Martes 23 de mayo de 2017,
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El abandono de animales sí tiene solución

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Las organizaciones no reciben el apoyo suficiente de las administraciones para paliar el abandono de animales

Opinión


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Miembro de la organización junto a un perro acogido
Decenas de miles mueren atropellados, ateridos de frío o deshidratados de calor[…] incluso en ocasiones son gaseados y sufren una prolongada agonía

Carta de Jorge Martín Nomen
Presidente de acogelos.org
 

Cada año se
abandonan millones de animales de compañía en el mundo entero, y España tiene
el triste honor de encabezar la relación de países con el mayor número de abandonos
de la Comunidad Europea, con una cifra que se estima en torno a los 200.000.

Decenas de miles de ellos mueren atropellados en nuestras calles y carreteras,
ateridos de frío o deshidratados de calor; de inanición o carcomidos por
espantosas enfermedades o, sencillamente, sacrificados por entes
gubernamentales en cumplimiento de la Ley de turno. Incluso en ocasiones
gaseados y sufriendo una prolongada agonía…

¿Por qué
les abandonamos? ¿Quizás porque carecemos de la cultura, educación,
sensibilidad y respeto por la vida que otros países sí tienen? ¿Quizás porque
nos puede nuestro espíritu consumista y meramente utilitario? ¿Quizás porque no
nos importa lo más mínimo que se reproduzcan sin control? ¿Quizás porque un día
nos levantamos y descubrimos que condicionan nuestra vida profundamente
(paseos, veterinarios, alimentación, ruido, necesidad de jugar…)? Ya nos hemos
aburrido de él y, desde luego, no pensamos sacrificar nuestras vidas –y menos
las vacaciones- por su culpa…

Además de
vivir en el país occidental con el mayor número de abandonos per cápita, nuestro
índice de adopción fluctúa entre el 7% y el 9%, uno de los más bajos de la Unión Europea.

Tal es así, que
prácticamente la totalidad de los galgos que consiguen rescatar nuestros
refugios terminan en casas de familias alemanas, inglesas, belgas, francesas…
lejos de las zarpas de algunos cazadores desalmados, tan aficionados a
abandonarlos -cuando no ahorcarlos- en el momento en que la munición se agota y
los cotos cierran sus verjas.

Tenemos la solución al alcance de nuestras
manos

En nuestra
calidad de individuos tenemos que hacer frente a nuestras responsabilidades. La
llegada de un animal de compañía a la familia debe ser un acto madurado y muy
meditado, porque son obsequios forrados de ilusión, cariño, compañerismo y
fidelidad que sólo deben ser recibidos cuando nos reconozcamos en nuestras
limitaciones y condicionantes. Debemos asumir  conscientemente que durante siete, diez
o quince años seremos capaces de honrar sus necesidades y cuidarlos adecuadamente.

Sólo si asumimos que seremos capaces de hacernos cargo de su cuidado,
alimentación, educación y necesidades afectivas y de diversión, en cada momento
de su vida, estaremos en condiciones de compartir nuestra vida con un animal de
compañía.

Un paso más
allá de los individuos están las empresas del sector. El mercado de los
animales de compañía facturó 700 millones de euros en 2007, sobre una estimación
de 20 millones de mascotas (5,5 millones de perros y 4 millones de gatos) pero,
pueden contarse con los dedos de una mano el número de empresas que se preocuparon
por retornar algo de lo que percibieron de este rentable negocio en el que cada
familia se dejó 1.500 euros al año.

El mercado de los animales facturó 700 millones pero pueden contarse con las manos el número de empresas que se preocuparon por retornar algo de lo que percibieron

Las decenas
de miles de animales abandonados que aguardan una familia en nuestro país
necesitan más comida, más productos veterinarios, mejores techos y más abrigo;
necesitan comederos, bebederos y correas, y más voluntarios que les den un poco
de cariño…

Siempre más y mejor que lo que pueden ofrecerles con mucho esfuerzo,
sacrificio y voluntad el casi medio millar de casas y centros de acogida,
refugios y albergues que luchan a brazo partido por ellos en España.

Las
empresas del sector también tienen una responsabilidad en esta materia. Una
responsabilidad social que –salvo honrosas excepciones- tienen que comenzar a enfrentar
desde ahora mismo y con generosidad, sumándose a los individuos, a la
Administración y a las organizaciones de salvaguarda y protección animal para que
entre todos podamos girar la llave de las puertas que permitirán que todo
animal abandonado tenga un hogar.

La responsabilidad de la Administración
Bien sabido
es que las iniciativas particulares (la nuestra entre cientos de ellas) han
sido y son los motores del cambio que muy poco a poco se va operando en la
sociedad española. Un cambio que pasa, fundamentalmente, por la toma de
conciencia en la tenencia responsable de animales de compañía, además de las
evidentes bondades de la adopción.

Los
particulares podemos asociarnos y organizarnos para buscar e implantar
soluciones efectivas, pero en ningún caso podemos suplantar a la
Administración. Ésta tiene la obligación de velar por la salud y el bienestar de
los animales de compañía.

La realidad es que, a día de hoy, la protección
jurídica de los animales se diluye en un conjunto disperso de leyes,
reglamentos y recomendaciones que la Administración central y las Comunidades
Autónomas han ido produciendo de forma errática y arbitraria, cuyas violaciones
son sancionadas de forma dispar y en lo único en que coinciden todos estos
estamentos es en que apenas se esfuerzan por hacer efectivo su cumplimiento.

Ya ha
llegado el momento de exigir responsabilidades a quienes sólo actúan de oficio
cuando hay votos u otro tipo de intereses espurios de por medio y reclamarles,
exigirles, que honren las instituciones que representan en nuestro nombre y el
compromiso que han adquirido.

Las campañas de sensibilización han influenciado
notablemente a la Sociedad, pero las iniciativas privadas –generalmente sin
ánimo de lucro- carecemos de los recursos, del músculo y la ubicuidad del
Estado. En él hemos delegado todos y cada uno de nosotros nuestra potestad en
virtud del contrato social.

Por tanto, corresponde a la Administración la tarea
de educar, concienciar y sensibilizar a la población en esta materia, como le
corresponde ocuparse del bienestar de los animales abandonados y sancionar
leyes únicas para todo el territorio nacional, velando por su cumplimiento con
diligencia y contundencia.

Hay una
gran voluntad de cooperación, centenares de iniciativas en marcha y cientos de
miles de voluntarios en ello… La solución ya está en marcha. Somos muchos los
que llevamos años trabajando, de una u otra forma, en pro de la adopción y
combatiendo el abandono.

Sí, el abandono de animales tiene solución, pero la
Administración debe acompañar la iniciativa privada, máxime cuando se trata de
una responsabilidad suya.

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4 Comentarios

  1. Anónimo 16/04/2009 en 16:53

    OPINION DE LA WSPA SOBRE LA EUTANASIA
    Aún en los mejores de los casos, la Sociedad Mundial para la Protección de los Animales (WSPA) acepta a disgusto la existencia de circunstancias en las que la eutanasia de animales saludables sea necesaria, por ejemplo en el caso de animales que no pueden ser reubicados en otros hogares, o para evitar el hacinamiento en refugios que comprometería el bienestar de los animales que se encuentran en ellos.

  2. Anónimo 16/04/2009 en 16:50

    OPINION DE LA WSPA SOBRE LA EUTANASIA
    Aún en los mejores de los casos, la Sociedad Mundial para la Protección de los Animales (WSPA) acepta a disgusto la existencia de circunstancias en las que la eutanasia de animales saludables sea necesaria, por ejemplo en el caso de animales que no pueden ser reubicados en otros hogares, o para evitar el hacinamiento en refugios que comprometería el bienestar de los animales que se encuentran en ellos.

  3. Anónimo 16/04/2009 en 16:47

    OPINION DE LA WSPA SOBRE LA EUTANASIA
    Aún en los mejores de los casos, la Sociedad Mundial para la Protección de los Animales (WSPA) acepta a disgusto la existencia de circunstancias en las que la eutanasia de animales saludables sea necesaria, por ejemplo en el caso de animales que no pueden ser reubicados en otros hogares, o para evitar el hacinamiento en refugios que comprometería el bienestar de los animales que se encuentran en ellos.

  4. Anónimo 15/04/2009 en 0:28

    Te rogamos PSOE
    Como mínimo el PSOE tiene esta legislatura para cumplir con su palabra. Se comprometió con todos los ciudadanos en que una vez alcanzado el gobierno, se desarrollaría una Ley de protección animal. Todavía estamos esperando.
    Las cifras de maltrato animal son espeluznantes. Un maltrato en el que ya no vale contemplar únicamente el abandono de mascotas. Es escalofriante ver cómo se ensañan a golpes algunos dueños con sus perros en plena calle.
    El PSOE es la única esperanza que le queda a estos animales. Si Cristina Narbona salió del Gobierno sin cumplir su promesa electoral, Elena Espinosa parece estar esperando a los incendios estivales para ganarse el sueldo.
    Si Rajoy llega al poder ya no habrá nada que hacer. Las filas del PP se engrosan con esa plaga de cazadores que cada año cuelgan del cuello a sus perros cuando termina la temporada de caza. Y es también propiedad del Partido Popular ese desprecio por la flora y por la fauna que tan característica es del castellano viejo.
    En nuestra mano estar exigir al PSOE que cumpla con lo pactado y acuda en auxilio de los obreros del siglo XXI: los animales. Por mucho que queramos hacer a nivel asociativo, los enfermos que maltratan y asesinan a nuestros animales seguirán quedando impunes ante los tribunales. Se hace necesaria una Ley que sirva para reconocer y proteger el Derecho Animal, y que, además, sirva para poner los cimientos de una revisión moral y ética de los españoles para con sus animales.

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