Viernes 09 de diciembre de 2016,
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Edimburgo: el orgullo de un pueblo

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El Castillo de Edimburgo

El Castillo de Edimburgo

FOTORREPORTAJE / Ahora que podríamos estar a las puertas de un referéndum sobre la independencia de Escocia, la vieja y monumental Edimburgo podría convertirse en la capital de un nuevo Estado soberano

La vieja y elegante Edimburgo es de esas ciudades que atrapa al viajero tan pronto sus ojos empiezan a observar todo aquello que le rodea. Sólo llegar a esta ciudad, la majestuosidad de sus edificaciones nos da a entender el orgullo de sus gentes, unas gentes precisamente que siempre han tratado de preservar su cultura y sus tradiciones frente al omnipresente poder de sus vecinos ingleses. Sí, el pueblo escocés es un fiel defensor de sus tradiciones e identidad, y como tal, ha conservado sus raíces a pesar de todas las penurias que le ha tocado sufrir.

Músicos haciendo sonar sus gaitas y transeúntes ataviados con su ‘kilt’ son imágenes que se pueden apreciar a lo largo y ancho de las intrincadas calles de Edimburgo

Y es por tal motivo por el que tan pronto el visitante empieza a deambular por sus calles y callejuelas va descubriendo el sentir de estas gentes, pues músicos haciendo sonar sus gaitas y transeúntes ataviados con su ‘kilt’ (falda escocesa) son imágenes que se pueden apreciar a lo largo y ancho de las intrincadas calles de Edimburgo.

La ciudad, como la gran mayoría, mantiene dos zonas bien diferenciadas: la moderna y la histórica. En la primera, se pueden observar calles trazadas en cuadrícula, con edificios que aún siendo ya centenarios muchos de ellos, transmiten modernidad y progreso. En la parte histórica, en cambio, sus edificaciones transmiten al viajero toda esa historia acumulada a través del paso de los siglos, siendo en la ‘Milla Real’ en donde esa sensación se hace más patente. Desde el Castillo hasta el Palacio de Holyroodhouse (una milla exacta los separa en línea recta, de ahí el nombre oficioso de la calle más famosa e importante de la ciudad) podemos descubrir no sólo elegantes y suntuosas edificaciones, sino también la verdadera magia de esta urbe.

Los escoceses no son un pueblo frío, sino todo lo contrario, algo que también puede comprobar el viajero al entrar en cualquiera de los innumerables ‘pubs’ que inundan el paisaje urbano

Llama la atención que, a pesar de estar situado este país en el norte de Europa, los escoceses no son un pueblo frío, sino todo lo contrario, algo que evidentemente también puede comprobar el viajero al entrar en cualquiera de los innumerables ‘pubs’ que inundan el paisaje urbano de Edimburgo.

Sí, si visitan esta maravillosa ciudad tanto en verano como en invierno, podrán descubrir que además del encanto de sus edificios también encontrarán un pueblo acogedor, amable y, sobre todo, amante de su cultura y de sus tradiciones.

Víctor J. Maicas es escritor

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Sobre el autor

Viajero incansable y escritor, mis novelas publicadas son “La playa de Rebeca”, “La República dependiente de Mavisaj”,“Año 2112. El mundo de Godal” y "Mario y el reflejo de la luz sobre la oscuridad". Son, principalmente, novelas comprometidas y de crítica social. Además, he escrito artículos para la prensa escrita así como también para diferentes publicaciones digitales. En la actualidad soy miembro del Consell de Cultura de la ugt-pv y socio o colaborador de diferentes ONG’s

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