Viernes 09 de diciembre de 2016,
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Decadencia de la clase política o ‘España, mal ejemplo’

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En los últimos días tanto las palabras del Juez Pedraz, como las del ‘presidenciable’ Mitt Romney han levantado polémica

Barcelona. ¿Quién da más? Si la foto hurgando en la basura se podría haber tomado en Nueva York, ¡que no es el caso!, ayer entre el Juez Pedraz con lo de la “decadencia de la clase política”, tildado de pijo y ácrata por otro pijo (aunque al parecer no ácrata, los del PP no son ácratas oficialmente), y Mitt Romney, candidato a la presidencia USA, con lo de “España mal ejemplo”, la foto sobre la actualidad española se muestra panorámica y en todo su esplendor.

Teóricamente votando sería fácil barrer a la casta política que se apropió del franquismo hasta estructurar para ellos y los ‘suyos’ un paraíso de sueldos más allá de toda ética

Cuando un amigo me envió la foto de las basuras, que ya corría por Internet, no le di importancia. En mis paseos por Barcelona la veo a diario, las basuras son hasta vigiladas por la guardia urbana por lo del reciclaje. Negocio oficial, que la economía sumergida distorsiona. Cada mañana en alguna esquina, de todos y cualquier barrio, una oficiosa o alegal furgoneta o camión vacía los carritos de supermercado llenos de cacharros de metal. Que busquen metales o comida… no se distingue, aunque las barras de pan que fotografié hace unos días desaparecieron rápidamente.

Pero hoy, pasados unos días de la famosa foto del New York Times, he de confesar que me turbó más que ayer el juez y el candidato a vicepresidente. Tenía entre 9 y 10 años, ¡hace 62 años! y me impresionó que en el Colegio de Nuestra Sra. del Coll el Padre Roig nos advirtiera de que no nos acercáramos a un basurero cercano, porque merodeaban periodistas y fotógrafos ingleses, pretendiendo denostar España. Por supuesto que yo no me había acercado nunca, pero lo veía a diario, y de tarde en tarde al carro del basurero limpiando.

Me he ido por los cerros de Úbeda, pero son las mismas montañas. Pasaron años para que me convenciera de que aquella España se envilecía por sí sola, y ahora ni Romney ni el Juez Pedraz pueden resumir en una frase las desastrosas vivencias que me han conducido a crear la gran corrupción, donde intentar constatar la inmensa mentira oficial en que estamos metidos.

En el franquismo atribuí a la fuerza de la Dictadura que se sufriera la miseria de los 40-50, y hasta la forzosa adhesión en el desarrollo de los 60-70 se explicaba con cierta lógica, pero a la actualidad no le encuentro ninguna.

Si mi ingenuidad espera votar antes de morirme en unas elecciones libres, alcanza el colmo cuando sueña con la separación de los poderes Legislativo, Ejecutivo y Judicial

Teórica y legalmente, ¡votando! sería fácil barrer a la casta política que se apropió del franquismo hasta estructurar para ellos y los ‘suyos’ un paraíso de sueldos más allá de toda ética y un corrompido mundo de fortunas dentro del Código Penal. Más fácil, que por ejemplo, la independencia de Cataluña, que dicho sea de paso sus patrocinadores son tan o más corruptos que en el resto de Estaña. Pero ahí reside la total falacia del sistema, el cerrado círculo, convirtiendo el voto en una inutilidad, al igual que aquellos ‘referéndum’ del franquismo.

Si mi ingenuidad espera votar antes de morirme en unas elecciones libres dentro de los procesos (primarias abiertas y otros) y principios democráticos occidentales, alcanza el colmo cuando sueña que la separación de los poderes Legislativo, Ejecutivo y Judicial, tras operar y extirpar el cáncer o ‘casta política’ se dedique a barrer la funcionarial, léase juees y demás, cuyos inmensos privilegios y fortunas se remontan a siglos de fascismo español.


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