Jueves 29 de septiembre de 2016,
Bottup.com

El movimiento 15-M, los pepinos, el paro y el turismo

1 punto2 puntos3 puntos4 puntos5 puntos6 puntos7 puntos8 puntos9 puntos10 puntos (Valora el artículo)

No tiene gracia convertir la actualidad española en otro título de película italiana del realismo de los 50

Barcelona. No es mi intención provocar sonrisas, pero las graves situaciones con que se inicia el mes manteniendo en vilo el país se resumen en cuatro grandes incongruencias humanas:

1. El turismo, por tanto Alemania, salvando dentro de su catastrófica cifra global, y además maquillada, las estadísticas del paro.

2. Alemania arruinando la agricultura española, fruto de manipulaciones de más mala que buena fe en esa continua guerra de mercados.

3. Empresarios y sindicatos sin acuerdo sobre los convenios colectivos: que no se debería catalogar de incongruencia entre las partes, sino de parte de la incongruencia de la política general española.

Generalizando incongruencias se podría añadir que las revueltas árabes han favorecido al turismo español, y que Alemania continúa salvando el descalabro financiero por la simple existencia del euro

4. Y el ya llamado Movimiento 15-M… convertido en un Movimiento… desvirtuando la espontaneidad inicial y anulando la posibilidad de transformar Plaza Cataluña o Puerta del Sol en la Plaza Tahrir de El Cairo… el principio del fin de un régimen.

Generalizando incongruencias se podría añadir que las revueltas árabes, al igual que la guerra de Yugoslavia, han favorecido al turismo español, pilar esencial en última instancia de cada una de las grandes crisis españolas, fruto más de la ‘Gran Corrupción’ que de circunstancias o ciclos, y si añadimos que Alemania continúa salvando el descalabro financiero español por la simple existencia del euro, se convendrá que España por el momento ni se hunde ni progresa, con muy oscuro futuro y ‘recortando’… ni menos cambia de régimen.

Pero entre las normales incongruencias humanas produciendo disparatadas situaciones como la destrucción masiva de hortalizas, y no ya por exceso de producción en un país que el hambre tiene bastante más presencia de la que admiten política y estadísticas, me inclino por la que me crea el ya llamado Movimiento 15-M.

Repito que me entusiasmó la marca o primer eslogan ‘¡Democracia Real Ya!’, y con mi cámara y los oídos bien abiertos pateé durante días la Plaza de Cataluña. Ignoro quien convirtió el magnífico eslogan en el de los ‘indignados‘, acentuando las reivindicaciones de la llamada izquierda, cuando para más incongruencia el país está gobernado por profesionales de la política que se autocalifican de izquierda o socialistas, y ya cuando en la Plaza de Cataluña se recogían firmas… dejé de visitarla. Será porque ni me interesó el Movimiento franquista ni me interesa ningún Movimiento.

Alguien manipulaba lo que de no cuajar como en los países árabes se convertía en una ‘organización’. Pensé que pronto arriarían una bandera, cualquier bandera, roja, estrellada, señeras con o sin estrellas… y asunto concluido.

¡Los triunfadores Mas-Felip Puig y Rubalcaba-Zapatero, el régimen!


Destacado

¿Te gustó este artículo? Compártelo

Sobre el autor

Participa con tu comentario