Domingo 22 de octubre de 2017,
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Eduardo Manchón: “En España tendrán más éxito las startups de garage que las grandes inversiones”

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Eduardo Manchón

ENTREVISTA
Eduardo Manchón es cofundador de Panoramio, primera empresa española comprada por Google

“A Google les interesó la tecnología, el contenido y el equipo de personas detrás”



Espero que nadie piense en montar su proyecto pensando en la posibilidad de venderlo, las cosas no funcionan así

“Todo queda a merced de la brillantez del técnico y sus decisiones”

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Eduardo Manchón

Eduardo Manchón se define como “un psicólogo especializado en la interacción persona-ordenador”. Su campo es la usabilidad web, sobre la que ha escrito decenas de artículos. Hace ahora dos años, su amigo y antiguo compañero de instituto Joaquín Cuenca le reveló la idea embrionaria de lo que hoy es ya un éxito sin precedentes en el mundo de las ‘startups’ en España: geoposicionar fotos en Google Maps. “Me encantó, así que fundamos rápidamente Panoramio y lo lanzamos a público el 3 de octubre de 2005”, explica Eduardo en Panoramio. Hoy, al equipo se añade el diseñador José Florido, Panoramio recoge ya más de dos millones y medio de fotografías aportadas por sus más de 700.000 usuarios, ha sido adquirida por el gigante mundial de Internet, Google, y hasta en Forbes se fijan en ellos.


1-Ebay, Google… Menudo historial de novias. En el caso de esta última, empezastéis poco a poco, ‘como amigos’. ¿Dónde os conocistéis? Es decir, ¿cómo fue vuestro primer contacto?

Ebay en realidad fue solo la novia formal de Ubaldo Huerta (el fundador de Loquo), aunque es cierto que nosotros andábamos por allí y aprendimos mucho. Entre Panoramio y Google  el noviazgo fue diferente, puesto que desde el principio utilizábamos sus mapas y el encaje con ellos fue más natural. El primer contacto fue un e-mail de John Hanke, el director de Google Earth, sobre la posibilidad de poner un enlace a Panoramio en la página de Google Earth. Ellos necesitaban contenidos para mostrar dentro de Google Earth y nosotros estábamos encantados de tener más visibilidad. En ese momento habían varios sitios que combinaban fotos y mapas, pero Panoramio era el único que disponía de un archivo KML para Google Earth.

“Ninguna empresa de tecnología es una fábrica de salchichas que
simplemente puede poner operarios a discreción en una nueva línea de
producción”

2-Dicen que tendréis que ir a trabajara a Zurich, donde esta la sede europea de Google Earth.

Sí, así es. Ya estamos trabajando allí.

3-Muchos se preguntan: Pero… Si Google podría haber hecho su propio Panoramio sin problemas, además de que parte de la tecnología la conoce al dedillo. ¿Ha ido a por los usuarios?

El propio Google explica claramente en el comunicado de la compra sus razones, les interesaba la tecnología, el contenido y el equipo de personas detrás. Por supuesto que las tecnologías son replicables, pero ninguna empresa de tecnología es una fábrica de salchichas que simplemente puede poner operarios a discreción en una nueva línea de producción. No es posible chasquear los dedos y crear un sitio con el volumen de fotos y la calidad que existe en Panoramio. Las comunidades requieren mucho tiempo y esfuerzo para funcionar.

4-Parte de la blogosfera española está muy excitada esperando saber la cifra del acuerdo, algunos dicen que podría abrirse la veda de Google en este país. ¿Crees que la cifra será para tanto? ¿O más?

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Nadie sabe aún cuánto ha pagado Google por esta web

Entiendo la curiosidad por la cifra, pero es algo confidencial de lo que no podemos hablar. Espero que nadie piense en montar su proyecto pensando en la posibilidad de venderlo, las cosas no funcionan así. Por brillantisimo que sea tu proyecto, una venta solo se da cuando tu estrategia encaja con la estrategia del comprador y eso no es algo con lo que se pueda contar cuando se inicia un proyecto. No pretendo desanimar a nadie, al contrario, nos que la gente se animase a montar start-ups garage, tal y como nosotros lo hicimos tras conocer Loquo y su éxito. Eso sí, me gustaría matizar que tener éxito no es conseguir vender tu web, sino crear un proyecto que mucha gente utilice y que produzca beneficios. Si luego lo vendes o no es algo circunstancial.

Nosotros hemos contado hemos contado el desarrollo de Panoramio con pelos y señales a través de artículos en Alzado.org y en el blog de Panoramio, espero que la experiencia anime a otros.

“Tener éxito no es conseguir vender tu web, sino crear un proyecto que mucha gente utilice y que produzca beneficios”
“La tecnología para crear webs sigue sin ser una commodity que se
pueda ‘encargar’ a un tercero como se contrata el agua y la luz”

5-“Es mas fácil que un programador aprenda de periodismo que un periodista aprenda a programar”. Supongo que tras el caso de Panoramio, te reafirmas en que la innovación y el éxito en Internet es cosa de perfiles técnicos…

Exacto. Aunque un periodista y un programador pueden tener ideas igual de brillantes, tener control absoluto sobre la ejecución es crítico para el éxito y eso un periodista, o cualquier perfil no técnico, no lo tiene. La web es un medio sin estandarizar, muy artesano y que evoluciona de manera muy rápida. La tecnología para crear webs sigue sin ser una commodity que se pueda “encargar” a un tercero como se contrata el agua y la luz.

Pondré un ejemplo de Panoramio, solo otro técnico que haya trabajado con mapas en profundidad sabe lo complicado que es que las fotos de Panoramio se actualicen rápida y constantemente conforme te vas moviendo por el mapa, pocas interfaces lo hacen igual con tal número de fotos.

De nada serviría la brillantez de la idea de Panoramio si luego el sitio fuese inutilizablemente lento. Sin embargo ante un problema de lentitud el no técnico o el técnico mediocre simplemente piensa en poner más servidores, cuando puede que la solución no sea esa y aunque lo fuese, una start-up de garage sin grandes inversiones no podría soportar el gasto en máquinas. Las decisiones del técnico van más allá de la pura tecnología y afectan de manera crítica a todo lo demás: usabilidad, modelo de negocio, rentabilidad, etc. Esto también pasa en otros proyectos, a la hora de construir un puente un ingeniero también influye en todo lo demás. La diferencia es que cuando los procesos son estándares se pueden hacer estimaciones a priori y calculos exactos, sin embargo cuando el proceso es artesano todo es una gran incógnita hasta que no se hace, se empieza pero no se sabe cuando termina. Todo queda a merced de la brillantez del técnico y sus decisiones.

6-“A veces los modelos de negocio salen de donde uno menos lo espera, por eso hay que estar atento”. ¿Ha salido ya el de Panoramio?

Me resulta extraño que me preguntes por el modelo de negocio de Panoramio. Casi desde el principio Panoramio usa el programa de publicidad AdSense de Google con excelentes resultados. Panoramio era un sitio rentable mucho antes de la compra. Es extraño que AdSense pasa tan desapercibido cuando mueve ingentes cantidades de dinero en publicidad y es la base de todo el negocio de Google.

Para nosotros, los desarrolladores, el programa Adsense es una maravilla porque te permite tener un modelo de negocio para tu sitio desde el primer día y es tan sencillo como copiar y pegar una línea de código. Nosotros no somos comerciales ni tenemos contactos. Con Adsense nos ahorramos hablar con anunciantes, convencerles, gestionar pagos o contratar a un comercial, algo sumamente desagradable cuando no es tu campo. Y puesto que la ecuación es sencilla en Adsense, a más visitantes más ingresos, uno se puede centrar en mejorar el sitio que es lo que hará venir a más usuarios.

7-“Hoy en día se puede implementar una idea para una ‘start-up’ con un precio mensual inferior al que gasta un adolescente en copas”. Lo dice Joaquín Cuenca en una entrevista a Consmuer.es. A parte del dinero en metálico, cuánto habéis invertido en total si contamos a 20 euros la hora?

“Las decisiones del técnico van más allá de la pura tecnología y afectan
de manera crítica a todo lo demás: usabilidad, modelo de negocio,
rentabilidad, etc.”
“Equipos muy pequeños y brillantes de solo 2-3 personas motivadas y
trabajando a todo tren puedes desarrollar tanto o más como un equipo
estándar de 20 personas”

Durante este año y medio con Panoramio hemos trabajado como nunca antes en nuestra vida, pero la cifra en horas es imposible de calcular porque nunca hemos llevado un registro. En cualquier caso no creo dar una cifra fuese indicativo. No puedes decir X horas a X euros la hora, porque no es lo mismo una hora de un proyecto donde estás asalariado que una hora de un proyecto personal tuyo. Cuando disfrutas trabajando produces más y trabajas más horas.

En un proyecto el dinero se utiliza para comprar tiempo, horas de trabajo, por tanto si tienes tiempo libre, en realidad tienes dinero aunque no te lo parezca.

A más horas de trabajo más dinero estás invirtiendo aunque realmente no hayas puesto un euro en metálico. Si trabajas muchas horas al día y encima de manera mucho más motivada porque es tu proyecto, no tienes burocracias internas, ni necesidad de coordinación, fácilmente tu trabajo equivaldría al de 4 personas asalariadas en una empresa estándar o incluso más. Y aún más, las diferencias en productividad entre un programador brillante y uno medio son brutales, el brillante puede producir 20 veces más. No es un número exacto, ni mucho menos, simplemente quiero indicar que no es un área donde si tengo 2 trabajadores produzco el doble y con 3 el tripe. Esto permite que equipos muy pequeños y brillantes de solo 2-3 personas motivadas y trabajando a todo tren puedes desarrollar tanto o más como un equipo estándar de 20 personas. Parece broma o una exageración, pero no lo es en absoluto.

8-¿Qué pasa finalmente con Cursoo? ¿Se queda congelada o la váis a retomar?

No tenemos planes para Cursoo, seguirá congelada. Ahora nos centraremos en seguir mejorando Panoramio.

9-Para acabar, eres consciente que cuando Google haya comprado todo el Internet del mundo, podréis decir: ¡Fiumos los primeros españoles!

Hombre, si nos sentimos honrados de haber sido los primeros en España, pero pensamos que esto es solo el comienzo y que si la gente se lanza con sus proyectos de garaje, pronto veremos muchos más proyectos triunfar. Por la situación en nuestro país, considero más fácil y factible que aparezcan más start-ups de garaje de éxito, que empresas con grandes inversiones funcionen. Eso sí, como decía antes, éxito no es igual a compra. Pensar en una potencial compra solo puede significar que estás inseguro de que tu proyecto funcione por méritos propios y de manera independiente.

Más información:
Vídeo-entrevista de nestoria.es a Eduardo Manchón

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Sobre el autor

Periodista y emprendedor social. Co-fundador de Bottup.

2 Comentarios

  1. Anónimo 21/08/2007 en 1:20

    Una entrevista muy interesante.

    Se nota que pese al éxito obtenido Eduardo es una persona humilde, ya que reconoce que para ser comprado por una grande es necesario pasar por resultar apetitoso en la estrategia de quien tiene el cápital, que en este caso es google.

    Nosotros, en constela, estamos desarrollando kroonos.com un banco de tiempo 2.0, que estará terminado a finales de Octubre y con el que estamos disfrutando mucho, y eso es lo importante, si señor.

    Si a la gente le gusta, ¡genial!, sino… habrá que pensar en otra cosa. La vida puede ser maravilla

    ¡Enhorabuena a todo el equipo de panoramio!

  2. Anónimo 16/08/2007 en 7:26

    Trabajar cansa (“Lavorare stanca”, título de Cesare Pavese)

    Un saludo para Eduardo Manchón y su entrevistador, Pau Llop Franch.

    Quisiera poner de relieve algunas ideas centrales de la entrevista que me han parecido discutibles.
    No creo que utilizar mi experiencia personal y profesional en el asunto sea desaconsejable, ya que puedo aportar, en mi opinión, nuevos enfoques respecto a las iniciativas empresariales en general, de la que Panoramio es una en particular.
    Soy licenciado en ciencias biológicas desde el año 2000, y he ejercido como bioinformático durante unos tres años desde entonces, de manera discontinua, y la mayor parte del tiempo como becario de investigación.
    Lamento que la usabilidad de los ordenadores siga siendo tan pobre, y aunque parezca una exageración, la mayor parte del tiempo se lo pasa uno “trabajando para la máquina”, y no al revés. A estas alturas, no poder encargar la explotación de las fuentes de información de manera automatizada es un defecto enorme de los servicios informáticos, y en mi caso desde luego la plataforma UNIX fue la única capaz de resolver los problemas de interfaz de usuario para dos años consecutivos de ‘overnight calculations’ -programas sencillos que se ejecutan para que extraigan información de archivos enormes, y añadan cierto nivel a la la organización y utilidad de los datos, dando como salida ficheros más reducidos, manejables, y también llamados ‘knowledge base’ (bases de conocimientos, en lugar de bases de datos, que no dicen nada por sí solos).
    En todo caso, otro de los conceptos ligeramente confundidos es el de la técnica y la artesanía.
    Básicamente, en programación de ordenadores, muchas veces hay varias formas de hacer la misma tarea. Sólo se optimizan los algoritmos cuando hay un motivo para ello, y ahí sí entra en juego toda la capacidad creativa y técnica (ambas) de un programador.
    Yo he utilizado el lenguaje C++ en la mayoría de mis aplicaciones, y la combinación de las mismas con scripts, con perl, etcétera es más que suficiente para los propósitos académicos y, muy a menudo, también para los aplicados.
    Pero si el microchip está extendido desde los años ochenta en nuestro país, no así el aprovechamiento de la potencia de cálculo de los ordenadores, del procesamiento de objetos más complejos que un texto, y mucho menos la reducción de horas necesarias para realizar tareas repetitivas que un humano no puede abordar cuando sobrepasan apenas las dos docenas de casos. Es famosa la frase que define al lenguaje C como un lenguaje útil para sacar rendimiento a los ordenadores potentes, mientras que el lenguaje perl se inventó para no desperdiciar horas de trabajo de programadores competentes.
    Para un científico hay una ventaja y una desventaja: hay infinidad de maneras de hacer bombillas inútiles (como dijo Edison), pero no son fracasos, son simplemente caminos que ya se conoce adonde conducen, y el beneficio de transitarlos es que una y no más, Santo Tomás. La ciencia produce, sobre todo, conocimientos negativos, o dicho de otro modo, “cómo no hacer tal cosa” o “cómo demostrar que tal teoría es falsa y cual predicción no se cumple”.
    La ventaja está clara (como dijo Sherlock Holmes): cuando todo lo imposible ha sido descartado, lo posible, por improbable que parezca, es la única explicación verdadera.
    Hablando con periodistas he visto que, desde luego, hay de todo, pero la falta de rigor está a la orden del día, como en ciencia y en otras muchas profesiones. Un científico se pasa horas en la biblioteca (“dos meses en el laboratorio suelen ahorrar un par de horas en la biblioteca”, dice la Ley de Murphy), así que documentarse no es que sea su fuerte, es que prácticamente es lo único que hace.
    Es una muy mala idea iniciar algo en ciencia sin mirar si hay algún trabajo previo sobre el mismo tema o similar, y a eso se le llama “estudiar y comprobar las fuentes”.
    También es muy mala idea no repetir los experimentos y darlos por buenos, cuando sabemos que los falsos positivos existen. También el programador pasa la mayor parte del tiempo resolviendo errores, ‘debugging’, ya que lo más difícil es conseguir que el programa haga aquello para lo que uno lo ha diseñado. Con esfuerzo, las más de las veces, se consigue que haga lo que uno quería que hiciera.
    Pero la Naturaleza funciona al revés. Ella hace siempre lo mismo. Somos los científicos los que rara vez acertamos a observar correctamente lo que tantas veces nos repite, y nos deslumbra por su aparente complejidad, cuando en realidad tampoco es para tanto. Sin embargo, nosotros erre que erre, queremos que en la probeta ocurra lo que nosotros queremos, y no lo que realmente resulta de poner las cosas a calentar y ver qué ocurre (he visto amañar tantos resultados que hoy en día el grueso de lo artículos científicos son, literamente, publicidad para que no retiren los fondos a los grupos de investigación).
    En resumen, uno sólo puede estar seguro de los fallos, nunca de los éxitos.
    Así se desarrolla una gran tolerancia a la frustración.
    Pero aunque en el periodismo no exista una guía tan rígida como en la ciencia, que diga lo que está mal sin decir lo que está bien, hay que señalar que en periodismo no vale todo, ni muchísimo menos.
    Es casi más fácil ser poeta o escritor que un periodista competente, lo cual da una idea del grado de perfeccionamiento técnico que hay que adquirir para no hacer un “copia y pega” de los teletipos que te van llegando.
    El lamentable exceso de poder del periodismo actual procede de que una sarta de incompetentes aprovechó la época laxa del periodismo para opinar sobre prácticamente cualquier cosa y sentar cátedra destruyendo el mensaje original que alguien de formación más sólida pudiera originar. Por ejemplo: “el 10% de los obesos nacen, no se hacen”, es una perversión completa de un concepto llamado propensión genética hacia un carácter determinado. Sin embargo, es un estilo de titular muy frecuente, y los verdaderos periodistas competentes tienen que afrontar un entorno profesional que no es más que una colección de simples aprovechados en un lugar donde no son competentes. Por un bajo coste, y a modo de loro de feria, repiten sin entender y sus palabras cuando hablan de medicina tienen más valor que las de los médicos, por poner un ejemplo de aberración total e incluso perniciosa.
    Sí estoy de acuerdo y lamento mucho, como digo, que en el terreno de interacción usuario-máquina los avances aún se vayan produciendo a base de modas, lo cual deja a la gran mayoría de interesados en la tecnología fuera de juego, por tener que elegir entre programar y solamente programar, o realizar su trabajo, como tradicionalmente ha ocurrido con los científicos teóricos.
    Pero de ahí a decir que hacerse periodista es fácil, hay todo un abismo. Y lo mismo para que un programador aprenda genética molecular.
    Que el ADN esté aprovechando una base cuatro (un abecedario químico de cuatro letras) para codificar sus mensajes (A, C, G y T) no es óbice para que aparezca un genio de las bases de datos y confunda la velocidad con el tocino. Sería como decir que los traductores automáticos tipo Google son inteligentes y no necesitan supervisión humana especializada.
    Y por supuesto, lo mismo para que un científico aprenda diecisiete lenguajes de programación.

    Paso a tratar ahora el asunto de la interferencia de lo personal con lo profesional, y la escala de los proyectos empresariales.
    Por mi propia experiencia (que después de la extracción automática de datos biológicos fue una iniciativa editorial), sé que hay un par de reglas que uno desprecia cuando se las mencionan, y que indefectiblemente repercuten negativamente cuando son violadas:
    -Con amigos, familiares, o personas allegadas no se trabaja. ¿Por qué? Porque si algo va mal en alguno de los dos terrenos, el personal o el profesional, ambos se ven perjudicados, mientras que si algo va bien en cualquiera de los dos, el otro no necesariamente mejora por arte de magia.
    -El autoengaño en que todos los entusiasmados hemos caído alguna vez es el de echar horas extras que, si nos las pidiera otro jefe, como mínimo, le pediríamos que nos las pagara, cuando no directamente lo mandaríamos al cuerno. Pero cuando el proyecto es nuestro, nos perjudicamos (dejamos de cobrar) en aras de satisfacer un entusiasmo, hasta tal punto que, de no salir adelante, el proyecto es una frustración económica (que se puede salvar) y algo peor: una frustración personal, porque nos hemos implicado más de lo necesario.

    Nadie está libre de la influencia de ese tópico de Hewlett-Packard que empezó en un garaje con un montón de pasta pero con sólo dos personas, o algo así. Todos tenemos un pequeño Craig Venter en nuestro interior, alguien que quiere “pegar el pelotazo”, y luego vivir la gran vida sin dar un palo al agua. Nada que reprochar a tal idea, pero al menos reconozcamos que es así. Yo he sido tentado por la especulación, como muchos empresarios. Así que no hablo de nada extraño.
    La historia de Craig Venter es pintoresca, para mal de su análisis concienzudo, pero fue más o menos así:
    El proyecto HUGO (HUman Genome Organization), que se dedicó a establecer el mapa completo del genoma humano, desde el sector público de varias potencias mundiales en investigación, utilizaba un método de secuenciación llamado ‘contig’, que básicamente reconoce una cadena, su ensamblaje con otra, y sólo cuando ese eslabón está asegurado, sigue adelante recorriendo el “mapa desconocido” (hasta entonces desconocido).
    Al fundar Celera Genomics, Craig Venter, según todos un “surfero” de la costa Oeste que se puso a invertir en secuenciadores de ADN y supercomputación porque le parecía un reto interesante, desafió al proyecto público (HUGO) con un método de secuenciación llamado ‘shotgun’ (ametralladora), que consistía en triturar, dicho mal y pronto, los cromosomas a pedacitos, averiguar la secuencia de ADN de cada uno de los pedacitos, y luego, con ayuda de una “granja de PCs”, o sea supercomputadoras, montar el “puzzle” ordenado del genoma humano completo, es decir, llegar al mismo mapa que el consorcio público y además “con celeridad”.
    Y así fue.
    Los resultados se publicaron con 1 día de diferencia en la revista Nature, de reconocido prestigio internacional, y lo bueno del asunto es que la propiedad del mapa de Venter era, obviamente, privada, y podía dar más rendimiento y devolverle con creces la inversión que había hecho en potencia de cálculo y secuenciación.
    Jejeje.
    Estamos acostumbrados a las grandes e ineficientes corporaciones, como Microsoft, o Telefónica, que nos dan ejemplo de cómo al aumentar demasiado el tamaño de una empresa, el rendimiento por trabajador desciende hasta niveles bastante penosos, y es que la forma clásica de “inyectar dinero” en un proyecto rentable se ha esfumado porque, simplemente, no todo el mundo es capitalista, y la gente hace mucho que ha empezado a suplir el dinero con ingenio.
    Pero llevarlo al otro extremo es una locura.
    Una quinta parte de los trabajadores activos en España son autónomos, o “freelance”, como solía decirse para hacer referencia a lo mismo hace años, y sobre ciertas profesiones particulares.
    ¿Quiere decirse que el rendimiento de esas empresas es máximo? Hombre, uno no gasta nada de teléfono en discutir consigo mismo, pero como un autónomo es a la vez comercial, relaciones públicas, telefonista, recadero, jefe de producción, diseñador, director ejecutivo, peón de primera, segunda y tercera, y un larguísimo etcétera de hombre-empresario-orquesta, la verdad, a quien le sale a cuenta de manera consistente es a Hacienda, que cobra unos impuestos mínimos de 200’00 euros/mes (y eso con descuento) sólo para empezar, así que “por lo que cuestan las copas” no monta señor mío un negocio ni mi abuelo el titiritero ni el trilero de la esquina, con todo el respeto del mundo para usted, para mi abuelo y para el trilero por la parte que les toca.
    ¿Ha visto usted el anuncio de BanCaja? “Si tu proyecto es innovador y viable, no necesitas aval, nosotros te lo financiamos”.
    Bueno. Sí, claro.
    Y yo soy Napoleón Bonaparte.
    La estrategia está en un promedio -dicen- de unos diez empleados por empresa, un modelo mixto que hace mucho que funciona porque hay cierto reparto de tareas y las diferencias de rendimiento entre unos y otros nunca son del orden de 10 ó 20 veces, sino de 2 ó 3 veces, como muy mucho. Los empleados deben sentir que su trabajo no es una basura, o lo dejarán pronto. Tampoco deben sentir que el proyecto es suyo (como quieren los jefes de supermercado que crean sus cajeros/as), porque en las grandes empresas es falso, y en las pequeñas conduce a conflictos de intereses. Deben pensar que es trabajo y nada más, o alguna de las partes estará siendo engañada -si no ambas.
    Si Ustedes han tenido experiencias diferentes, me congratulo por ello, pero no hagan de la excepción un modelo a seguir, porque la “cultura del pelotazo” hace más mal que bien a los que están empezando un proyecto.
    Hay que aprender de los errores, por supuesto, y los batacazos al principio son inevitables. Dicen que el 80% de las empresas que abren, acaban cerrando en 2 años o menos. Es decir, que su artículo es optimista, cuando lo que me parece más recomendable -sin llegar al pesimismo total- es ver las cosas de un modo realista y -si se apuesta por la empresa privada- saber que tanto el capital como los recursos humanos son esenciales y deben ser sostenibles para el éxito de un proyecto (ni escasear, ni sufrir un “boom” que desemboque en la euforia especulativa).
    Recordemos que trabajar es para ganar dinero, y ganar dinero es para vivir.
    Y nunca al revés.
    Convertirse en el esclavo de un proyecto propio, sólo porque es propio, no es mejor que convertirse en el esclavo de un proyecto ajeno, por ejemplo MERCADONA/Hacendado, porque trabajar cansa, se para otro o para uno mismo.
    Y si lo que se quiere es disfrutar de una afición, no hay que llevarla al límite de invertir en ella esfuerzo, ilusión, ganas, y muy a menudo dinero para, al final, no llegar siquiera a recuperar costes, o no disfrutar, que sería todo lo contrario de lo que se pretendía. Ésa y no otra es la genuina naturaleza del ocio.

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