Martes 27 de septiembre de 2016,
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El movimiento ‘Rodea el Congreso’, al completo

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Resumen de todo lo sucedido hasta el momento en torno al movimiento 25S: motivos de la protesta contra violencia en los medios de comunicación

Muchas son las noticias que ha provocado el movimiento ‘Rodea el Congreso’ desde que se iniciara el día 25 de septiembre. ¿Qué pasará a partir de ahora? ¿Otra noche violenta con cargas policiales, con botellas que son lanzadas? ¿Habrá nuevas manifestaciones que continúen con el camino ya emprendido? Y, lo que es más importante, ¿todo esto ha servido o servirá para algo?

El primer día, 25-S. Violencia en las calles

En su primera convocatoria, la protesta del 25-S acabó con un choque entre manifestantes y policías que causó un total de 64 heridos (27 de los cuales eran agentes) y 36 detenidos (contando con un menor de edad), que han sido imputados por delitos de atentado, resistencia y contra las altas instituciones del Estado.

La violencia se desató el 25S entre radicales violentos y antidisturbios, las otras dos jornadas trascurrieron sin apenas incidentes

Un total de 6.000 personas (según la Delegación del Gobierno) procedentes de toda España acudieron a la convocatoria de una manifestación en principio pacífica, pues los convocantes insistieron en este aspecto, pero la tensión que hubo entre algunos de los asistentes y la policía aumentó, provocando las cargas que, desde la Plaza de Neptuno, llegaron hasta los andenes de Atocha.

El Congreso estaba rodeado por tres anillos de seguridad y 1.300 efectivos procedentes de toda España. Al frente de la operación, Florentino Villabona, comisario general de Seguridad Ciudadana. La policía defiende su actuación basándose en que algunos estaban golpeando a los agentes, lanzado botellas y otros objetos. Los agentes del UIP (Unidad de Intervención Policial) o antidisturbios, se protegieron con pelotas de goma, porrazos y empujones.

Todo comenzó en torno a las 21:00. Pero esto fue en lo que se centraron la mayoría de los medios de comunicación.

Lo que no tuvieron o no quisieron tener en cuenta era que los acontecimientos del día 25 no sólo conllevaron una noticia, la de la violencia, también hubo otra noticia tan importante como esa y fue la manifestación, la gente que participó en ella y los motivos por los que lo hacían. Alberto Valdés (@5Alber5), un estudiante de la Universidad Carlos III de Madrid que asistió a la Plaza de Neptuno, expresaba vía Twitter: “10 policías violentos condenan la imagen de otros 900. 10 activistas extremistas violentos echan por tierra 4 horas de manifestación”.

Según la gente que acudió aquel día, explicaban que ocupaban las calles porque para ellos el sistema no funciona: las listas cerradas no permiten elegir a los representantes que los ciudadanos quieren, las promesas electorales no se cumplen, el Gobierno ayuda más a los bancos que a las personas y es necesario intentar mantener los derechos sociales. Estaban preocupados por el país. Una mujer declaró a El País: “A Rajoy no le vendría nada mal salir un poco a la calle y ver lo que está pasando. Parece que los políticos están en otro mundo”.

La Coordinadora 25S: “No vamos a parar hasta que dimitan y se inicie un proceso constituyente”

El segundo día, 26-S. Reafirmación de ideales

Los organizadores de ‘Rodea el Congreso’ tuvieron claro que querían dar continuidad a la acción.

La nueva convocatoria vino dada a raíz de los acontecimientos violentos del día anterior. Por un lado, para demostrar a la policía que tan sólo eran unos pocos los violentos y radicales (a los cuales se les intentó echar de la manifestación) los que provocaron la reacción policial, lo que desvirtuó el objetivo de la concentración y pretendían demostrar que pueden ejercer su derecho a manifestarse sin que otros lo arruinaran. Por otro lado, para demostrar a toda la sociedad española que la gente no había perdido el miedo a manifestarse, que iban a luchar por mantener ese derecho y que no iban a perderlo. Aunque otros no salieron a manifestarse, precisamente por el miedo a la posterior posible represión.

Finalmente, la gente se situó a unos tres metros de la valla que cortaba el paso hacia el Congreso, sentada en el suelo y con las manos en alto al grito de “¡estas son nuestras armas!”.

La violencia del primer día, las actuaciones del Gobierno, los recortes, los cinco millones de parados, la frase de Rajoy expresando en Nueva York su simpatía por las mayorías silenciosas , lo que provocó que muchos se sintieran insultados, además, las declaraciones del Gobierno sobre la actuación policial, calificándola como “extraordinaria”, “espléndida”, “brillante” y “ejemplar”. Esos eran los temas de conversación el sábado en la Plaza de Neptuno.

El tercer día, 29-S. La jornada de la reiteración

La última de las manifestaciones hasta el momento contó con la novedad de un intento de obstaculizar la retransmisión por televisión del movimiento.

La próxima movilización será cuando se debatan los Presupuestos Generales en el Parlamento

La marcha no se diferenció demasiado de la anterior, acabó sobre las 23:30, aunque algunos decidieron quedarse y unos pocos empezaron a lanzar botellas y otros objetos contra los furgones, pero el choque fue mucho menor que el día 25. Finalmente, los policías desalojaron al resto de concentrados y contó con un balance de 2 detenidos y 13 heridos (1 policía entre ellos).

¿Y ahora qué?

Según la Coordinadora del 25-S, en un texto que fue leído en la Plaza de Neptuno a las 20:00 del día 29, dicen que “no vamos a pararnos hasta que dimitan (el Gobierno) y se inicie un proceso constituyente”, piensan que deben “rescatar al Congreso de los diputados del secuestro de la soberanía popular llevada a cabo por la Troika y los mercados financieros”. Califican como “inédito” el despliegue policial y la respuesta del Gobierno ante la manifestación.

Ahora bien, valoran el movimiento como un éxito porque dicen haber conseguido iniciar el camino que pretenden seguir, pues se ha abierto un debate en la sociedad española sobre la legitimidad del 25-S en el cual todos los españoles toman una posición al respecto, a pesar del control gubernamental y mediático.

El movimiento se ha extendido a Portugal (el más numeroso), Grecia e Italia, que también han rodeado su propio Parlamento.

Su objetivo será seguir “rodeando el Congreso porque queremos dar un salto en la movilización social y poner en el centro la recuperación de la soberanía y del poder ciudadano, es decir, de la democracia.” Creen que “el tiempo de las decisiones tomadas por unos pocos ha terminado”. Quieren que el conjunto de la sociedad tome parte directamente en los asuntos comunes. Y exigen la dimisión del Gobierno de Rajoy porque, al igual que el de Zapatero, les ha fallado, no cumple sus promesas y aprueban medidas que dijeron que nunca pondrían en marcha.

Esto aún no ha acabado

Habrá una nueva movilización cuando los presupuestos generales del Estado sean debatidos en el Parlamento, porque dicen que esos presupuestos son el resultado de una reforma de la Constitución que han realizado entre el PP y el PSOE, que esos presupuestos dedican la mayor parte del dinero a pagar una deuda ilegítima antes que a las necesidades sociales. Los manifestantes quieren “estar de nuevo aquí esos días para decirles que no, que se acabó gobernar sin preguntar”.

Imagen: EL PAÍS / Foto de Claudio Álvarez


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1 comentario

  1. callado 02/10/2012 en 15:26

    Hemos de pensar que se tiene que modificar la Ley Electoral actual,y,recordar, que la violencia siempre engendra violencia…

    La Coruña(España), 2 de octubre de 2012
    Mariano Cabrero Bárcena
    —original message—

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