Lunes 05 de mayo de 2014,
Bottup.com

El Egipto post-Morsi

1 punto2 puntos3 puntos4 puntos5 puntos6 puntos7 puntos8 puntos9 puntos10 puntos (3 votos, media: 7,33 de 10)

 

10 de diciembre 2012, cuando el ejército egipcio y la Guardia Republicana y las fuerzas especiales rodearon a los manifestantes Set-in Muhammed Palacio Presidencial Federal de Morsi

10 de diciembre 2012, cuando el ejército egipcio, la Guardia Republicana y las fuerzas especiales rodearon a los manifestantes situados en el Palacio Presidencial Federal de Muhammed Morsi

Egipto siempre ha sido una pieza clave para mantener la hegemonía norteamericana en Oriente Medio y el norte de África, pero los cambios producidos en el pueblo egipcio tuvieron su escenificación en la plaza Tahrir del Cairo el día 25 de enero de 2011 (día de la ira) para pedir el fin de la dictadura de Hosni Mubarak. Así, la primavera árabe destronó al dictador egipcio y las urnas encumbraron después al nuevo Raïs Mohamed Morsi, un presidente islamista que aspiraba a liderar la causa palestina en el mundo árabe y líder político de los Hermanos Musulmanes egipcios, madre ideológica de Hamás.

La primavera árabe destronó al dictador egipcio Hosni Mubarak, y las urnas proclamaron presidente al islamista Morsi, de los Hermanos Musulmanes

Tras la remodelación de la cúpula militar con la defenestración del Ministro de Defensa, Tantaui, y del Jefe del Estado Mayor, Sami Anan, se revistió de un poder personalista con claros tintes autocráticos, al reunir en su persona los poderes legislativo y ejecutivo y blindarse ante el poder judicial, redactando finalmente una nueva Carta Magna cuya aprobación a finales del año pasado en referéndum creó una brecha entre islamistas y laicos, pues éstos alegaban recortes de derechos y libertades además de facilitar una interpretación islamista de la ley.

Egipto se habría convertido pues en un régimen indefinido en el que la lealtad a los intereses occidentales en Oriente Próximo estaría en entredicho (con un alarmante descenso de popularidad de Morsi), por lo que tras los intentos infructuosos del Ejército por mediar entre las partes durante los últimos días y el enroque de Morsi en la defensa de su legitimidad presidencial, el CSFA ejecutó un golpe de mano virtual contra Morsi, rememorando a Nasser (1956), golpe que sería un episodio local dentro de un nuevo escenario de guerra fría entre EE.UU. y Rusia y que contaría con el visto bueno de EE.UU. al haber dejado Morsi de ser un peón útil para la estrategia geopolítica de EE.UU. en Oriente Próximo.

Por su parte, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, expresó su inquietud por la nueva situación al afirmar que “la interferencia militar en los asuntos de un país es motivo de preocupación”, no siendo descartable un enfrentamiento civil entre partidarios y detractores de Morsi con el consiguiente riesgo de guerra civil, a pesar de las declaraciones del líder del grupo islamista Hermanos Musulmanes, Gamal Heshmat, en las que ha afirmado que “no hay ninguna dirección hacia la violencia. Hermanos Musulmanes no se apoya en la violencia. Nuestra causa es pacífica, defender nuestros derechos, que es más fuerte que un golpe militar”.

Desde el golpe de Estado del ejército el pasado 3 de julio las revueltas y manifestaciones se han sucedido, así como la detención de la cúpula de la Hermandad Musulmana

Sin embargo, según el diario oficial ‘Al Ahram’ el número de fallecidos por los enfrentamientos entre simpatizantes y detractores de Morsi, en la ciudad de Marsa Matrouh, ubicada al norte del país, habría ascendido a ocho (disturbios que habrían estallado cuando un grupo de seguidores de Morsi ha atacado la sede de la Gobernación), con lo que la cifra de muertos en todo el país hasta el día 4 por la ola de violencia que se ha desatado después de que el Ejército haya depuesto a Morsi ascendería a 14, mientras que los heridos serían 516 según el Ministerio de Sanidad.

Asimismo, la Hermandad convocó posteriormente una manifestación el viernes 5 para mostrar su rechazo al golpe de mano militar (Viernes de Rechazo), que se saldó con 36 muertos, por lo que no sería descartable que las Fuerzas Armadas egipcias se vean obligadas a imponer el Estado de excepción con el objetivo inequívoco de neutralizar las milicias armadas de los Hermanos Musulmanes y evitar un baño de sangre, el toque de queda ya ha sido impuesto en el Sinaí.

En este contexto, se englobarían las órdenes de arresto contra 300 miembros de Hermanos Musulmanes (grupo islamista sobre el que se apoyaba el Gobierno de Mohamed Morsi), destacando las detenciones del líder espiritual de la Hermandad islamista, Mohamed Badie y su segundo Khairat-el-Shater y la impermeabilización de las zonas geográficas calientes (Sur de la Península del Sinaí, Suez y paso fronterizo de Rafiah con Gaza) así como el incremento de la  vigilancia en la zona donde suelen estar ubicados los túneles empleados para el contrabando de armas y bienes entre la península de Sinaí y la Franja de Gaza.

Como última reflexión, se debe indicar que el retorno de la Guerra Fría EE.UU.-Rusia tendrá como efectos colaterales el advenimiento de una nueva ola desestabilizadora mundial originada por el ocaso de la economía global, la pérdida de credibilidad democrática de incontables gobiernos de países del Tercer Mundo, el declive de EE.UU. como primera potencia mundial y la irrupción de nuevos actores en el marco geopolítico mundial como China, Rusia, India y Brasil, cuyos primeros bocetos ya se perfilaron en Honduras, Paraguay y ahora Egipto y que tendrán a  Ecuador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá, Grecia, Turquía, Pakistán y Afganistán como próximos paradigmas de los llamados “golpes virtuales o postmodernos”, que se producirán en el marco del nuevo escenario geopolítico mundial surgido tras el retorno al endemismo recurrente de la Guerra Fría.

Imagen: Moud Barthez

Editado por la Redacción: subtítulo, destacados, enlaces e imagen

¿Te gustó este artículo? Compártelo

Sobre el autor

Participa con tu comentario