Martes 24 de enero de 2017,
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El ideario del sarkozysmo y sus relaciones con Iberoamérica

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Sarkozy ha adoptado un enfoque ‘activista’ en asuntos internacionales.

Sarkozy continúa adelante con su política combinando medidas como la intervención estatal en el sector financiero y la imposición de medidas
proteccionistas

Opinión

“En su obsesión por controlar la inmigración ilegal Sarkozy consiguió que la Eurocámara aprobara la ‘Directiva del Retorno'”

A pesar de la bajada de su popularidad debido a la crisis económica (38%), Sarkozy continúa adelante con su política de instauración del ‘sarkozysmo’: doctrina ecléctica que conjuga los ideales de la Grandeur, reflejadas en “el aumento del peso específico de Francia en la Geopolítica Mundial y la revitalización de la Francophonie” como ejes vertebradores de su política exterior; un liberalismo sui géneris en lo económico que combina la intervención estatal en el sector financiero, y la ayuda con fondos públicos para empresas en crisis, con la imposición de medidas proteccionistas (fomento del consumo de productos nacionales) y ciertos puntos del ideario gaullista como la defensa de la Ley y el Orden y la instauración de un poder presidencialista con claros tintes autocráticos.

Política de inmigración

En su obsesión por controlar la inmigración ilegal y tras la creación del Ministerio de Inmigración e Identidad Nacional, Sarkozy estableció como prioridad para su presidencia semestral armonizar la política de inmigración de la UE, y consiguió en junio de 2008 que la Eurocámara aprobara la ‘Directiva del Retorno‘, eufemismo bajo el que se esconde un severo recorte de los derechos humanos de los inmigrantes y bautizada por Evo Morales como ‘La Directiva de la Vergüenza‘.

La agudización de la crisis económica acelerará su entrada en vigor a finales del 2010 y su efectos serán dramáticos. Se calcula que en los veintisiete países de la Unión Europea viven entre 4 y 8 millones de inmigrantes indocumentados, de los que casi tres millones serían de países andinos pobres o golpeados por conflictos como Perú, Colombia, Ecuador , Bolivia y Paraguay. La aplicación de la expulsión masiva originaría serios problemas de viabilidad económica, sobre todo en Ecuador y Bolivia, cuyas remesas de inmigrantes supusieron en el 2007 el 10% del PIB, y cuyo retorno anticipado podría suponer una debacle económica y social para dichos países, obligando a amplias capas de la población a vivir en umbrales de pobreza.

Por otra parte, los países de la UE han aprobado la ‘tarjeta azul‘ para atraer a trabajadores muy cualificados que entraría en vigor a mediados de 2011, lo que sin duda incrementará la salida de personal cualificado de países como Argentina, especialmente de especialistas en medicina.

Política exterior

Sarkozy ha adoptado un enfoque ‘activista’ en asuntos internacionales, involucrándose personalmente y teniendo “el compromiso con la intervención humanitaria” y “el aumento del peso específico de Francia en la Geopolítica Mundial” como ejes vertebradores de su política exterior. Ello, conjugado con la intensificación del ruido mediático de sus intervenciones humanitarias, como la liberación de Ingrid Betancourt, le convertirá en un referente inevitable de la política europea en el próximo decenio. Además de un interlocutor válido para las dos grandes potencias mundiales enfrascadas en futuros episodios de guerra fría.

Así, es previsible el final de la luna de miel con Obama y el distanciamiento de EEUU en su política exterior, debido a las relaciones preferenciales de Francia con Rusia en materia de abastecimiento energético y comercio exterior. También es debido al inicio de una nueva guerra comercial UE-EEUU a raíz de la imposición por ambos países de medidas proteccionistas a la importación de productos agropecuarios, bajo el eufemismo de medidas fitosanitarias adicionales (plaga del ‘minador del tomate’ europeo y ‘gripe porcina’ en EEUU). Por efecto contagio conllevaría un severo impacto en el volumen exportador de productos agropecuarios iberoamericanos.

“Es previsible el final de la luna de miel con Obama
y el distanciamiento de EEUU en su política exterior, debido a las
relaciones preferenciales de Francia con Rusia”

Además, tras la integración plena de Francia en la OTAN en abril de 2009, el gobierno francés se verá obligado a asumir una mayor responsabilidad en misiones internacionales y atender la petición del Presidente de EEUU de incrementar sustancialmente las tropas aliadas en Afganistán; por lo que podríamos asistir a una tardía reafirmación de la soberanía francesa, que se plasmaría en la salida de las tropas francesas de Afganistán antes de las Presidenciales del 2012 (y por mimetismo de otros aliados europeos). Dejando a EEUU en soledad y con el riesgo evidente de una peligrosa vietnamización del conflicto afgano.

Las relaciones con Iberoamérica vendrán marcadas por el pragmático económico y los acuerdos bilaterales para la venta de productos militares y el traspaso de tecnología a los países sudamericanos. Las nuevas relaciones entre Bolivia y Francia serían un claro exponente como ideologías aparentemente antagónicas que se fusionan en aras del interés económico.

Dichas relaciones económicas se intensificarán, especialmente, con Brasil, al que Sarkozy y EEUU ven como un potencial aliado en la escena global, y al que podrían apoyar para su ingreso en el Consejo de Seguridad de la ONU como miembro permanente. De esta forma aumentaría el peso específico de Brasil en la Geopolítica Mundial y su asunción del papel de ‘gendarme de los neoconservadores’ en Sudamérica.

Sarkozy y la UE serían partidarios de llegar a rápidos acuerdos para solucionar el endémico problema del embargo a Cuba. Es conocedor que en caso de enquistarse el problema, podríamos asistir a la firma de un tratado de colaboración militar de Cuba con Rusia. Éste incluiría la instalación de bases militares en territorio cubano dotadas con misiles Iskander y con aviones estratégicos con armas nucleares (los temibles TU-160 conocidos en Occidente como BlackJak), complementado con la instalación de una megabase naval y logística en Venezuela.

EEUU procedería a la gestación de una Alianza Panamericana liderada por México, Brasil, Chile y Argentina. Ésta conjugaría la ayuda económica masiva, la firma de acuerdos preferenciales con dichos países amigos con el boicot comercial, y el aislamiento en los Foros Internacionales de los regímenes de corte populista-progresista (Venezuela, Nicaragua, Ecuador y Bolivia). Así, se lograría desestabilizar sus regímenes, convirtiendo a Colombia en el nuevo portaaviones continental de EEUU.

Por otra parte, la agudización de la crisis económica dará lugar a frecuentes estallidos de conflictividad social y a la expansión de ideologías izquierdistas en todo Latinoamérica. Habrá una previsible clara regresión de las libertades democráticas, y un posible regreso a escenarios ya superados de dictaduras militares y guerrillas revolucionarias (Perú, Bolivia y Paraguay) en el próximo decenio.

Por último, asistiremos a la creación de una sociedad subsidiada en los territorios del ultramar francés desperdigados por África, Oceanía y América mediante la ayuda de 580 millones de euros. El objetivo es asegurar la paz social y poder preparar un nuevo modelo de economía autogestionaria, que permita “reflotar a dichos territorios del subdesarrollo y la dependencia de la metrópolis”, fruto de los disturbios acaecidos en la isla de Guadalupe tras la huelga “contra la carestía de la vida”, y que se extendió hasta la vecina isla de Martinica.

“La solución debería pasar por la sustitución del tradicional colonialismo paternalista francés”

Dichas medidas serán simplemente un bálsamo para intentar curar una profunda herida bajo la que subyacerían las profundas diferencias entre la mayoritaria población mestiza y la élite blanca, que concentra el 90% de los recursos económicos. Así, como la práctica dependencia de la metrópolis en el abastecimiento de productos de primera necesidad, lo que hace incrementar extraordinariamente los precios en destino.

La solución debería pasar por la sustitución del tradicional colonialismo paternalista francés, por una relación inter pares de la metrópolis con sus antiguas colonias. De esta forma, se finiquitaría el endémico tratamiento por parte de los sucesivos gobiernos franceses de los territorios de Ultramar como colonias en lugar de territorios con representación parlamentaria. Posteriormente surgiría un neocolonialismo, que bajo el epígrafe de “garante de los Derechos Humanos”, intentará la revitalización de la Francophonie como ente político y económico en el escenario mundial, fruto del atavismo de la Grandeur.

Ilustración (CC): gunthert

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