Lunes 26 de septiembre de 2016,
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Crónica de la manifestación más masiva y violenta de Atenas

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Carmen, española de 26 años, nos cuenta de primera mano como ha vivido los sucesos de las últimas semanas en Atenas

Llegué a Grecia a principios de octubre del año pasado. Cuando terminé mi máster en psicología clínica en España no tenía trabajo. En vez de quedarme parada en España decidí buscar ‘algo’: encontré trabajo de ‘au pair’ en Atenas. También doy clases de español a griegos.

Sí participé en la última manifestación, que fue la del domingo 12 de febrero. Pude ver en primera persona tanto el comienzo de la concentración, como los posteriores altercados. Diversas fuentes declararon que fue la manifestación más multitudinaria desde que estalló la crisis en 2008 y, por otro lado, la que más disturbios registró.

La manifestación del 12 de febrero fue la manifestación más multitudinaria desde que estalló la crisis en 2008 y, por otro lado, la que más disturbios registró

Es necesario diferenciar entre las más de 100.000 personas que acudieron a manifestarse pacíficamente, y aquellos cuyo interés era crear el caos. Estos últimos no son unos pocos cientos, como a veces se dice, sino más bien miles (de no ser así, no habrían sido capaces de generar tanto disturbio de forma simultánea, en prácticamente todas las calles del centro de Atenas).

La manifestación empezó siendo pacífica, pero al cabo de una hora aproximadamente, con el fin de dispersar a la masa, la policía comenzó a echar gases lacrimógenos (concretamente, botes de gas pimienta caducados desde el año 1999, de los cuales recogí dos como prueba). A partir de ese momento, el caos se fue apoderando poco a poco de la Plaza Syntagma, con la gente retrocediendo ante las continuas bombas de humo y de gases lacrimógenos que la policía lanzaba. Solo por el hecho de estar en la plaza, los agentes continuaban gaseando a los manifestantes. El ambiente se hizo cada más irrespirable y los altercados se extendieron por las calles colindantes.

Lo demás es conocido: hubo incendios en unos 30 edificios, además de en multitud de quioscos y puestos callejeros. Las calzadas de las calles estaban repletas de piedras que los alborotadores cogían de los escalones, de los bancos, de las columnas de edificios… Además, todo el mobiliario urbano estaba destrozado. Realmente puede decirse que el centro de Atenas se convirtió en zona de guerra, con multitud de hogueras, barricadas y bajos de edificios destrozados.

Desde octubre veo como poco a poco las caras van cambiando de expresión, por no hablar de que cada vez se ve más gente pidiendo y más gente rebuscando en las basuras

Yo llegué en octubre, era la primera vez que estaba en Grecia. Aparentemente me pareció ver gente alegre para la situación que se estaba viviendo allí. Pero desde entonces veo como poco a poco las caras van cambiando de expresión, por no hablar de que cada vez se ve más gente pidiendo y más gente rebuscando en las basuras. Un 13% de las familias no cuentan con ningún ingreso. Yo creo que la gente está desesperanzada y muy cabreada, incluso con sentimientos anti-europeos. Se sienten marionetas de los que ostentan el poder (a pesar de que muchos de los problemas del país son inherentes al modo de ser griego). Todos los jóvenes griegos que conozco ya están pensando en irse fuera, y para ello han aprendido ya varios idiomas.

La situación en Grecia es insostenible. Si los gobernantes querían crear el caos social, lo han conseguido. Durante 2011 han exprimido al pueblo griego hasta extenuarlo y, para 2012, los planes son exprimirlo todavía más, algo que la sociedad no aguantará. Creo que Grecia como país ha cometido muchos errores a lo largo de estos últimos años, a todos los niveles sociales: la corrupción y el fraude fiscal son la normalidad más absoluta en este país. Pero, aún así, sus gentes no se merecen vivir el infierno que la Unión Europea y el FMI les están haciendo pasar.


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