Martes 24 de octubre de 2017,
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Desprecio olímpico de Sarkozy hacia el Dalai Lama en Francia

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Sarkozy, en abril, cuando sí amenazó con boicotear los JJOO

Análisis

El Gobierno chino ya ha ganado la máxima presencia en la escena internacional: la injerencia política en países como Francia y quizás también en México

FRANCIA/- Entrevistada por la cadena informativa Itélé (7 de agosto), Marie Holzman, autoridad en sinología, profesora de la Universidad Paris VII, describe cómo es concebida la política francesa del presidente, Nicolás Sarkozy, en China: “El mensaje de Nicolás Sarkozy es opaco; si su mensaje hubiera sido firme, por ejemplo, ‘yo vendré (a la apertura de los JJOO de Beijing 2008) pero a ciertas condiciones’, hubiese habido un cierto respeto hacia Sarkozy, pero en China todo mundo se burla de él… siendo apodado el presidente que va venir y no viene”[1].
¿Para qué recibir a “un solo premio de la paz” si sabes que habrá unadocena, alrededor del presidente francés, dentro de algunos meses?
El 12 de agosto, el Dalai Lama se reunió con una treintenade parlamentarios en un minúsculo despacho del senado, sin lapresencia de periodistas, como si la visita de un premioNobel de la Paz incomodara a París
Inglaterra, Alemania, Estados Unidos, entre otras naciones, no cedieronal chantaje de Pekín. Pero fue Sarkozy quien abarató la reputacióninternacional de Francia, boicoteado la visita del Dalai Lama

Los juegos políticos entre Pekín y París continúan de lo lindo. La visita pastoral del Dalai Lama en Francia (del 11 al 23 agosto) es olímpicamente ignorada por el gobierno sarkozysta. Un comunicado del Eliseo descartó un encuentro entre la santidad budista y Sarkozy, dando hincapié que fue el mismo Dalai Lama “quien lo solicitó así”. Poco creíble si pensamos a la afinidad mediática de Sarkozy, su placer de fotografiar con lo jefes religiosos que son también políticos; así lo fue con el actor norteamericano Tom Cruise (principal figura de la secta nombrada Cienciología), o con el papa Benedicto XVI, que por cierto vendrá a Francia (a Lourdes) en septiembre. ¿Habrá el mismo trato entre la santidad budista y la santidad católica?

Los viajes del Dalai Lama, premio Nobel de la Paz 1989, al extranjero, son desde hace años tanto pastorales como de índole político. No es nuevo. La diferencia proviene solamente de China, gobierno autoritario, que reacciona coléricamente según los honores dispuestos hacia la persona (y la causa) del Dalai Lama, y al pueblo tibetano. Recordemos la visita hecha a los Estados Unidos, octubre 2007, donde el guía espiritual recibió, de manos de George W. Bush, la más alta condecoración que otorga el congreso de los Estados Unidos, sin importarle en lo absoluto el enorme berrinche de Pekín.

Inclusive, W. Bush, en Tailandia, días antes de la apertura de los juegos olímpicos, criticó al gobierno chino con respecto a su opacidad concerniente a los derechos humanos. Cierto es que W. Bush no es un experto en la materia (Guantánamo, Irak…), pero habló de algo que los demás países omiten por temor a verse boicoteados comercialmente, tal es la penoso ejemplo de Francia.

En los 12 días de estancia de Tenzin Gyatso (Dalai Lama), ofrecerá una serie de cátedras religiosas, ponencias filosóficas y multitudinarios encuentros con la comunidad budista (cuarta religión practicada en este país); además de inaugurar la gran pagoda budista (en Evry, al sur de Paris), en construcción desde hace 12 años y que será la más grande de Europa. El 12 de agosto, el Dalai Lama asistió a una reunión con una treintena de parlamentarios galos en un minúsculo despacho del senado, sin la presencia de los medios de comunicación, como si la visita de un premio Nobel de la Paz incomodara a París. Varios diputados franceses expresaron su malestar del trato ofrecido al Dalai Lama.

Pero el gobierno sarkozysta no encuentra ningún bochorno que lamentar, incluso, una declaración vía el ministro de relaciones con el parlamento, Roger Karoutchi, explicó que sí, el presidente francés recibirá al Dalai Lama… pero el 10 de diciembre, al igual que otros distinguidos Nobel de la Paz en el marco del 60 aniversario de la declaración universal de los derechos humanos. Formulación irónica: cuestión de economía mediática, ¿para qué recibir a “un solo premio de la paz” si sabes que habrá una docena, alrededor del presidente francés, dentro de algunos meses?

Sin titubeos, China emitió un comunicado oficial (jueves 14) destinado a Francia y Sarkozy donde prácticamente se dicta al gobierno “administrar prudentemente la cuestión del Tíbet”, además de agregar que Francia deberá “hacer esfuerzos hacia China para evitar toda perturbación que puedan emerger, y asegurar el desarrollo sano y estable de las relaciones franco-chinas”. ¿Si esto no es injerencia diplomática, qué es entonces?

Nada con Sarkozy, titubeos de la parte del ministro de Asuntos del Exterior, Bernard Kouchner, que finalmente se entrevistará, al igual que la esposa del presidente galo, la cantante Carla Bruni, con el huésped incómodo el viernes 22; por parte de la Secretaria de Estado encargada de los Derechos Humanos, Rama Yade: ella podría seguir de vacaciones sin dificultades, pero gracias a la intervención del semanario satírico Le Canard Enchainé, puso en evidencia la discreción palpable por parte de Yade durante la estancia del Dalai Lama.[2]

Otra mujer, pero de la oposición política, la ex candidata presidencial, Segolene Royal (socialista), se reunió el sábado 16 con el Dalai Lama; de su reunión, Royal comentó que acudirá al Tíbet, si en algo ayuda el diálogo entre las autoridades chinas y el gobierno en exilio del Tíbet, en India.

Bien puede comenzar una guerra (la provocación de Georgia contra la autoritaria Rusia y la respuesta aplastante de esta, poniendo sobre la mesa nuevamente un nuevo choque entre los bloques ruso y americano-europeo), o la sombra de una resesión económica en Europa y en otras partes del mundo; mientras tanto, el telespectador continúa su consumo diurno a granel de los sonidos e imágenes del “Panem et Circenses” global, los juegos olímpicos de Beijing.

Para China es una ventana al mundo que sirve para que su cultura sea comprendida, o mejor dicho su estrategia. La injerencia política es evidente, lamentablemente los derechos humanos y la libertad de expresión son ignorados en pos de las virtudes comerciales y económicas.

Inglaterra, Alemania, Estados Unidos, entre otras naciones, no cedieron al chantaje de Pekín. Pero fue Sarkozy quien abarató la reputación internacional de Francia, boicoteado la visita del Dalai Lama. Desafortunadamente el país galo no es el único que cedió ante la injerencia diplomática de China, ya que en septiembre[3] el Dalai Lama visitará México, y semanas antes de su llegada existe una polémica sobre su recibimiento… o mejor dicho, en términos ya experimentados por el gobierno de Sarkozy (y sus ministros), cómo poder evitar estrecharle la mano a un Nobel de la Paz.

Email del autor: ivanovichtorres@yahoo.fr

[1] Fuente Itéle, pero disponible en http://www.lepost.fr/article/2008/08/07/1239534_comment-surnomme-t-on-sarkozy-en-chine.html
[2] Edición del miércoles 13 de agosto: http://www.canardenchaine.com/une4581.html
[3] Página oficial en México sobre la visita del Nobel de la Paz: http://www.dalailamaenmexico.com/

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1 comentario

  1. Anónimo 20/08/2008 en 4:34

    santidad???
    si el dalai lama es considerado por ud como santidad y segùn ud. es similar al título único e indivisible de Su Santidad para nombrar al PAPA, entonces ud demuestra una miopía religiosa absoluta, además de una clara intencionalidad política anti-china.

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