Sábado 10 de diciembre de 2016,
Bottup.com

El 20-F, hace 30 años

1 punto2 puntos3 puntos4 puntos5 puntos6 puntos7 puntos8 puntos9 puntos10 puntos (Valora el artículo)

Ana Balletbó y mi franquismo

Barcelona. No repetiré lo escrito tantas veces sobre el por qué me hallaba en La Modelo desde el 1 de julio de 1980 y hasta mayo de 1983. Caso Consorcio de la Zona Franca de Barcelona.

El día se convirtió en inolvidable, como inolvidables varios de los nombres y caras que ahora 30 años después se repiten por las televisiones: los beneficiarios del actual régimen, para mí continuidad del franquismo que Tejero y los suyos cuentan que querían reinstaurar.

Los beneficiarios del actual régimen son para mí continuidad del franquismo que Tejero y los suyos cuentan que querían reinstaurar

Recuerdo a la perfección que mis varios amigos de circunstancias durante horas me repetieron que máximo al día siguiente estaría en la calle. Para ellos y la prensa yo era un franquista y caballista (millonario) y por tanto tras el Golpe de Estado el nuevo gobierno nos liberaría.

Aunque en 1981 aún no tenía idea clara de todos a quienes les interesaba que yo continuara en prisión, por supuesto la tenía de que yo ni era franquista ni caballista. Pero cansado de repetirme, y en el lugar tantos insisten en su inocencia (los preventivos, casi todos), no contestaba.

Por lo demás, el día 15 de enero de 1981 se había citado a Javier De la Rosa a mi instancia y del Ayuntamiento, pero a pesar de lo reflejado en un anterior auto del Juez Especial “y dada la indiscutible relación ya directa o indirecta de dicho testigo” el testigo saldría del juzgado, y no se le molestaría más. Y más curioso todavía, la prensa, a pesar de la fama entonces del caso y del personaje, por tratarse de uno de los primeros financieros y banqueros de la ciudad, no citaría ni entonces ni nunca, ni en su biografía tan repetida quince o veinte años después, la citación que hubiera podido cambiar (de ser detenido como en justicia correspondía) el futuro de la mayoría de los políticos barceloneses de entonces y ahora, financiados por Javier.

El día 20 de febrero de 1981 estaba convencido de que mi situación iba para largo, y hasta mis dos compañeros en la causa me repetían que no hiciera más inútiles escritos al Juzgado, complicando el sumario con nuevas pruebas y testigos, que además el Juez Especial ya había denegado. Un complejo caso cerrado el sumario a los escasos ocho meses de abierto ¡inédito antes y después!, como inéditos mis tres años de prisión preventiva y posterior condena al tiempo pasado en prisión por encubrir a Antonio De la Rosa, padre del financiero.

Y si en cuanto a los millones (mi supuesta riqueza) la fábula ciudadana era irreversible, en cuanto a lo de franquista, había salido en la tele única, ¡dogma de fe! Jamás tuve un empleo público, ni pertenecí a ninguna asociación o me signifiqué políticamente ni a favor ni en contra del franquismo, aunque mis íntimos y muchos amigos (que para esa fecha ya no existían) supieran de mi intelectual antifranquismo.

Un complejo caso cerrado el sumario a los escasos ocho meses de abierto ¡inédito antes y después!

La fábula de ‘franquista’ se convirtió en dogma por el furibundo ataque en el Congreso de los Diputados televisado y protagonizado meses atrás por un personaje que sigue apareciendo en tertulias televisivas, Ana Balletbó, y ayer en la 33 sobre el 20-F.

¡Menuda personaje!, el prototipo de socialista enriquecido a sueldos, y alguna operación inmobiliaria (un edificio ‘moublé’ de la calle San Ramón) en el Raval con su Ayuntamiento socialista. También he escrito suficiente sobre ella para no insistir, pero si la Historia se escribe con y por parecidos personajes, ¡pobre Historia!

Consultar ‘Barcelona, 30 años de corrupción‘ en www.lagrancorrupcion.blogspot.com o www.lagrancorrupcion.com.


Subtítulo y destacados

¿Te gustó este artículo? Compártelo

Sobre el autor

Participa con tu comentario