Martes 17 de enero de 2017,
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Credibilidad y confianza

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Igual
que se valora positivamente el control del gasto público en salarios y
eventos, también todo lo suntuoso excesivo produce rechazo y sanción

Opinión

Gota
a gota, van apareciendo noticias sobre las consecuencias que la crisis
económica está creando en el desarrollo de la vida cotidiana social.
Aumenta la demanda de ayudas y se anuncian nuevos colectivos que entran
en recesión.

Se hace difícil encajar noticias como esta: ‘Polémica por la flota automovilística de las instituciones catalanas’

La
tasa del paro crece, la deuda familiar aumenta, la beneficencia es
solicitada por la llamada clase media y los jóvenes se encuentran
obligados a recurrir a la ayuda de sus padres.

Este
escenario que se empieza a vivir después de años de bonanza y gasto
alegre, nos obliga a resituarnos, adaptando nuevas formas de consumo.
Por ello, se hace difícil encajar noticias como esta: “Polémica por la flota automovilística de las instituciones catalanas”.

Queda
claro que esta es la noticia de hoy, pero no es caso único que los
coches oficiales utilizados por nuestros representantes en todos los
niveles de la administración, muchas veces superan con creces las
necesidades de seguridad y entran en otras prestaciones que no generan
eficacia en la gestión de su trabajo.

Esto, si ya se mira con recelo en
momentos de crecimiento económico, cuando estamos atravesando una etapa
difícil de ajuste, se debe tener muy presente y evitar ejemplos nada
alentadores para la sociedad. El dicho popular “la mujer del César no solo debe ser honrada sino parecerlo”, se impone obligatoriamente.

Igual
que se valora positivamente el control del gasto público en salarios y
eventos, también todo lo suntuoso excesivo produce rechazo y sanción. Esta
observación es consecuencia del concepto que tengo del servicio
público, que se les encomienda con su elección a nuestros representantes,
y porque me siento defensor del buen hacer de su trabajo. Por ello, no debemos perder “la credibilidad y la confianza”.

Su comportamiento ejecutivo nos tiene que ayudar a conseguirlo.

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