Miércoles 28 de septiembre de 2016,
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El cementerio nuclear tiene más pretendientes

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OPINIÓN

Yo y miles de pensionistas propondríamos nuestros domicilios para depositar algún bidón de los residuos radioactivos

Muchos ancianos podrían utilizar sus huertos-jardín, la ilusión de su vida, para enterrarlos. Parece que hay en juego varios cientos de millones de euros y, a tanto por barril, compensaría la caída del poder adquisitivo de las pensiones.

Con tantos pueblos con necesidad de crear empleo, quizá no haya suficientes barriles

Pero al igual que con los pueblos que sueñan salir del paro, aguantar sus débiles puestos de trabajo, o cubrir las cuentas municipales, para acto seguido los munícipes aumentar sus asignaciones, dietas y hasta límite de la Visa, quizá no haya suficientes barriles, y nuestras pensiones no se puedan complementar, aunque fuera con unos bidones que podrían contribuir a ‘calentar’ nuestras casas.

Deberemos rezar para que en ese ajuste de 50.000 millones de euros, anunciados por Zapatero, para cubrir el déficit público, no suban más los impuestos convirtiendo las pensiones, por incidencia en los precios básicos, en pura calderilla, justo para pan, leche, y alguna legumbre.

O suben los impuestos o despiden el millón de funcionarios o parapúblicos contratados en los últimos años, más debacle por parados, y sin género de dudas, recortar a políticos y banqueros-cajeros sus tan escandalosos sueldos, dietas y consejos.

De paso podría provocar varias quiebras para que cuanto menos las inmensas fortunas acumuladas en negro en la ‘burbuja inmobiliaria’ aparecieran pagando fianzas para no ingresar en prisión, o pagos en negro a abogados y corruptos en la Justicia. Otra forma de dinamizar la economía sería provocar las superquiebras que se van renovando a cargo de la inyección de los euros recién impresos, y ya que Europa sigue prestando, invertir en nueva creación empresarial y productiva.

Tétrico pero real como la vida misma.


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