Jueves 24 de agosto de 2017,
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El Estado de Derecho por fin nos alcanza a todos

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Entre los casos de la subvención de la hija de Chaves, que me recuerdan juicios como el de Javier de la Rosa por Gran Tibidabo, y los trajes de Camps, los políticos están más cerca de los juzgados

Opinión

“José
Aureliano Recio no apareció en una estafa de la que obtuvo exagerados pero legales beneficios”

El 28 de mayo leo la noticia de las
subvenciones a Minas de Aguas Teñidas SA, apoderada Paula Chaves, hija del
Vicepresidente Chaves, y como en los últimos juicios me asaltan los fantasmas
del pasado. Quince años. Cuando en 1994 se detiene a Javier de la Rosa por Gran Tibidabo, Port Aventura. Cuatro meses en Brians, y los desaparecidos 30.000
millones
de 9.000 ahorradores inician el eterno sumario que acaba en un pacto
entre las partes con tres años y medio de cárcel (código viejo y tercer grado)
para Javier de la Rosa. Excelente negocio para estafadores y juristas. José
Aureliano Recio
no apareció en una estafa de la que obtuvo exagerados pero legales beneficios, ni tampoco
en las varias de KIO donde su sueldo igualaba el de los grandes banqueros. Ver
dos de las muchas publicaciones y libros de referencia en www.lagrancorrupcion.blogspot.com

Creía que andaban jubilados.
¡Pero no! tienen su Bufete, y ¡cómo no podría ser menos! tramitando
subvenciones. A Paula no creo que por peso específico le fuera necesario acudir
a ‘clásicos conseguidores’, pero es bueno repartir, y además en Madrid puede
ocurrir, y ocurrió, que por una tontería, la solvencia de la sociedad, se le
negara.

“La Justicia ya ‘fila tan prim’ (hila tan fino) que alcanza los trajes del Presidente valenciano”

Que los dos pertenecen a la época del pelotazo no tiene vuelta de hoja, pero si Magdalena Álvarez y su jefe en
Hacienda Josep Borrell se presentan al cómodo sillón del Parlamento Europeo,
sus correligionarios, y máximo jefazo y ministro, no tenían porqué retirarse
tras aquella feliz época, máxime cuando las cifras actuales la convierten en
una excursión de boy scouts.

Una modesta cifra, 10 millones de
euros, que ante la avalancha de detenciones por esos ayuntamientos de Dios, no
merece interés mediático, pero si la Justicia ya ‘fila tan prim’ (hila tan fino) que alcanza los trajes del Presidente valenciano, debe ser que el
Estado de Derecho por fin nos alcanza a todos. A mi me alcanzó hace treinta
años cuando un juez, Ezequiel Miranda de Dios, con piso de Juan Piqué Vidal,
decretara mi prisión.


 

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