Domingo 28 de mayo de 2017,
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El fin de ETA y el consenso irlandés

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Análisis en Profundidad

Por qué, aunque puede servir como guía, el proceso irlandés no puede darse con ETA

La teoría de juegos

es la parte de la matemática que trata las interacciones entre las
personas y grupos con intereses contrapuestos y donde la solución en
los problemas no es fija sino que depende de diferentes factores. La
solución puede evaluarse en diferentes formas ‘gana-gana’, donde el resultado beneficia a ambos; ‘gana -pierde’; y ‘pierde – pierde’, donde las soluciones son malas para los dos incluso llegando a la destrucción mutua
si el juego es de muerte.


Ejemplos de cada uno hay miles:

Un juego gana-gana es la colaboración para la buena consecución de un fin, las interacciones económicas pretenden basarse en este rubro.

Un juego gana-pierde típico es el conflicto o guerra y su representación a veces algo más que teatral: el fútbol.

Un juego pierde-pierde
es la teoría básica del terrorismo, causar el mayor daño aún a expensas
de perder lo máximo. Una guerra larga es también un juego de pierde-pierde, donde cualquier movimiento es perdedor.

Los juegos posibles, con este esquema, son muchos;
juegos de suma cero, juegos simétricos,
juegos cooperativos
, juego de información completa, e incluyen las teorías
para la resolución de conflictos de todo tipo. La forma, modo o tipo de
posicionamiento y evolución de los jugadores tiene que ver con los
clásicos libros de Sun Tsu, Che Guevara, El Príncipe
de Maquiavelo y otros más sobre posicionamiento estratégico y negociación.


De esta manera, y con esta larga introducción, se establece la solución a los conflictos terroristas con un trasfondo político pierde-pierde. El cómo convertirlo en un juego ‘gana-gana‘,
que es el de más sencillez para llegar a su resolución, requiere
habilidad, estómago, taparse mucho la nariz, e incluso, negociar en
condiciones muy adversas.




Este es el caso de la resolución, al menos parcial, del conflicto del
Ulster
.

Los republicanos y los unionistas (Sinn Fein,
SDPL
, DUP, UUP) llegan a un acuerdo de gobierno conjunto
.

Las fuerzas terroristas, a veces subordinadas a los políticos (IRA,
INLA
y UVF, UDA y
LFV
), tienen una lista de delitos, crímenes y situaciones mafiosas tan larga en una sociedad dividida por la
religión
, sociedad, geografía o incluso ideología, que hace que llegar a un acuerdo haya sido un camino largo y espinado.


El resultado de toda esta larga carrera de diez años desde los iniciales
acuerdos del viernes santo hasta la situación actuales ha llegado incluso tras cruzar campañas crueles de terrorismo por los autodenominados
“grupos verdaderos o reales” disidentes
y desencuentros agrios entre los partidos políticos de cada bando. Por esto este acuerdo casi tiene categoría de
milagro
. El fin, en apariencia, ha justificado los medios de esta negociación eterna que ha cambiado el
diálogo violento por una expresión más ciudadana de consenso.

Image
Territorios considerados vascos por los independentistas

En el caso del entorno de ETA, éste mantiene perenne su fijación histórica con el
nacionalismo irlandés
y, ahora, la resolución del conflicto en Irlanda. Sin embargo a poco
que se piense sobre ello se aprecia que hay severas diferencias, que hacen
que el camino a recorrer, si bien pudiera seguir un guión parecido, no puede ser igual, ni habría de ser igual el resultado.

La primera de las diferencias es la situación de
autogobierno del País Vasco, muy superior a la presente o futura en Irlanda. Incluso tras la supresión de la autonomía de
Irlanda del Norte y esta recuperación del gobierno autónomo, no llegarán al grado que presenta el País Vasco en el actual marco legal constitucional.


Una segunda diferencia es la posibilidad de involucrar a otros países y regiones cuyos intereses no son los del nacionalismo vasco:
Navarra
y Zuberoa, Lapurdi y Baja Navarra en territorio francés.

Un tercer punto de diferencia entre ambos conflictos es la existencia de un sistema
policial, político y judicial
que ha garantizado la posibilidad de expresión de las sensibilidades
nacionalistas vascas hasta el límite de la justicia y el proselitismo
terrorista (a veces con manga ancha). En el caso de irlandés se ha dado
una connivencia terrorista entre la policía autónoma (RUC) y los
terroristas, así como un blackout informativo alrededor de los republicanos.


Otro punto de diferencia es el carácter exacerbado de la situación cultural y étnica del conflicto vasco comparación con el irlandés. El nacionalismo vasco tiene una primera y no del todo eliminada referencia de “superioridad racial” que se ha complementado de forma terrible con un marxismo leninista mesiánico maximalista a tocateja.

Esta
superioridad
ha dado en disminuir los efectos de los atentados y bombas al enemigo, casi siempre estado español, frente a los propios. El luchar contra este
onanismo suicida y asesino se manifiesta como uno de los puntos de mayor importancia y articula la lucha policial y judicial
(pacto antiterrorista) como principal herramienta y arma para lograr la paz, como antaño fue el pacto político de Ajuria Enea.

En este punto estriba una mayor y más fuerte diferencia entre
ETA
y el IRA,
la ideológica. El
IRA
nace de las “revoluciones pendientes de los sesenta” y el pasado nacionalista irlandés, mientras que ETA, siendo muy tributario de ideas revolucionarias y las
maoístas, también debe mucho a la resistencia contra el dictador Franco. Durante un tiempo
ETA
se vio recompensada por muchos resistentes interiores como una especie de maquisard vasco. Con la llegada de la democracia y las diferentes desactivaciones de las facciones en asambleas de
ETA, se ha demostrado que no ha sido así y,
muy al contrario,
ha sido un elemento distorsionador y agresivo para la convivencia.



Otra diferencia es la situación de la guerra sucia contra ETA, GAL, etc. Ésta no ha llegado al límite de la
guerra sucia en el conflicto irlandés donde unionistas, republicanos y toda una nube de personas y colectivos satélite han jugado sus
bazas para obtener tanto beneficio para las diferentes “causas”
como beneficios particulares y bastardos.

El fenómeno violento en Irlanda del norte y el País vasco se diferencian también en el apoyo por parte de la notoria población
irlandesa en EEUU, mientras que en el conflicto vasco la mayor parte de la financiación ha surgido de la connivencia con
la delincuencia organizada,
más o menos, “honorable” al actuar por la causa y mezclarse con los motivos radicales.

Otra
gran diferencia del problema vasco respecto al conflicto irlandés es la
inexistencia de un conflicto abierto entre grupos de
población, aunque poco a poco hayan creado la bipolaridad: nacionalista-no nacionalista que ha servido para
apoyar y apoyarse en el conflicto
y generar una especie de “certificados de cristiano viejo” aptos para lograr el olimpo de la administración, cultura, etc.


En lo referente a las igualdades o similitudes nacen con la historia más reciente del nacionalismo violento:

El cambio de
estrategia y de la opinión pública mundia
l tras la caida del muro del Berlín,
donde vivian los grandes benefactores y era santuario de muchos
movimientos “revolucionarios” mundiales, y de los atentados del 11S, que ha inaugurado una etapa de concienciación mundial
contra el terrorismo.

En
el primer caso, hay un cambio de estrategia mundial al quedarse sin los
referentes ideológicos, de recursos y económicos socialistas hace que
la versión foquista de la revolución étnica/ cultural de liberación que representa ETA /
IRA
vaya muy de la mano: el fracaso anunciado

La colaboración, primero, de los estados convidados de piedra irlandés
y francés y, después, la intermediación y presión internacional, en el caso irlandés del presidente Clinton, ha
logrado el lento pero inmisericorde distanciamiento con la sociedad, la
lumpenización ideológica de los miembros, la caída de las estructuras y
su reemplazo por nuevos miembros de peor “costura” ideológica y política
del mundo radical más violento. Una disminución por presión y por diálogo del “espacio” para la violencia.

En ambos casos, el irlandés y el vasco, el devenir del conflicto ha llevado
a unir a sus protagonistas en la compra de material bélico
, la antigua Checoslovaquia, Sudáfrica etc, en la formación y en la sinergia de intereses así como en el
débito ideológic
o
de los revolucionarios años sesenta que desembocaron en la década de
plomo terrorista de los años setenta con la ayuda o colaboración de
regímenes cercanos como Argelia, Libia, la OLP y las facciones palestinas,
Nicaragua
, Cuba.

En este sentido la aparición de partidos y asociaciones que se enfrentaban a la visión violenta en el mundo
abertzale ya desde su propia óptica, Aralar, o desde la valentía pionera de la ciudadanía
ha dañado y erosionado la imagen de “representantes del pueblo” que durante la
dictadura de Franco
tuvo el mundo del nacionalismo vasco, incluso el violento.


En ambos casos, el irlandés y el vasco, el devenir del conflicto ha llevado a unir a sus protagonistas en la compra de material bélico, la antigua Checoslovaquia, Sudáfrica, etc., en la formación y en la sinergia de intereses así como en el débito ideológico de Argelia, Libia, la OLP y las facciones palestinas, Nicaragua y Cuba.

Esta colaboración revolucionaria, como se ha comentado, así como la comunión de intereses, dió como resultado la creación de una internacional del terror cuyos procedimientos eran incluso exportables. Hoy en día todos esos procedimientos, ideología y formas de actuar, escenificados por el "superterrorista" Carlos, han sido superados con mucho por las situaciones políticas o bélicas .

La conversión del fenómeno terrorista / político / de presos en un fenómeno social ha creado, en ambos casos, toda la una fauna de personas más o menos lejos de la ley que han tomado beneficio particular y personal del conflicto. Los "profesionales" del conflicto y la sangre, los terroristas, son siempre los más complicados de "convertirse" a la fe de la paz y sus gestos de fuerza han tomado carta de naturaleza de los golpes de timón en la banda.

ETA dirige política y militarmente los grupos políticos afines e impone una sombra larga sobre la totalidad de la sociedad. En el caso irlandés se articula al revés , el mundo político encima al "militar" o terrorista. Esto da una idea de la preponderancia del explosivo y la pólvora frente a la palabra y el consenso.

Sin la presencia en el conflicto vasco de un Gerry Adams que controle ambas ramas (

Sinn Fein, e
IRA
) como para llegar a un acuerdo tan complejo como el establecido en Irlanda del norte
y que implique la “salida” de un modo de vida de cientos de terroristas, es difícil encontrar una solución que tenga la suficiente
credibilidad.

El movimiento abertzale se encuentra en manos de los líderes de
ETA
más violentos como “Txeroki” y el grupo de presos,
o menos violentos
o “algo menos” violentos como “Josu Ternera”, pero cuyos discursos siempre transcurren por los terrenos de la
pólvora y la sangre.

La puesta en prisión de la mesa nacional de Herri Batasuna en 1997 y la llegada al “poder”
abertzale de la nueva generación consignada en Otegui, Permach y algunos otros significaba el paso a una “perestroika
” dentro del mundo radical que no ha logrado sin embargo que la vía política se sobreponga a la militar.


La imposibilidad de los abertzales de liberarse de la sombra de ETA,
siempre interlocutores y siempre negadores de la representatividad que
la opción política pudiera obtener de las urnas frente a la “representatividad” de las pistolas, es como se ha comentado, la mayor y más compleja diferencia entre ambos fenómenos. Esto es así puesto que el reducto último de
ETA, el que ha ido quedando tras las aprensiones y desarticulaciones, ha
ido radicalizándose
y perdiendo perspectiva histórica y dialéctica en
el conflicto quedándose con la fraseología más arquetípica del
nacionalismo radical y la ultraizquierda ultramontana. Esto, a su vez, ha dirigido el fenómeno político hacia un radicalismo cada vez más absoluto. La contínua
reconstrucción, formación, captación e incluso recaudación de fondos
por parte de ETA incide sobre la poca credibilidad del diálogo.


El intento de los políticos afines a
ETA
de encontrar una vía democrática plena que desactive a los más violentos y vinculados a los presos,
Juan María Olano
y las gestoras pro amnistía,
frente a los que buscan una salida negociada, una vez o bien caducos o
bien muy asumibles la mayoría de los postulados ha topado con la legalidad vigente. Una legalidad que defiende y ha defendido la democracia del uso perverso que
ETA, sin sus adláteres políticos, ha hecho de los partidos y las asociaciones
tregua
y de negociación que han desvirtuado los tres diálogos abiertos con la banda.


El enfrentamiento de las
hermanas McCartney
en 2005 a la “mafia” afín o interna al IRA dió el matiz de la separación entre lo que
se creía pensamiento monolítico
del republicanismo más radical. En ETA no se ha dado esa manifestación pública de
disensión
, subversora y novedosa, frente al radicalismo y falta de representabidad que haga dar un paso adelante al discurso “legendario” y anticuado de una
ETA que vive en tiempos de Enver Hoxsa.


Cualquier disensión ya sea dentro de ETA o del entorno Abertzale,
Aralar, ha sido tratada más como liquidacionismo que como evolución.



En el año 2005

Irlanda ha sido considerado el país de mejor nivel de vida del mundo y
su crecimiento en los últimos 10 años encabeza las listas de la Unión
Europea. La paz y la concordia siempre traen consigo
la bonanza
, y la bonanza y el dinero, acalla voluntades cimarronas y egoísmos ignorantes.


La posibilidad de que un diálogo triunfe con ETA depende de diferentes factores muy importantes y de
credibilidad del proceso.


La coda última es que quizás Irlanda del Norte pueda ser
un punto donde mirarse
para la resolución de un conflicto tras el último atentado en
Barajas
y el “acercamiento”, por mucho que se matice, de De Juana, que pasase baza en una
renuncia explícita a la violencia
sin crear átomos terroristas al estilo GRAPO.


El como hacer coincidir estos hitos y lograr lo buscado, la paz, sin que el
olor a cadáver, la amnistía y el
diálogo
con la serpiente dañe el propio sistema democrático es la
clave
del asunto, por ahora desconocida. Conviene también tener el cuenta el desarrollo del independentismo más evidente en un país avanzado, Canadá y
Quebec, como referencia para el País vasco.

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