanas, un representante de Italia cobraba más de 12.000 euros mensuales, 15 veces más que uno de Hungría.

Luis de Grandes (PP) y Willy Meyer (IU) completan la terna de los campeones españoles del absentismo y se sitúan en el 75% de asistencia. El verde Mikel Irujo, Antonio Masip y Francisca Pleguezuelos (ambos socialistas) y la popular Pilar del Castillo escapan de este dudoso honor por apenas un punto porcentual, siempre según el cómputo de esta web .

En el otro extremo, seis miembros de
la Eurocámara acudieron a todos los plenos (los conservadores Manolis Mavrommatis, Margie Sudre y Iosif Matula, los socialistas Evgeni Kirilov y Aurelio Juri, y el verde Gerard Onesta). No obstante, también hay diputados españoles con una alta tasa de asistencia.

Manuel
Medina
, Rosa Miguélez
y Antolín Sánchez superan la cota del 98%, seguidos de cerca por Miguel Ángel Martínez. Detrás de estos cuatro militantes socialistas se coloca Salvador Domingo Sanz, el primer miembro del PP en la lista de los españoles.

Carlos Carnero (PSOE) y tres europarlamentarios de Génova 13 –Florencio Luque, Carmen Fraga y Francisco José Millán– también rebasan el 95%, cifra a la que se acerca el popular Agustín Díaz de Mera y el verde David Hammerstein.

Los peros

Este análisis también mide la actividad diaria de los
miembros de la Eurocámara (preguntas, mociones, discursos, informes,
etcétera), así como el grado de lealtad del político con su partido y
con su país. La postura de cada
parlamentario puede convertirse así en un factor
clave a la hora de inclinar el voto de sus electores,
sobre todo
después de votaciones tan polémicas como la de la directiva para el
retorno de inmigrantes o la de la jornada laboral de 65 horas.

Asimismo, la importancia de esta función queda demostrada con el caso del Paquete Telecom. El control activo de la ciudadanía sobre esta última votación europea sobre internet (que, de no ser por la introducción a última hora de la
enmienda 138, hubiese permitido la desconexión de los usuarios sin
orden judicial) marca un hito en la batalla por la transparencia.

En cualquier caso, fuentes del Parlamento Europeo consultadas por la agencia EFE se quejan de que estas estadísticas “sólo
cubren una parte del trabajo,
pues hay parlamentarios que han tenido
gran protagonismo en negociaciones con otras instituciones o dentro de
sus grupos políticos, labores que no aparecen reflejadas”.

Como señala José Ignacio Torreblanca, “a diferencia de muchos parlamentos nacionales, donde los diputados
fácilmente podrían ser sustituidos por máquinas automáticas de voto, la
vida de un eurodiputado es notablemente complicada”. Un buen parlamentario europeo debe “trabajar intensamente dentro del grupo
político, presentar iniciativas y coordinar informes en el seno de los
comités, intentar influir en la Comisión y en los gobiernos, construir
coaliciones y negociar a varias bandas, todo ello sin desatender la
circunscripción nacional”, subraya este experto .

La ‘polémica Deltort’

Los periodistas, la sociedad civil y algunas ONG (como Transparency Internacional
) han saludado el nacimiento de esta web elaborada por politólogos
belgas y británicos. Pese a ello, la clase política comunitaria ha
acogido este experimento con cierta resignación, después de la ola de
enfado provocada por Parlorama.eu, su predecesora más inmediata.

Flavien Deltort, un antiguo asistente parlamentario del
radical italiano Marco Capatto, abrió la veda, aunque su metodología dista mucho de ser científica. En concreto, Deltort califica con notas de 0 a 5 a los 920 diputados que pasaron por la Eurocámara durante los
últimos cinco años, juzgando su asistencia y su actividad.

De este modo, los más trabajadores aparecen marcados con cinco estrellas y los más
vagos, con pulgares hacia abajo. Esta clasificación escoció en los cenáculos europeos y la web se llegó a cerrar por la lluvia de amenazas que cayó sobre Deltort. Las quejas y las presiones, al final, triunfaron sobre otro intento de luchar contra la opacidad de la política. Por ahora.

Pese
a estas luchas, la cruzada por la transparencia es casi imparable.
Internet y estas herramientas, aún minoritarias, han allanado el camino
a una ciudadanía cada vez más informada que quiere fiscalizar a la vida
pública. Además, la actual crisis económica ha contribuido a esta vigilancia atenta:
los ciudadanos exigen austeridad y control, lo que obligará a los
dirigentes a dar cuentas más detalladas de sus acciones.

LA UNIÓN EUROPEA, EN LA RED

Todo este caudal de información parece inasible sin un contexto que lo ubique. Para conseguir que estos datos adquieran utilidad, hay un sinfín de páginas que permiten enmarcarlos.

Epvote.eu ofrece la posibilidad de conocer el voto de los eurodiputados en cada informe, mientras que Mepedia.eu ofrece los perfiles de los eurodiputados, en una aparencia muy similar a la de Wikipedia. Euprofiler.eu, en cambio, busca la sencillez y es la gran aliada de aquellos que no están dispuestos a adentrarse en esta marabunta de programas políticos. Esta web permite realizar un test con preguntas sobre temas candentes para que los votantes comprueben qué grupos se aproximan más a su ideario.

En esta línea, Tom Steinberg lanzó MySociety, una página web que trata de tender puentes entre gobernantes y gobernados. En concreto, la actividad de esta organización ha permitido la firma de nueve millones de peticiones al primer ministro británico, Gordon Brown, así como la reparación de 8.000 baches en Inglaterra.

Por su parte, Presseurop.eu, Cafebabel.com y Eurotopics.net ponen a disposición del usuario las noticias de la prensa europea, algo esencial para conocer que se debate en el resto de los Estados miembros.

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6 Comentarios

  1. Anónimo 16/06/2009 en 15:17

    ¿Democracia ciudadana? Ja. No me lo creo.

  2. Anónimo 16/06/2009 en 13:52

    Así, así, nada de “carta blanca” para los politicos. Internet al servicio de la información y la transparencia.

  3. Anónimo 16/06/2009 en 9:12

    Qué verguenza.. Y con semejantes sueldazos…Bien por el reportaje.

  4. Anónimo 15/06/2009 en 21:04

    Menuda panda de golfos que son todos. Lo que clama al cielo es que en españa no haya sistemas similares. ¿Os imagináis? Nunca lo permitirían. Como son ellos mismos los que tendrían que legislar el que se aplicasen estos sistemas… Es evidente ue este sistema democrático necesita de alguna instancia popular efectiva que esté por encima del parlamento. Si éste fuese como el tribunal supremo, debe existir una ‘tribunal constitucional’ por encima. Pues eso.
    Muy buen reportaje x cirto

  5. Anónimo 15/06/2009 en 19:10


    Internet se puede convertir en un instrumento para controlar a los políticos. Puede y debe. Estoy segura. Lo vamos a conseguir entre todos.

    • Anónimo 15/06/2009 en 23:00

      Mientras el PP y el PSOE corten las alas a Internet, estamos jodidos.

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