Jueves 08 de diciembre de 2016,
Bottup.com

Lo que debió ser y no fue

1 punto2 puntos3 puntos4 puntos5 puntos6 puntos7 puntos8 puntos9 puntos10 puntos (Valora el artículo)

De cobardías y otras actitudes grupales

El pasado día 12 de diciembre de 2010, mi hija envió, vía e-mail, un vídeo sobre acoso escolar para un trabajo escolar, a una compañera de clase (Repásese ‘De cobardías y otras actitudes grupales‘).

El objetivo, además de colaborar en dicho trabajo grupal, buscaba concienciar sobre este terrorismo socio-escolar, dado que mi hija, una vez más, volvía a padecer las consecuencias del mismo, ya en su tercer colegio.

[blockquote]De:

S…………….

Enviado:

domingo, 12 de diciembre de 2010 11:22:06

Para:

……..

Hola …. . Gracias
Te envío unos granitos de arena sobre el trabajo de música.
Son muy crueles y muy tristes, pero sé de lo que hablo. Si quieres pásalos a tus amigas.

Un saludo.
S.
[/blockquote]

En el vídeo puede verse cómo varios niños hostigan (cómplices activos y hostigadores) sistemáticamente a un tercero (víctima); en este caso por verlo diferente e indefenso. Su ‘pecado’ es ser pelirrojo, característica infrecuente, por lo cual el grupo de matones intenta ridiculizar al despreciado muchacho, colocándose el falso líder un gorro de lana que remeda el color del pelo de la víctima, cada vez que lo ve. Acción que automáticamente da lugar a la ‘habitual’ colleja minante y hostigadora de uno de sus secuaces, que así intenta ganarse una posición destacada y de ‘privilegio’ dentro de la pandilla de ‘valentones’, a la orden silenciosa del líder.

En segundo plano de esta acción sistemática se ve a un joven que presencia la escena humillante. Hay que destacar que está acompañado de un grupo de amigos o compañeros.

Con el envío del vídeo a una compañera, el objetivo que se buscaba era concienciar sobre los muy graves efectos de este terrorismo socio-escolar, infringidos en este caso a su compañera Silvia

En un acto repetitivo, tras volverse a dar la misma escena, uno de los cómplices intenta volverse a ganar su status de ‘privilegio’ cuando ve al jefe pandillero hacer el ademán de colocarse el gorro imitador y arma de burla hacia la aislada víctima, sólo que éste frena esa acción y a la vez detiene a uno de sus ‘valientes vasallos’. La acción se complementa con la postura grupal de matones dirigiendo sus anteriores miradas prepotentes ya hacia el suelo, no sumisas sino cobardes.

El cambio o actitud radical de los matones se ha debido a que ese joven que detectó esas humillaciones pasó a la acción con el sencillo gesto de solidarizarse con la víctima (héroe o solidario activo con la víctima), tiñéndose su pelo rubio de pelirrojo y mostrando a los hostigadores que habían sido descubiertos y que ‘la presa’ no estaba tan sola como creían, a la que con esta actitud se apoyaba.

Como expresaba al principio, con este vídeo enviado a esa compañera, el objetivo que se buscaba era concienciar sobre los muy graves efectos de este terrorismo socio-escolar, infringidos en este caso a su compañera Silvia.

Como se evidencia en escrito anterior, ‘De cobardías y otras actitudes grupales‘, el resultado no pudo ser más lúgubre y desilusionante: la falta total de empatía y la reincidencia en la actitud insolidaria y minante hacia la víctima, en este caso mi hija, con el agravante de volver a menospreciar mediante humillantes actos teatreros la ‘noble sorna’ de la compañera que recibió ese vídeo de mi hija.

Trasladándolo al escenario del excelente vídeo sobre bullying, sería algo así como que el joven que detectó y ayudó con su solidaridad a la víctima pelirroja, cambiase esa actitud y se acercase a la víctima provista de un gorro de lana análogo al del líder matón para hacerse el ‘exageradamente preocupado’ cada vez que los matones increpasen y hostigasen a la víctima.

No me cabe más que recordar a los muy generalizadamente ‘nobles’ compañeros de todos y cada uno de los colegios por los que ha pasado mi hija y compararlos con acciones y lecciones magistrales como las que dio en su momento María Rodríguez (Consúltese A María, una excelente compañera).

Fuente vídeo enviado, visionado y ridiculizado en clase.

Artículo anterior relacionado:
De cobardía y otras actitudes grupales


Destacado

¿Te gustó este artículo? Compártelo

Participa con tu comentario