Sábado 05 de abril de 2014,
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El hip hop como proyecto artístico y social: una experiencia en Cali

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ENTREVISTA / La cantante y trabajadora social Cynthia Montaño nos habla de su proyecto de integración con jóvenes a través de la música y de la realidad del distrito de Aguablanca, en Colombia

En el entorno de muchas ciudades de Colombia se van formando barrios a partir de los desplazados por el conflicto armado, esa especie de guerra civil subterránea, que no se acaba de resolver. En esos barrios abunda la pobreza y la violencia, y falta voluntad gubernamental para dar salidas a la gente que los habita, que no sean medidas represivas. Uno de esos barrios es el distrito de Aguablanca, en Cali. Donde, sin embargo, surgen iniciativas creativas para dar participación a los jóvenes y mostrarles otra realidad. Como el proyecto de ‘cine pal barrio’, de la Fundación Nacederos o como el trabajo de la cantante de hip hop, Cynthia Montaño.

Cynthia Montaño es una joven artista caleña cuyas letras giran en torno a la mujer, la guerra y la sociedad, la representatividad y problemáticas de la población afrocolombiana. Además de cantante, es gestora cultural en su distrito, Aguablanca, en Cali (Colombia), donde, desde de la asociación cultural Titanio, trabaja con los jóvenes usando el hip hop como herramienta de integración y convivencia.

A los jóvenes en especial este ritmo (hip-hop) les llega porque habla su lenguaje, dice las cosas como son y es la voz de quienes no pueden hablar

Olga Pardo. El hip hop es todavía un género minoritario, pero los jóvenes conectan bastante con esta música, ¿por qué crees que es así? También ha sido un género tradicionalmente masculino pero las mujeres van pisando fuerte, ¿qué puede aportar la mujer a este estilo?

Cynthia Montaño. El hip hop aparenta ser una minoría pero en realidad ha crecido bastante, ha logrado expandirse por todo el mundo, tocando a hombres y mujeres, traspasando barreras sociales, religiosas, económicas, culturales y hasta políticas, por esta razón ha llegado a muchos sectores poblacionales pero, a mi parecer, a los jóvenes en especial este ritmo les llega porque habla en su lenguaje, dice las cosas como son y es la voz de quienes no pueden hablar.

Desde sus inicios la participación de los hombres ha sido mucho mayor que la de las mujeres, anteriormente factores como el ser mujer o el ser negra ya eran limitantes para entrar a este género, en la actualidad las féminas todavía lo seguimos teniendo difícil pues seguimos en la lucha por equilibrar la labor artística con otros roles como el de madres, esposas, trabajadoras, estudiantes etc., por abrirnos espacios en la cultura hip hop y en el mundo que nos fortalezcan, nos visibilicen y, ante todo, nos reconozcan como mujeres que aportan al desarrollo de la sociedad. Desde esta perspectiva, para mí, las mujeres aportan al hip hop fuerza, lucha, valor, perseverancia, ejemplo de vida… tantas cosas que no alcanzo a mencionar pero que sin duda evidencian que las mujeres que han logrado entrar en esta cultura y sostenerse son unas ‘verracas’.

O.P. ¿A qué te dedicas en tu barrio?

C.M. Además de ser artista también hago trabajo social en el Distrito de Aguablanca (DAB), que es el sector donde vivo yo y en la ciudad en general, desde la Asociación Titanio.

O.P. ¿Desde cuándo participas en Titanio y a qué se dedica la asociación?

C.M. Titanio es una asociación creada en 2003. Yo trabajo aquí desde sus inicios, tomamos el hip hop como una herramienta de convivencia y desde aquí realizamos proyectos y actividades de formación cultural, contribuimos al fortalecimiento artístico de algunos artistas de la ciudad, producimos grandes y pequeños eventos culturales donde contribuimos a la integración familiar, la convivencia pacifica. Entre estos eventos se encuentran el Festival Ciudad Hip Hop 2008, Encuentro de Música Urbana, MujereXpresión Hip Hop, entre otros.

O.P. ¿Cómo se puede desarrollar un proyecto social desde la música?

Tomamos el hip hop como una herramienta de convivencia y desde aquí realizamos proyectos y actividades de formación cultural (…) contribuimos a la integración familiar, la convivencia pacífica

C.M. La música es una excelente herramienta de trabajo, pues además de ser un efectivo medio de comunicación, es el punto donde se encuentran diferentes tipos de culturas, generaciones, sexos y edades.

O.P. ¿Cómo llegaste tú a la música y a qué edad empezaste?

C.M. Comienzo hacer música desde los 7 años de edad. Esta magia fantástica se despierta en mí por oír cada día la hermosa voz de mi madre entonando melodías que me llegaron al corazón. Me quedó claro que yo quería ser cantante para toda la vida. A los 14 años empiezo a realizar trabajo social con niños de la comunidad y, sin querer, descubro en la voz de la cantante americana Laurin Hill ese extraño ritmo llamado rap, el ritmo me gustó aunque no entendiera ni una sola frase de lo que esta artista estaba diciendo. Así empecé a indagar qué era eso del rap y luego encontré que esto no era sólo un ritmo sino toda una cultura que tenía mucho que ver con el trabajo social que yo estaba realizando en este momento, esta cultura me atrapó porque logré encontrar aquí la manera de expresarle al mundo, sin miedos ni tapujos, lo que yo pensaba y sentía, aquí podía ser yo y no tenía que esconderme.

O.P. Viajaste a España para participar en el festival Hipnotik, de hip hop, en Barcelona. ¿Cómo fue la experiencia?

C.M. En Colombia he tenido la fortuna de participar en varios eventos representativos para el país, para las mujeres y comunidades afrocolombianas, como el Tercer Festival Urbano ‘Cruzando la Calle’, el Segundo Congreso Distrital de Mujeres Hip Hopper’s, Mujer Afrolatinoamericana, Afrocaribeña y de la Diáspora, ‘Por la Cultura de la Paz’, Cali un nuevo latir con la mujer… entre muchos otros.

Sigue habiendo desigualdad porque sencillamente sigue habiendo personas que la promueven y otras que la toleran

O.P. En tus letras hablas de convivencia, de igualdad entre géneros. En España, a pesar de los avances, la mujer sigue siendo discriminada en el trabajo y sufriendo violencia. En Colombia, lo mismo. ¿Por qué sigue habiendo desigualdad y qué crees que hace falta para que eso cambie?

C.M. Sigue habiendo desigualdad porque sencillamente sigue habiendo personas que la promueven y otras que la toleran. El trabajo que hay que hacer es muy arduo para que esto cambie. Pienso que la mujer debe fortalecerse como persona y como profesional para así poder tener una mayor influencia en la política, la religión, la economía y la cultura, también hay que trabajar los temas de género con hombres y mujeres pues el mundo se compone de los dos y si se sensibiliza al uno pero no al otro no se obtendrán mejores resultados. Pero el trabajo más fuerte está en casa, en la educación que se dé a los hijos, en los valores que éstos tengan para relacionarse entre hombres y mujeres para reconocer la diferencia, encontrar los puntos en común y trabajar en igualdad.

O.P. Háblanos de tu barrio, ¿cuál es su situación y su problemática actualmente?

C.M. La problemática más grande que tiene es la situación de violencia y pobreza que afecta a una gran parte de nuestros barrios, ya que muchas personas que llegan al DAB, han sido desplazados de sus tierras por culpa del conflicto armado que vive nuestro país y al llegar a una ciudad que no conocen y sin empleo, ni salud, ni educación, hace que se incremente esta problemática.

Pero en este sector de la ciudad no todo es malo, hay mucha gente trabajadora, con muchos valores personales que ayudan a que las situaciones difíciles se vayan superando. También se encuentra una diversidad cultural importante como la salsa, hip hop, danza folclórica, así como organizaciones sociales que realizan un trabajo interesante en los barrios del DAB como la Fundación Nacederos, la Red Cultural, Asomevid, la Fundación Cruzando la Calle, Titanio, Asociación Lila Mujer, entre otras. Y me quedaría contándoles todo lo positivo que tiene el Distrito de Aguablanca, pero los invito a que escuchen mis canciones, allí cuento un poco de esto y que en algún momento vengan a conocerlo personalmente y saquen sus propias conclusiones.

Es importante que los jóvenes entendamos que podemos ayudar a cambiar la situación socio cultural y económica de nuestra población (…) estudiando, trabajando, haciendo parte de los espacios de decisión de la ciudad

O.P. ¿Cómo lo imaginas, qué futuro te gustaría para tu barrio, tu ciudad… qué necesita la gente de Aguablanca?

C.M. Muy buena pregunta. Nuestra gente de Aguablanca necesita ser visibilizada en una ciudad que sólo nos tiene en cuenta cuando hay elecciones y hasta que no entendamos que somos más que votos no nos van a tomar en serio. También es importante que nosotros, los jóvenes, entendamos que podemos ayudar a cambiar la situación socio cultural y económica de nuestra población, a pesar de las duras condiciones en las que vivimos y eso se hace estudiando, trabajando, haciendo parte de los espacios de decisión de la ciudad, aportando cada día con nuestro conocimiento a nuestros niños, niñas, adultos, con respeto y tolerancia y que cada uno de nuestros actos sean para sumar o multiplicar, pero nunca para dividir o restar.

Me imagino un Distrito de Aguablanca con una verdadera inversión social en nuestra comunidad, que mejore la calidad educativa, los servicios de salud, que la cultura se convierta en una forma de vida para los que hacemos parte de ella directa o indirectamente, que se acabe la persecución a los que hacemos trabajo social, que la gente tenga una vida digna. En fin, tantas cosas, pero bueno, esto todavía es un sueño, ojalá algún día se haga realidad y podamos vivir en paz.


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