Sábado 24 de septiembre de 2016,
Bottup.com

Democracia, precio, y actualidad

1 punto2 puntos3 puntos4 puntos5 puntos6 puntos7 puntos8 puntos9 puntos10 puntos (Valora el artículo)

Tanto Gobierno como Oposición se han olvidado de que podrían haber formado un gobierno de coalición para beneficio de España

Ninguno de nosotros, o posiblemente el que suscribe así lo cree, podemos negar que, aún siendo imperfecto el concepto de ‘democracia’, es el sistema menos malo para la buena gobernabilidad de los países.

No obstante, lo substancial de una democracia, a mi modesto entender, consiste en que los ciudadanos –con sus votos– han elegido, y por un período de tiempo, a quienes pretenden que les gobiernen: bien, regular o mal…, pero que les gobiernen y no les engañen hasta las próximas elecciones generales. Cuando no estamos conformes con los resultados de las votaciones, sin duda, tendremos que esperar para volver a votar a las personas que creemos más idóneas para representarnos. Y digo personas, que no partidos políticos, a quienes en la actualidad estamos votando en España.

Y es que el primer gobierno de la democracia española salido de las urnas (15 de julio de 1977) fue presidido por Adolfo Suárez (UCD). Pero en mi humilde opinión se pagó un precio muy alto: la creación de las 17  autonomías españolas, cuyos presidentes actuales los considero como ‘Virreyes de Nueva España‘: la democracia tenía un precio. Sé  que para aceptar nuestra incipiente democracia nacida en 1978, y todos lo sabemos, hubo que aceptar el establecimiento de 17 autonomías y dos ciudades autónomas (Ceuta y Melilla), las cuales han resultado ser, económicamente hablando, nefastas para España y sus ciudadanos. ¡Qué costosas nos están saliendo unas y otras! Y lo vuelvo a repetir: tenemos 17 virreyes en la Península Ibérica.

El Gobierno español actual -presidido por el señor Rodríguez Zapatero- está atravesando momentos muy desafortunados en cuanto a la economía española. Posiblemente, y en vísperas de las próximas campañas electorales para las municipales y las autonómicas del domingo 22 de mayo del presente año, los políticos de turno -Gobierno y Oposición- comenzarán a decir mentiras piadosas y verdades a medias, que no se las creerán ni ellos mismos y, lo que es más lamentable, haciéndolas creer a los demás: siempre ha sido así…

Para aceptar nuestra incipiente democracia nacida en 1978 hubo que aceptar el establecimiento de 17 autonomías y dos ciudades autónomas

Democracia, precio y actualidad es una asignatura pendiente muy difícil de aprobar por los políticos socialistas en el Gobierno y por los políticos populares en la Oposición: ambos se han olvidado -porque así lo quisieron para sus propios intereses políticos- de que, sin duda, podrían haber gobernado y formado un Gobierno de Coalición, y entonces España no estaría debilitada, económicamente hablando, como lo está.

Se han olvidado -porque así lo quisieron para sus propios intereses políticos- de que nuestras empeñadas economías de las CC.AA. y ayuntamientos corren, en progresión geométrica, hacia un pozo sin fin…, y que difícilmente saldaremos nuestras deudas contraídas hasta que pasen dos o tres años por lo menos.

Muchísimas competencias de las que han gozado hasta ahora nuestras Comunidades autonomas, y que no han sabido llevar a feliz puerto, deberían ser devueltas al Gobierno central: sanidad, enseñanza, interior, justicia… Uno se pregunta para qué sirven las diputaciones provinciales, los ‘defensores del pueblo’, las televisiones autonómicas y las policía autonómicas: todos sabemos que, en España, tenemos unas maravillosas Fuerzas de Seguridad del Estado: la Guardia Civil y el Cuerpo Nacional de Policía. Aquí de lo que se trata es de duplicar funciones y sueldos, que nos han llevado a la debacle económica actual.

Ahora, sin embargo, saldrán a la palestra viejos nacionalismos extremistas que no podemos reconocerlos como plenamente racionales, en tanto en cuanto proponen el reconocimiento sólo de los miembros de su grupo étnico. “A orillas de un barranco, / dice un negro, con afán: / Dios mío, quién fuera blanco,/ aunque fuera catalán” (Coplas y cantares del pueblo ecuatoriano, donde se conserva el recuerdo de viejos conquistadores, y, al mismo tiempo, una fuerte rivalidad regional). Esto último está ocurriendo en España, lamentablemente, y el PSOE y el PP lo debían arreglar, pues para eso cobran grandes sueldos del Estado español, van a tener ‘grandes retiros’, amén de los gastos de representación, y, por tanto, es su obligación ‘organizar’ un poquito España, digo yo… que no es mucho pedir.

Se trata, principalmente, de la unidad de España –de sus autonomías lo que está en juego–, pero tanto el presidente del Ejecutivo, señor Rodríguez Zapatero, como el jefe de la Oposición, señor Rajoy, no han entendido (porque no han querido) el mensaje de los españoles… que deseamos: a) paz –erradicando el terrorismo español, de una vez por todas–, que se consigue dialogando, aunque fuese con el mismo diablo sin llegar nunca a venderle alma; y b) coordinando esfuerzos en el Congreso de los Diputados para gobernar España, sin esos partidos nacionalistas exacerbados y excluyentes, que respeto: sus lenguas, sus costumbres, sus ideologías, sus sentimientos…, pero que entienden a España rota en varias mitades…

Muchísimas competencias de las que han gozado hasta ahora nuestras Comunidades Autonómas, y que no han sabido llevar a feliz puerto, deberían ser devueltas al Gobierno central

Nuestro presidente del Gobierno, señor Rodríguez Zapatero, prologó el libro de Jordi Sevilla ‘De nuevo socialismo’, dejando para la posterioridad lo que a continuación sigue:

“Ideología significa ‘idea lógica’ y en política no hay ideas lógicas. Hay ideas sujetas a debate que se aceptan en un proceso deliberativo, pero nunca por la evidencia de una deducción lógica. En política no sirve la lógica, es decir, en el dominio de la organización de la convivencia no resultan válidos ni el método inductivo ni el método deductivo, sino tan sólo la discusión sobre diferentes opciones sin hilo conductor alguno que oriente las premisas y los objetivos; entonces todo es posible y aceptable, dado que carecemos de principios, de valores y de argumentos racionales que nos guíen en la resolución de los problemas”. Uno puede entender lo que piensa el intelecto de nuestro actual presidente.

“La verdadera garantía de un buen gobierno consiste en vigilar la ejecución de las leyes y no permitir nunca la mínima infracción. Toda pequeña infracción es insensible, pero estas transgresiones son como los pequeños gastos que, multiplicándose, llevan a la ruina. Inicialmente no se aperciben, pero por tal causa es necesario acabar con el mal en su origen”. Aristóteles, La Política.

La Coruña, 5 de febrero de 2011
Mariano Cabrero es escritor

Mi firma fidedigna


Subtítulo y destacados

¿Te gustó este artículo? Compártelo

Sobre el autor

(...)He nacido en Madrid, 8 de Noviembre de 1938. Estoy casado y con dos hijos. Soy esscritor, poeta y ensayista. Funcionario de La Administración del Estado(escala Ejecutiva), jubilado, pero con unas ansias enormes de seguir escribiendo para aprender de los demás. Informar, tratar de ilustrar y entretener forman parte de mi bagaje cultural, que renuevo a diario. Y en todo momento trato de transmitir tranquilidad y esperanza a la sociedad actual: todo dentro de una ética periodística adecuada a cada momento. Busco como articulista el informar cuanto antes lo que acontece a mi alrededor. Lo demuestro con mis humildes obras( hijos propios salidos de mis sueños): "Periodismo: ¡Difícil profesión!" (1995) y "Mi compromiso con el periodismo" (1998). Intento penetrar en el difícil mundo de la poesía, y lo lleva a cabo con silencios, diálogos con muertos y con la exaltación del amor a la mujer: el ser más maravilloso sobre la tierra. Trato de demostralo con mis libros de poemas : “Reminiscencias de mi juventud, Poemas" (1994), "Miscelánea de muertes, sueñosy recuerdos, poemas" (1995), "La realidad de mis silencios, poemas" (1997) y "La travesía de la vida, poemas" (2001).Siempre escribo para aprender de los demás, de sus críticas, de sus consejos...He tratado de no mentir, más uno lo haría en dos casos muy concretos: a) para salvar la vida de un ser humano, y b) para elogiar la belleza de una mujer –parto de la base de que para uno existen tan sólo mujeres menos guapas, pues toda mujer tiene su encanto...-.

Participa con tu comentario