Sábado 24 de septiembre de 2016,
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Detened y matad

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Con su proceder, el señor Obama ha degradado la significación de lo que es la libertad y la democracia, cuando se termina justificando el asesinato y es festejado como si se tratase de un acontecimiento deportivo o lúdico

Detened y matad a Osama Bin Laden. Ésta pudo ser la orden dada por Barack Obama, presidente de los Estados Unidos de América, quien se olvidó de la ‘Ley de Derechos Humanos’, ley que fue impulsada por Franklin D. Roosevelt cuando promovió la Organización de las Naciones Unidas (ONU). El bueno de Obama pudo y no quiso detener al terrorista Osama Bin Laden, presunto instigador y cabeza visible de los atentados del 11-S (septiembre de 2001), y ponerle a disposición de los tribunales de justicia norteamericanos, con jurisdicción en el estado de Nueva York.

Con su proceder y del Ejecutivo que representa, el señor Obama ha degradado la significación de lo que es la ‘libertad y la democracia’, cuando se termina justificando el asesinato y es festejado como si se tratase de un acontecimiento deportivo o lúdico.

Todos nosotros hemos sido testigos de cargo de lo que un hombre, el presidente en funciones señor Barack Obama (44 Presidente de los Estados Unidos), había prometido que haría en su discurso de investidura hacia la ‘Casa Blanca’. Su ideario político –uno entiende que el ideario político de un hombre son sus hechos– estudiaba cómo cambiar y, dentro de lo posible, ese camino de ‘la guerra por la guerra‘ que el ex presidente, señor Bush, tanto practicó. A esto le venimos en llamar: el ‘Arte de la Política’, tal y como Dios manda. Ya nadie tendrá la osadía de preguntar por ‘ese negro’ de la Casa Blanca, porque el elegido presidente, y en su fuero interno, presuntamente manifestará: “Si preguntan por mí, me llamo Barack Obama”.

De esta manera Barack Obama -que para el que suscribe era un futuro soñador para un pueblo- se ha convertido en un presidente más de los EE.UU.

Expertos antiterroristas y varios gobiernos occidentales han coincidido al manifestar que el extinto Bin Landen, quien fue el símbolo e icono del terrorismo de ‘Al Qaeda’, no representa, hoy por hoy, casi nada para los musulmanes del mundo. Sí ha sido un evento importante para los Estados Unidos de América, pero no tanto para la UE (Unión Europea).

Continúo diciendo que el supuesto ‘asesinato puntual’ de Osama Bin Landen, sin duda, fue una decisión en firme del señor Obama, quien en otras ocasiones había dado muestras de falta de tenacidad en asuntos de seguridad nacional, pero en el caso que nos ocupa… fue contundente: ¡Detened y matad!…

En la detención del terrorista entendemos todos que tuvo que haber violencia, pero, nunca hasta tal punto que fuera necesaria su supuesta ejecución selectiva (asesinato), porque de esta manera Barack Obama -que para el que suscribe era un futuro soñador para un pueblo– se ha convertido en un presidente… más de los EE.UU.: con su actuación personal ha derrumbado el Imperio de la Ley, que todo país democrático -que se precie de serlo- debe cumplir.

Y es que Barack Obama con su actuación -errónea en mi corto entender…-, fue frio y calculador, como lo son la mayoría de los americanos y sus primos hermanos los ingleses, y quiso entender que los EE.UU. están por encima del bien y del mal. Alguien dijo una vez que el terrorismo es la guerra de los pobres, y la guerra el terrorismo de los ricos. (Con esto: tal para cual, sea como sea, estamos dejando en el camino cuestiones fundamentales para la convivencia pacífica de los pueblos, que todos creímos que se impondría tras la II Guerra Mundial: no ha sido así por desgracia.)

Podemos contemplar a Barack Obama y su plana mayor siguiendo las explicaciones de Leon Panetta -director de la CIA- sobre la ‘operación Gerónimo EKIA’, llevada a cabo el 2 de mayo de 2011, próximo pasado. En la pantalla que están visionando se supone que están escuchando al director de la CIA, quien presuntamente les dijo: la operación ‘Detened y matad’ concluyó ‘OK’. Las fuerzas de élite norteamericanas habían cumplido la misión encomendada en el complejo de Abbottabad (Pakistán), con la anuencia del Gobierno de Paquistán: claro está, esta nación posee la ‘bomba atómica’. Mas nunca jamás veremos el cadáver de Bin Laden -terrorista cien por cien-, que presuntamente se fue al fondo del mar (?). Obama pudo y no quiso detener al terrorista Osama Bin Laden -presunto instigador y cabeza visible de los atentados del 11-S (septiembre de 2001)-, y ponerle a disposición de los tribunales de justicia norteamericanos, con jurisdicción en el estado de Nueva York. Así se cuenta la historia… amigos míos.

Estados Unidos fue humillado en su propio país y, en mi corto entender, empleó la técnica del ‘ojo por ojo’: Ley del Talión, Código de Hammurabi (1792 a. C.): La Ley 229 establecía que si un arquitecto construía una casa para otro, no la había hecho sólida, y si la casa construida se derrumbaba matando al propietario de la misma, el arquitecto sería muerto; dicho concepto se acentúa cuando se señala que (Ley. 230) si la casa se había derrumbado matando al hijo del propietario de la casa, se mataría al hijo del arquitecto. Está Ley estaba fundamentada en el empleo del odio y la venganza pronta, sin la intervención de los tribunales de justicia…

Estados Unidos fue humillado en su propio país y, en mi corto entender, empleó la técnica del ‘ojo por ojo’

Sabe muy bien, sin dubitación, señor Obama, que, y a mayor abundamiento, las democracias se hacen fuertes, sin duda, respetando la pluralidad y la diversidad entre culturas y continentes. La globalización triunfará, siempre y cuando, se establezcan pilares sólidos donde se asienten ideas convergentes para el desarme mundial. EE.UU., Inglaterra, Irán, Corea del Norte, Israel y el fundamentalismo islámico… no están por la labor. La violencia siempre engendra violencia, y esto es bien sabido. Los países que no dialogan –y se dialoga por mediación de las distintas culturas y hasta con el propio diablo, si es que hiciese falta (pero nunca venderle el alma) –, están abocados a una confrontación bélica constante. Piensa uno que indefinida.

Usted, señor Obama, sabe muy bien que, con la muerte -ejecución– del jefe de la red terrorista Al Qaida, Bin Laden, no va a facilitar mucho las cosas hasta el punto de que el terrorismo desaparezca de la faz de la tierra. El terrorista fallecido -ser humano al fin y al cabo-, va a ser considerado un mártir por sus correligionarios… No ha buscado en ningún momento detenerlo y juzgarlo por los crímenes supuestamente llevados a cabo en el 11 de septiembre de 2001 (11-S), en la ciudad de Nueva York. ¡Ver para creer!, señor Obama.

John Donne, poeta inglés, dejó escrito: “(…) La muerte de cualquier hombre me disminuye, porque estoy ligado a la humanidad; y, por consiguiente, nunca hagas preguntar por quién doblan las campanas; doblan por ti”. Entiende uno perfectamente que Barack Obama, actual presidente norteamericano, nunca leyó al poeta inglés.

Porque en España nos hemos preguntado, una y mil veces, por quién doblan las campanas, y la respuesta era siempre la misma: “por la muerte –brutal e injusta– que el terrorismo español había llevado a cabo en nuestras tierras”. Ahora vuelvo a preguntarme, una vez más, por quién doblan las campanas y la gente me responde…: “(…) que lloraron en su día por el 11 de septiembre de 2001 (11-S), y ahora lloran también por el supuesto asesinato de Bin Laden, terrorista de profesión durante su mortal vida…, ahora en el fondo del mar (?)“. Sus familiares están en su perfecto derecho de rezar por sus restos mortales, pero uno se pregunta que dónde están… Y la respuesta del Ejecutivo norteamericano no se ha hecho esperar: “En el fondo del mar…”.

La Coruña (España), 16 de mayo de 2011
Mariano Cabrero es escritor


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Sobre el autor

(...)He nacido en Madrid, 8 de Noviembre de 1938. Estoy casado y con dos hijos. Soy esscritor, poeta y ensayista. Funcionario de La Administración del Estado(escala Ejecutiva), jubilado, pero con unas ansias enormes de seguir escribiendo para aprender de los demás. Informar, tratar de ilustrar y entretener forman parte de mi bagaje cultural, que renuevo a diario. Y en todo momento trato de transmitir tranquilidad y esperanza a la sociedad actual: todo dentro de una ética periodística adecuada a cada momento. Busco como articulista el informar cuanto antes lo que acontece a mi alrededor. Lo demuestro con mis humildes obras( hijos propios salidos de mis sueños): "Periodismo: ¡Difícil profesión!" (1995) y "Mi compromiso con el periodismo" (1998). Intento penetrar en el difícil mundo de la poesía, y lo lleva a cabo con silencios, diálogos con muertos y con la exaltación del amor a la mujer: el ser más maravilloso sobre la tierra. Trato de demostralo con mis libros de poemas : “Reminiscencias de mi juventud, Poemas" (1994), "Miscelánea de muertes, sueñosy recuerdos, poemas" (1995), "La realidad de mis silencios, poemas" (1997) y "La travesía de la vida, poemas" (2001).Siempre escribo para aprender de los demás, de sus críticas, de sus consejos...He tratado de no mentir, más uno lo haría en dos casos muy concretos: a) para salvar la vida de un ser humano, y b) para elogiar la belleza de una mujer –parto de la base de que para uno existen tan sólo mujeres menos guapas, pues toda mujer tiene su encanto...-.

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